SE JUSTIFICAN LAS VENTAS MASIVAS DE LA BANCA

Los test de estrés castigarán la banca española, pero el BdE podrá rebajar el golpe

Se confirma la mala noticia para la banca española: los test de estrés que va a llevar a cabo el BCE castigarán con dureza las posiciones

Foto: Sede del Banco de España en Madrid. (EFE)
Sede del Banco de España en Madrid. (EFE)

Se confirma la mala noticia para la banca española: los test de estrés que va a llevar a cabo el BCE castigarán con dureza las posiciones en deuda pública en las tres carteras que tienen las entidades, trading, a vencimiento y disponible para la venta. Así lo ha comunicado la EBA (Autoridad Bancaria Europea) al sector. Esta norma penalizará especialmente a los bancos de nuestro país e italianos, y explica las ventas masivas de bonos del Estado al cierre de 2013. Pero puede que al final no sea para tanto, porque abre una puerta para que los supervisores nacionales puedan suavizar el examen.

Las inversiones de la banca en deuda pública se dividen en dos tipos en todo el mundo: las que se hacen para conseguir un beneficio operando en el mercado a corto plazo –que van a la cartera de trading– y las que se hacen a largo plazo para generar un margen estable con las cuentas corrientes sin coste y que se mantienen hasta que vencen los bonos –a vencimiento–. Las primeras deben valorarse diariamente a precios de mercado y la pérdida o ganancia que originen va a la cuenta de resultados. Las segundas se valoran a precio de compra porque no se van a vender.

Y luego existe una tercera cartera intermedia en algunos países como España, la disponible para la venta, que se compra pare generar margen pero puede interesarte venderla si hay una oportunidad de mercado. También se valora día a día y tiene impacto contra patrimonio neto (aunque el Banco de España permitió al sector en 2010 no apuntarse las pérdidas en el cómputo de capital).

Según la comunicación de la EBA, la cartera de trading se valorará a precios de mercado (mark to market), lo cual puede ser incluso positivo por la fuerte subida del precio del bono español en el mercado en los últimos meses. La cartera a vencimiento sufrirá un cambio en las ponderaciones de riesgo basado en las evaluaciones del riesgo crediticio. Traducido al román paladino, eso significa que consumirán capital: la deuda soberana se considera un activo sin riesgo y no computa a la hora de calcular los APR (activos ponderados por riesgo), lo que significa que no hay que destinar ningún capital a estas inversiones. Los test de estrés sí van a obligar a destinar ese capital, que  en consecuencia se restará del que se tendrá en cuenta para aprobar los ejercicios.

Respecto a la cartera disponible para la venta, la EBA ha confirmado que se valorará a precios de mercado y que deberá consumir también capital, como la de vencimiento. Esto puede ser desastroso para nuestras entidades, ya que las más grandes –Santander, BBVA, Caixa, Bankia, Sabadell, Popular, BMN o Kutxabank– tienen el grueso de sus bonos en esta cartera.

Fuente: Analistas Financieros Internacionales
Fuente: Analistas Financieros Internacionales
En conjunto, la banca española posee el 9,1% de su balance invertido en deuda pública, según datos de AFI, un porcentaje que sólo supera la italiana con el 10,4%. El temor a esta penalización es lo que explica las ventas masivas de deuda por parte de las entidades, que han reducido su cartera desde 263.000 millones en junio hasta 237.600 millones en noviembre (último dato publicado por el Tesoro, pero al cierre del ejercicio las ventas se aceleraron).

Puerta abierta a una relajación

Ahora bien, la comunicación de la autoridad europea –que es quien se encargará de realizar el ejercicio de acuerdo con el BCE– ha añadido que el impacto sobre la solvencia dependerá de cada supervisor, según adelantó ayer el director financiero del Sabadell, Tomás Varela, en la presentación del nuevo plan estratégico de la entidad. Esto es, la EBA abre una puerta para que el Banco de España exonere a nuestras entidades de esta penalización en los test de estrés, lo cual supondría un gran alivio para el sector.

La cuestión ahora es qué va a hacer el Banco de España, claro. En el sector confían en que mantenga en estos ejercicios de estrés la citada exoneración de apuntarse las pérdidas contra capital que aprobó en 2010. "No tendría ningún sentido no mantener esa exoneración en los test, y tampoco la tendría que la EBA le conceda esa posibilidad y el supervisor no la aproveche", según una fuente del sector. "Pero con el Banco de España nunca se puede dar nada por seguro", añade.

Como adelantó el martes El Confidencial, el BCE ha convocado a las cuatro grandes auditoras –Deloitte, KPMG, PwC y Ernst & Young– el día 17 en Fráncfort para repartir entre ellas los 124 bancos que tendrán que examinarse para pasar a ser supervisados directamente por el instituto emisor. "Se trata de una auditoría a gran escala" en la que se examinará el 50% de los APR de las entidades, según una de estas firmas.

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