CASTELLANA 200 PERTENECIÓ A REYAL URBIS

¡Hagan sus ofertas! En venta la última joya de Reyal Urbis en el Paseo de la Castellana

La próxima semana sale a la venta Castellana 200, un inmueble premium en poder de los bancos, que ejecutaron a Reyal-Urbis, su promotor original.

Foto: Edificio de Castellana, 200.
Edificio de Castellana, 200.

El mercado inmobiliario va cogiendo pulso. O al menos, en las grandes transacciones. La próxima semana sale a la venta uno de los activos más atractivos del stock existente en Madrid. Se trata de Castellana 200, probablemente el último inmueble premium en la capital en poder de los bancos, que controlan desde la deuda el activo de Reyal Urbis, su promotor original, actual gestor y accionista mayoritario de la sociedad propietaria del complejo, asfixiada por su situación financiera.

Levantado en el número 200 del madrileño Paseo de la Castellana, el complejo inmobiliario ideado por Rafael Santamaría aglutina cuatro productos en un mismo espacio, puesto que incluye oficinas (50% de ocupación), zona comercial (restauración, tecnología de consumo, telecomunicaciones, moda…), parking (844 plazas) y hotel cinco estrellas (pendiente de construcción). Y pudo haber un quinto, aunque los metros cuadrados reservados para residencial no se desarrolló.

Tras meses de tira y aflojas, el sindicato de bancos acreedores de Castellana 200 -Bankia, Sabadell, Santander, BBVA y Caixa- se han puesto de acuerdo para vender la joya inmobiliaria de Reyal-Urbis. Aunque el momento de mercado promete, las expectativas de precio que manejan oscilan entre 150-200 millones de euros, lejos de los 320 millones invertidos en pleno boom para desarrollar el complejo de lujo, al que ahora tratan de buscar comprador las consultoras CB Richard Ellis y Knight Frank.    

Interior del edificio de Castellana, 200.
Interior del edificio de Castellana, 200.

Los bancos han preferido resolver de una vez por toda su tortuosa situación en Castellana 200, donde tienen pendiente de cobra una deuda de 200 millones de euros. Inaugurado la primavera de 2013, con cuatro años de retraso sobre los planes originales, Reyal Urbis tuvo dificultades para afrontar el proyecto ante el estallido de la crisis, situación por la que tuvo que sacar del perímetro de la inmobiliaria el activo para que los acreedores accedieran a completar la financiación de su desarrollo.

Ante la tesitura de afrontar un nuevo proceso de refinanciación, los acreedores de Castellana 200 decidieron a la vuelta del verano poner en marcha el proceso de venta, que se formalizará la semana que viene. No ha importado que el complejo lleve menos de un año en funcionamiento, no tenga plena ocupación ni desarrollado el hotel de cinco estrellas. Aún así, una vez salvada la complejidad jurídica derivada de la situación de concurso de acreedores de Reyal Urbis, la decisión era firme.

Rafael Santamaría se despide así de uno de sus activos más singulares. Hace poco, Reyal Urbis ya hizo lo propio con el centro comercial ABC Serrano y el edificio de oficinas Mesena (sede de Unedisa), que vendió por cerca de 100 millones de euros al fondo de inversión IBA Capital. Poco a poco, el gigante inmobiliario ha ido soltando sus activos más reconocidos en el mercado. Mientras tanto, otras viejas compañeras de viaje como Colonial o Realia son objeto de interés del dinero internacional.

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