A TRAVÉS DE SU SOCIEDAD PATRIMONIAL

Florentino Pérez pide un crédito de 160 millones para saldar sus deudas personales

El presidente de ACS ha tenido que recurrir a la banca para hacer frente a sus deudas personales tras la suspensión del dividendo de la constructora en 2013.

Foto: El presidente de ACS, Florentino Pérez, en el Masters 1000 de Madrid. (EFE)
El presidente de ACS, Florentino Pérez, en el Masters 1000 de Madrid. (EFE)

En su última entrevista televisiva, Florentino Pérez restó importancia a la lista Forbes, que encumbra a las personas más ricas del mundo. El presidente de ACS vino a decir en dos ocasiones que el ranking de millonarios por excelencia es solo papel, con muy poco valor porque la afamada publicación estadounidense sólo multiplica las acciones que poseen los directivos por el precio en bolsa, pero no toma en consideración los préstamos en los que se han empeñado los ejecutivos para comprar los títulos.

Tenía razón Florentino Pérez, que ocupa el puesto número quince de España en la conocida clasificación, ya que la revista americana no cuantifica la deuda personal de los agraciados. En el caso del segundo mayor accionista de ACS, el pasivo bancario de Inversiones Vesán, su principal sociedad patrimonial, alcanza los 500 millones de euros, según consta en la última memoria oficial.

Esta cifra no la recoge Forbes. Tampoco que Florentino Pérez solicitó el pasado año un crédito a corto plazo de 160 millones de euros para hacer frente a sus tensiones de liquidez. Al mismo tiempo, el presidente del Real Madrid amortizó 57 de los 313 millones que debía a largo plazo, por lo que la deuda neta aumentó en 125 millones entre 2012 y 2013, hasta los 500 millones.

De esta cantidad solicitada a la banca, Inversiones Vesán había utilizado 456,06 millones, lo que representa 10,45 veces su beneficio de explotación o ebitda. Una partida que se redujo un 45,55%, hasta los 43,5 millones, presuntamente porque la constructora no pagó dividendo en febrero de 2013, como había sido habitual hasta que ACS suspendió la retribución al accionista al perder 2.000 millones en Iberdrola. Florentino recibía cada año cerca de 80 millones de euros en dividendos por sus acciones de la constructora, pero ese ejercicio canceló el pago de febrero tras registrar unos números rojos históricos. El de julio lo abonó en acciones contra las reservas de la compañía.


El primer ejecutivo del holding fue uno de los más afectados por esta medida, puesto que había financiado gran parte de las compras de su participación del 12% en el grupo con créditos. Pero Pérez aguantó gracias a que en 2012 consiguió reducir su deuda personal, que llegó a ser de 620 millones, a tan sólo 375. En sus cuentas no aparece ninguna explicación de este movimiento, ninguna amortización, por lo que distintas fuentes justifican este descenso tan brusco porque algunos de los préstamos fueron concedidos por entidades nacionalizadas que acabaron en el banco malo del Estado. El directivo no ha respondido a la llamada de este diario para dar su versión.

Los 375 millones de 2012 subieron en el último año hasta los citados 500 millones, un ejercicio en el que el beneficio neto de Inversiones Vesán cayó un 56,3%, hasta los  24,65 millones. Vesán está incluida en un holding, llamado Rosan Inversiones, que acabó el ejercicio con pérdidas de 2,2 millones. El principal activo de esta sociedad son los 39,87 millones de acciones de ACS, representativas del 12,67% del capital. A precios de mercado, esta participación tiene un valor de 1.238 millones, por lo que Florentino Pérez no tendría problemas en amortizar su deuda si vendiese sus títulos en la constructora.

Salir del pozo

Esta valoración se produce gracias a la subida en bolsa de la compañía, que en plena crisis por la fallida inversión en Iberdrola llegó a hundirse a poco menos de 11 euros por acción. Eso sucedió en julio de 2012, lo que puso de los nervios a los inversores más relevantes de ACS, la mayoría de ellos endeudados con créditos por 2.200 millonesLos Albertos tuvieron que vender un 5% del capital para pagar sus deudas con Banco de Valencia y Novagalicia, mientras que la familia Fluxá se ha tenido que ver obligada a refinanciar y reconocer pérdidas de casi 150 millones. Los March también se han desprendido de un 8% de su elevada participación, hasta el 14,9%.

Fotografía de archivo de los empresarios Alberto Alcocer (i) y Alberto Cortina. (EFE)
Fotografía de archivo de los empresarios Alberto Alcocer (i) y Alberto Cortina. (EFE)

En aquel momento, la deuda de casi todos ellos era muy superior al valor de mercado de sus paquetes en ACS. El de Florentino Pérez capitalizaba 438 millones, cuando su deuda en ese ejercicio rondaba los 620 millones. Estaba under water, como se conoce en el mundillo financiero a tener un activo que vale menos que lo que se adeuda a la banca.

En los dos últimos años, la constructora ha conseguido remontar posiciones en bolsa, gracias a su programa de aparcamiento de deuda, lo que ha aliviado a todos los accionistas. Ha triplicado casi su valor, hasta los 31 euros, y ha vuelto a pagar dos dividendos anuales, uno a cuenta y otro complementario, como hasta 2012, aunque de una cantidad mucho menor y en papeles, no en efectivo. 

No obstante, la compañía se enfrenta ahora a la difícil decisión de reconocer cerca de 5.000 millones de deuda de créditos vinculados a activos que tienen la calificación de “disponible para la venta” desde hace cuatro años, pero de los que no termina de desprenderse, un aparcamiento que la CNMV ya mira con lupa pese al silencio de Deloitte.

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