EN MADRID SE HAn TRIPLICADO los centros

La liberalización de las ITV “pone en peligro la calidad de las inspecciones”

El sector de las ITV anda revuelto. El servicio se ha liberalizado en algunas comunidades. Pero talleres y concesionarios quieren también entrar en el negocio

Foto: Imagen de una estación de Inspección Técnica de Vehículos. (AECA)
Imagen de una estación de Inspección Técnica de Vehículos. (AECA)

El sector de las ITV anda revuelto. El servicio se ha liberalizado en algunas comunidades, como Madrid, La Rioja o Castilla-La Mancha, donde se ha visto un gran incremento del número de centros, y la asociación de las empresas que prestan el servicio no ve con buenos ojos esta medida. Pero, además, concesionarios y talleres quieren que la liberalización vaya más allá y se elimine la incompatibilidad que les impide a ellos prestar este servicio, quieren una parte del negocio. El Ministerio de Industria estudia la propuesta desde hace unos meses y las partes esperan una respuesta “cuanto antes”.

El crecimiento de número de estaciones de ITV en las comunidades en las que el servicio está liberalizado ha sido enorme. En el caso de Madrid, en los dos últimos años -se publicó la normativa en 2011 y empezaron a abrirse nuevas estaciones el ejercicio siguiente- se ha pasado de 17 a las 54 actuales. En La Rioja, donde había 4 estaciones se espera que este año se alcancen las 8. Castilla-La Mancha pasó de unas 18 en 2006 a las 45 actuales y “ante la situación el Ejecutivo regional ha publicado una orden paralizando la autorización de nuevos centros”, explica Luis Rivas, presidente de AECA-ITV (Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículo). En su opinión, este fuerte incremento de estaciones no está justificado.

“Para un trabajo riguroso de inspección, por ejemplo en Madrid, 17 estaciones eran pocas, pero el número ideal sería de unas 25, según nuestros estudios, se ha duplicado la capacidad razonable”, afirma Rivas. “El número de centros ha crecido significativamente y esto implica que se hacen el mismo número de inspecciones -apenas ha crecido en los últimos años el número de vehículos que debe pasar la ITV- entre un mayor número de estaciones. Nos consta que ha bajado el índice de rechazo”, asegura. Es decir, ahora las empresas no deben preocuparse sólo de hacer una inspección rigurosa, sino que deben competir por un parqué automovilístico que no crece, con lo que se corre el riesgo de que el rigor disminuya.

Pelea por el pastel de la ITV

Las empresas privadas empezaron a hacer inspecciones de vehículos en 1982, el Estado quería empezar a someter a esta revisión también a los turismos y no tenía suficientes medios. Desde entonces lo hacen en régimen de concesión o autorización y en Andalucía, Extremadura, Galicia y Asturias, el servicio lo prestan empresas públicas. Hay cinco grandes grupos privados que concentran más del 65% de las estaciones de ITV en España: ATISA, APPLUS-ITEUVE, ITEVELESA, General de Servicios ITV y TÜREILAND. En España hay 437 estaciones de ITV, con 831 líneas de inspección.

Estación de ITV.
Estación de ITV.
Las empresas de concesionarios de automóviles y talleres quieren que haya una liberación completa del sector y que se les permita también entrar en el negocio. Desde AECA-ITV se oponen, ya que sin estas restricciones “serían juez y parte y se pondría en peligro la calidad y el rigor de las inspecciones y, por tanto, de la seguridad vial”. Rivas es tajante: “La actividad de inspección de vehículos no es de venta, no debe dejarse nunca bajo las reglas del mercado”.

Ganvam, Faconauto y Anfac defienden que el rigor se mantendría, las empresas prestarían los dos servicios de forma independiente y estarían sometidas al control de las comunidades autónomas, de inspectores. Afirman que la competencia sería positiva para los conductores (mayor facilidad de acceso y bajada de precios o aumento de servicios) y ayudaría a las compañías del sector a mejorar un negocio muy tocado por la crisis. Y aseguran que en Alemania se permite a los talleres colaborar en las ITV. “Las inspecciones se harían con el máximo rigor”, señalan en Ganvam.

Además, denuncian que en la actualidad, “se puede catalogar como un mercado intervenido”. Hablan de oligopolio y destacan las enormes diferencias de precios -las comunidades, que tienen la competencia, fijan rangos- en las distintas regiones de España. Otro de los argumentos que usan para defender su entrada en el mercado es que para el actual parque de vehículos -de 31 millones-, extrapolando el número de estaciones de ITV y líneas fijas de inspección de otros países como Francia, Alemania y Reino Unido, “necesitaríamos duplicar el número de centros de inspección hasta los 800”. AECA-ITV considera que esto no es así: “Hay suficientes estaciones en España para cubrir el parque automovilístico”.

Una demanda que viene de lejos

La reivindicación de que se eliminen las incompatibilidades para que empresas del sector automovilístico puedan realizar ITV no es nueva. En 2000 ya hubo un primer intento de liberalizar o desregularizar -según quién hable de ello- este servicio, con la llamada ‘ley Rato’. El Gobierno permitía que los talleres realizasen inspecciones, pero las comunidades autónomas, que son las que tienen la competencia, optaron por mantener el control de las estaciones de ITV con los dos sistemas que había y que siguen vigentes, autorización y concesión, además del servicio directamente prestado por la administración en algunos casos y la incompatibilidad para los talleres.

José Manuel Soria, ministro de Industria (EFE)
José Manuel Soria, ministro de Industria (EFE)
Ahora el tema está de nuevo sobre la mesa. En julio del año pasado el Ministerio de Industria publicó en el Boletín Oficial del Estado la resolución por la que se sometía a trámite de audiencia la propuesta de modificación del Real Decreto 224/2008, que regula la instalación y funcionamiento de las estaciones de ITV. Las partes presentaron sus alegaciones a favor o en contra -el plazo concluyó el 9 de agosto- y es el turno del Ministerio de decidir qué hacer.

“Esperamos que digan algo pronto, pero no sabemos nada”, declaran fuentes de las partes implicadas. “Creemos que debería resolverse en 2014”, añaden. “Las comunidades que querían liberalización lo han hecho, no creemos que vayan a cambiar la normativa aunque Industria lo autorizase”, señalan desde AECA-ITV. Denuncian que la propuesta que hizo el Gobierno responde a “la presión de los grandes grupos”.

En cualquier caso, Rivas comenta que, “en el supuesto de que el Gobierno finalmente modifique la ley y las comunidades también lo hagan -opción esta última que ninguna de las partes ven fácil-, lo suyo sería que las nuevas empresas compitiesen en igualdad de condiciones, estableciendo estaciones completas en las que se puedan realizar todo tipo de inspecciones, no sólo algunas -como demandan concesionarios y talleres-”. Esto no sería sencillo, ya que la inversión media para una estación completa de ITV es de dos millones y para una línea de inspección fija, de 100.000 euros. De hecho, en Madrid, con el ‘boom’ de estaciones de ITV que ha habido en los dos últimos años, “algunas tienen problemas, no hay negocio para tantas”, comenta otra de las fuentes consultadas.

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