El Gobierno convoca a la Generalitat para decidir qué hacer con Catalunya Banc
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PONERLA A LA VENTA O MANTENERLA NACIONALIZADA

El Gobierno convoca a la Generalitat para decidir qué hacer con Catalunya Banc

Tras la venta de NCG Banco y ante el posible fracaso de la fusión Unicaja-Ceiss, el Gobierno enfrenta su tercer problema en la banca nacionalizada: Catalunya Banc.

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Tras la venta de NCG Banco y ante el posible descarrilamiento de la fusión de Unicaja y Ceiss, el Gobierno enfrenta su tercer gran problema en la banca nacionalizada: Catalunya Banc. Para decidir su futuro, ha convocado para esta semana una reunión de alto nivel con la Generalitat y representantes de la sociedad financiera e industrial catalana, a la que asistirán los primeros o segundos espadas de Economía, Hacienda, FROB y Banco de España, segun fuentes conocedoras de la situación. Las opciones son intentar subastarla por tercera vez o mantenerla nacionalizada con una nueva inyección de capital público, posibilidad que se vería como un gesto de Rajoyhacia Cataluña.

Un portavoz de Economía ha explicado que, aunque las reuniones entre los órganos implicados en la reestructuración bancaria son constantes para tratar todos los temas que están sobre la mesa, no hay ninguna monográficasobre Catalunya Banca prevista y que, en consecuencia, no se ha convocado a la Generalitat a ningún encuentro.

"El problema es la situación en que se encuentra Catalunya Banc", ademite una fuente cercana a Economía, "Mientras que en Novagalicia (NCG) se habían hecho todos los ajustes necesarios y estaba totalmente reestructurada, en Catalunya Banc no se ha hecho nada y hay que sanearla entera. Por eso, no se puede pretender vender una igual que la otra; ahora va a ser mucho más difícil".

Partiendo de esa base, el Ejecutivo es consciente de que no va a poder obtener un precio positivo como los 1.000 millones que el venezolano Banesco va a pagar por NCG, sino que tendrá que dar más ayudas en forma de capital o de esquema de protección de activos (EPA) para que alguien se la quede. Además, corre el riesgo de que, con el tiempo que se ha perdido desde el segundo intento de subasta de la entidaden marzo del año pasado, su valor se haya deteriorado más aún -tal como pronosticaba el famoso informe de McKinsey que criticaba al Gobierno por dejar desierta la puja- y las compensaciones que exigen los interesados sean aún mayores que entonces.

placeholder El director general del FROB, Antonio Carrascosa (EFE)

Esta situación se agrava por cuanto el Gobierno rechazó la propuesta de algunas grandes entidades de comprar la antigua caja catalana junto con la gallega al preferir a opción de Banesco para esta última. Es decir, si en un pack quedarse la 'buena' (NCG) compensaba en parte la 'mala' (Catalunya Banc), ahora no existe tal paliativo, y los candidatos van a pedir todo lo que estiman que requiere la catalana (en el mercado se habla de 3.000 millones). Por si fuera poco, si se confirma la nacionalización de Ceiss, generarála necesidad de vender otra entidad muy deteriorada que requerirá también de ayudas para un comprador que estraría entre los mismos candidatos.

Seguir adelante como entidad nacionalizada

En esas circunstancias, el Ejecutivo se plantea otras opciones. Una de ellas es el troceo, como ya informóEl Confidencialen noviembre, que evitaría tener que inyectar más dinero público pero mantendría la parte 'mala' de Catalunya Banc (se vendería la 'buena') en manos del FROB y tendría que ser liquidada. Por eso, cobra fuerza una inicativa surgida de los círculos financieros e industriales de Cataluña, que es la que se va a debatir en la reunión prevista para esta semana -la fecha definitiva aún no se ha fijado-, según las fuentes consultadas.

Esta iniciativa consiste en mantener la entidad nacionalizada de momento hasta que se asiente la recuperación económica y se pueda vender en mejores conidiciones o incluso sacarse a bolsa. Y, sobre todo, hasta que se aclare el desenlace del desafío soberanista del Govern deArtur Mas. Dicha continuidad en solitario es posible hasta 2017 -fecha tope para su venta o liquidación impuesta por Bruselas- yrequeriría unas ayudas públicas similares a las solicitadas por los interesados en su compra; pero en vez de entregarse a un tercero, se pondrían en manos de su actual presidente,José Carlos Pla, que emprendería el saneamiento pendiente de la entidad con ellas.

Guiño de Rajoy a Mas

Esta opción tiene un componente político igual o más importante que el económico. Aunque el dueño de la entidad sea el Estado español, mantenerla independiente se vería como un guiño de Rajoy hacia Mas, que podría mantener una entidad pública catalana con la palabra "Catalunya" en el nombre (la misma aspiración de independencia y de mantener "Galicia" en el nombre que ha conseguidoAlberto Núñez Feijóoen NCG pese a que el dueño es un banco venezolano) y con su sede fiscal en Barcelona. Lo cual contribuiría alclima de distensión que se busca actualmente entre el Gobierno central y el autonómico.

Catalunya Banc ha recibido ayudas públicas por valor de12.052 millones entre las inyecciones del Estado español (2.968 millones)y la del Mecanismo de Estabilidad Europeo (9.084). "Los 1.000 millones que pedía el Santander en marzo y queGuindosse negó a darle se quedarían ahora muy cortos respecto a lo que pretende pedir todo el mundo", según las fuentes citadas. A juicio de Economía, la culpa de la inacción en el saneamiento de la entidad la tiene el antecesor de Pla,Adolf Todó, que se dedicó a negociar las condiciones de la venta -y su posición en la operación- porque esperaba que el comprador asumiera el coste de la reestructuración.

FROB Catalunya Banc Luis de Guindos
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