Las empresas occidentales huyen de China por el fracaso de sus propias expectativas
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en 2014 seguirá LA VOLATILIDAD en los negocios

Las empresas occidentales huyen de China por el fracaso de sus propias expectativas

China ha dejado de ser ‘El Dorado’. Lograr el éxito supone sortear un grandes dificultades, lo que lleva algunas empresas occidentales abandonar el país

Foto: Fábrica textil en Pekín, China. (Efe)
Fábrica textil en Pekín, China. (Efe)

Chinaha dejado de ser ‘El Dorado’ para las empresas españolas. El gigante asiático era un mercado lleno de oportunidades y sigue ofreciéndolas, pero lograr el éxito supone sortear un gran número de dificultades. Por eso, algunasempresas occidentales abandonan el paísen busca de destinos menos complejos. Los abusos de poder, las trabas administrativas y las necesidades de inversión son algunas de las razones que han hecho a las compañías dejar China, en un momento deincertidumbre y volatilidad para los negocios.

Nikeha sido una de las últimas entidadesoccidentales en irse. Después de tres décadas aprovechando las ventajas que ofrecía el país, la subida de los costes salariales y la apreciación del yuan han hecho que fabricar las prendas deportivas allí sea menos rentable. Por eso la multinacional estadounidense prefiere trasladar la producción a otros países, como Vietnam o Bangladesh, más baratos, tal y como publica Bloomberg. Muchas multinacionales han optado por buscar el siguiente país de producción.

El periodo de fuerte ventaja competitiva de China se ha agotado”, destaca el analista jefe para Asia de Goldman Sachs, Andrew Tilton. “El incremento de los costes salariales en torno al 15% es una de las razones para que las empresas, aunque les esté yendo bien, se replanteen su futuro en China y para atacar otros mercado”, destaca el CEO de la consultora BusinessGoOn, José Luis Martín.

Choque de modelos de negocio

Pero en la mayoría de las ocasiones las empresas se marchan no tanto en busca de nuevas (y más baratas) oportunidades, sino porque han sido incapaces de salvar las barreras empresariales para los extranjeros en China. Entre los obstáculos que muchas veces tumban las expectativas de negocio destacan “el abuso de poder de las autoridades -haypoca transparencia y muchas arbitrariedadesen los procesos públicos- y que muchas veces las empresas extranjeras no prevén que se pueden encontrar consancionesabusivas y trabas administrativas”, señala Martín.

Imagen de la inauguración del centro de negocios hispanochino en China. (Efe)Además, las empresas suelefallar en las previsiones sobre la inversiónnecesaria -sobre los tiempos de los flujos de inversión y el retorno de los mismos- y no entiendenla idiosincrasia del consumidor chino. Las decepciones y los fracasos de las compañías occidentales suceden “porquese está en China, pero con mentalidad occidental”. José Luis Martín destaca que en lo que se refiere a la gestión empresarial, las compañías españolas tienen que multiplicar por dos o por tres los años que tardarán en recuperar la inversión respecto a lo que se tarda en Europa. “Normalmente las empresas no destinan los recursos suficientes. Y lamayoría de las empresas españolas estáperdiendodinero en China, aunque aguantecon la esperanza de recuperar la inversión”, afirma.

Telepizza, Seat, Desigual, Dia y BBVAson algunas de las empresas españolas que han tropezadocon las dificultades de este complejo mercado. Desigual tiene previsto cerrar la mayor parte de sus locales en China apenas dos años después de su aterrizaje y Tous abandonó el país por problemas con su socio local. Telepizza anunció sus planes de expansión en China en 2010, con la previsión de abrir 1.000 restaurantes en cinco años junto con su socio local Christine, pero el plan no se ha materializado. BBVA invirtió más de 3.000 millones en el banco Citic, pero en octubre del año pasado anunció la venta del 5,1%. La entidad presidida por Francisco González se dio cuenta de que el banco chino sólo queríaaprender elknow howespañol para replicarlopor su cuenta.

De hecho, ésta es una práctica muy habitual entre las empresas chinas, una de las complicaciones para las occidentales yla raíz de suvoracidad: las compañías chinas se han lanzado a comprar en el extranjero en busca del conocimiento tecnológico y las patentes. Tal y como explica Martín: “Sólo el 13% de las empresas extranjeras que aterrizan en China tienen realmente unaventaja competitiva. Y a éstas, los productores locales les copian rápidamente su ventaja, porque no existe una protección para marcas y patentes. Después decopiar al extranjero, los empresarios locales lo distribuyen más barato y les arrebatan el negocio”.

Turbulencias y volatilidad para los negocios en China

El año pasado ha sido un “periodo inusualmente turbulento para las empresas en China, por la ralentización del crecimiento, los cambios de líderes políticos y las campañas por la austeridad y contra la corrupción”, explica en un informe la consultora InterChina, que advierte: “Es mejor que nos acostumbremos a esta falta de transparencia”. Como destaca su presidente, Jan Borgonjon, en los próximos años “la incertidumbre y la volatilidad serán la tónica dominante. Las empresas internacionales necesitarán saber cómo manejar este entorno para poderaprovechar las oportunidades”.

Fábrica de automóviles en China. (Reuters)Unas oportunidades que surgen de que elcrecimiento del consumoseguirá siendo robusto y de la mejora del acceso al mercado y las reglas del mismo, entre otras razones. De acuerdo con los datos de InterChina, en los dos próximos años las empresas deben esperar uncambio en el modelo de crecimiento-que empezará a apoyarse más en el consumo-, una consolidación industrial y continua volatilidad.

Además, loscostes industriales se multiplicarán por tres o cuatro hasta 2020, subirán los precios de la tierra (entre un 50 y un 70% hasta el final de la década) y de los costes energéticos (más del 50% para el conjunto de la década 2010-2020). 2014 será un año de crecimiento continuo, pero menos fuerte y fragmentado y, aunque algunos sectores irán bien, los relacionados con construcción y exportación pueden tener un ejercicio negativo. En cualquier caso, los expertos coinciden: el que apuesta por el mercado chino debe hacerlo con planes de largo plazo.

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