QUEDA COMO ÚNICO CANDIDATO PARA LA COMPRA

Popular pagará entre 400 y 650 millones por la red y las tarjetas de Citibank España

El Banco Popular negocia un precio en una horquilla entre 400 y 650 millones por la  red de oficinas y el negocio de tarjetas de Citigroup

Foto: El presidente del Banco Popular, Ángel Ron. (Efe)
El presidente del Banco Popular, Ángel Ron. (Efe)

El Banco Popular negocia un precio en una horquilla entre 400 y 650 millones por la  red de oficinas y el negocio de tarjetas de Citigroup en España, según fuentes de la banca de inversión. Este precio se ha elevado por el gran número de entidades que se han interesado por los activos del banco norteamericano, aunque éste decidió el jueves dejar al que preside Ángel Ron como candidato único a la compra, con lo que dieron comienzo las negociaciones bilaterales. Popular ha puesto mucho interés porque le permitirá crecer en financiación al consumo y banca privada, dos de las áreas donde considera que tiene una cuota de mercado inferior a la que debería.

La venta consiste en una red de 45 sucursales con buenas localizaciones en España -otro de los atractivos de la operación-, que incluyen 300 empleados de los que deberá hacerse cargo el Popular. Estas sucursales tienen 2.300 millones de euros en cuentas y depósitos y otros 2.100 millones en activos fuera de balance, principalmente fondos de inversión. Agrupan entre 105.000 y 110.000 clientes del segmento denominado mass affluent (banca personal), de los que unos 20.000 están considerados Citi Gold por el banco norteamericano, lo que significa que cuentan con un patrimonio superior a 75.000 euros.

Estos atractivos hacen que hayan estudiado la operación desde septiembre casi todos los grandes jugadores de la banca española: además de Popular, Bankinter, Santander, Sabadell, BBVA, Caixa, Espirito Santo y fondos como Apollo o JC Flowers, según las fuentes consultadas. Estas entidades han ido descartando la compra en los últimos meses por distintos motivos, hasta que al final se ha quedado solo Popular. Pero tanto interés ha conseguido elevar las pretensiones del gigante norteamericano, de ahí las cifras de 400-650 millones que está negociando con la entidad de Ángel Ron.

Oficina de CitiBank. (Efe)
Oficina de CitiBank. (Efe)
Según algunas de las fuentes consultadas, esta horquilla está cerca del valor contable de los activos que se están negociando. Esto supone un claro incremento sobre los precios que se estaban pagando durante la crisis, que presentaban fuertes descuentos, de ahí que algunos de los candidatos consideren que se trata de precios "pre-crisis". No hay que olvidar que Citi vendió una cartera de crédito a Apollo con fuerte descuento al tratarse de una venta forzada (fire sale). Ahora podría haber ocurrido lo mismo con las oficinas, porque se trata de deshacerse de ellas para abandonar el negocio. Y, sin embargo, el banco que preside Michael Corbat va a conseguir un precio bastante interesante en este caso.

Costes y beneficios

Los analistas aseguraban este viernes que era importante que el precio pagado no tuviera un impacto relevante en las ratios de capital de la entidad; de lo contrario, el mercado puede penalizar al Popular en bolsa por su posible efecto en los test de estrés. Este impacto debe considerarse frente a los beneficios que consigue: "Contribuye al incremento del volumen de sus margenes y mejora del mix del diferencial de la clientela y del margen neto de intereses que, a diciembre de 2013, era del 1,56% vs. sus comparables del 1,25%”, según Ahorro Corporación. 

El consejero delegado de Popular, Francisco Gómez Martin. (Efe)
El consejero delegado de Popular, Francisco Gómez Martin. (Efe)
Además, logra crecer en segmentos en los que estaba por debajo de su cuota normal, como consumo, tarjetas de crédito y banca privada. En este sentido, algunas de las fuentes consultadas señalan la inclusión del negocio de tarjetas -que inicialmente quedaba fuera de la operación y que comprende 1,1 millones de unidades, con un 3% de cuota de mercado- como la clave para rentabilizar la operación, puesto que las comisiones del negocio de gestión (unos 20 millones anuales) y el margen de intereses de las oficinas vienen a igualar el coste de los despidos que tendrá que acometer el comprador. Asimismo, unos 1.200 millones en depósitos fueron captados el año pasado con extratipos y ahora Citi puede tener problemas en retenerlos, aunque está intentando trasvasar ese dinero a fondos de inversión.

En cuanto a Citi, esta operación supone el abandono de su negocio de banca minorista en España, donde va a centrarse únicamente en banca de inversión, negocio donde sí es un jugador relevante. En el aire queda el futuro de sus servicios centrales, que ocupan a 150 personas, que quedan excluidas de la transacción. La opinión del sector es que serán cerrados y que Citi tendrá que despedir a la inmensa mayoría de estos empleados. 

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