SEGUNDA VUELTA DE LA REFORMA LABORAL

Báñez aprieta la tuerca del 'despido objetivo' para evitar ERE fallidos como en Canal Nou

La reforma laboral ha fracasado en los tribunales y el Gobierno quiere objetivar las causas de despido para que no se repitan episodios como el de Canal Nou

Foto: El presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, y la Ministra de Trabajo, Fátima Báñez. (EFE)
El presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, y la Ministra de Trabajo, Fátima Báñez. (EFE)

La reforma laboral ha conseguido flexibilizar las relaciones dentro del mercado de trabajo, pero no ha servido para evitar la judicialización de los conflictos que todavía están al cabo de la calle entre empresarios y sindicatos. El Gobierno ha pactado con la Comisión Europea una segunda ronda de ajustes sobre el Real Decreto aprobado en febrero de 2012 que supondrá una vuelta de tuerca en la objetivación del despido y apretará las clavijas de las causas económicas que han de garantizar la aplicación automática de las futuras reestructuraciones de empleo.

El planteamiento acordado con las autoridades de Bruselas tiende a eliminar la enorme discrecionalidad que los tribunales españoles están demostrando a la hora de rechazar los expedientes de regulación que implican extinción masiva de contratos. Casi tres cuartas parte de los ERE que acaban en los juzgados de lo social son declarados nulos o no ajustados a derecho, la mayor parte de las veces como consecuencia de cuestiones formales, falta de rigor documental o carencia de método durante la fase preceptiva de negociación entre las partes.

El Ministerio de Empleo ha visto colmado el vaso de su paciencia con motivo del último expediente de Canal Nou, cuya anulación judicial el pasado mes de noviembre ha provocado la reacción furibunda del Alberto Fabra, decretando el cierre de la cadena valenciana. El Tribunal Superior de Justicia de la propia Comunidad desestimó el despido de más de 1.000 trabajadores de RTVV con una sentencia demoledora que pone de manifiesto las dificultades reales de las grandes reconversiones de empleo cuando son los jueces quienes tienen la última palabra.

Previamente, en abril de este año, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid consideró improcedente el ERE de Telemadrid señalando que “una situación económica negativa, cualquiera y por sí misma” no era suficiente para justificar una reestructuración de hasta el 75% de la plantilla. La resolución abrió una importante vía de agua en la reforma laboral al exigir una adecuación de las causas objetivas con la proporción de despidos y tras rechazar abiertamente que una situación de pérdidas equivalga a una situación económica negativa.

Ambos supuestos son una muestra ilustrativa de la tendencia seguida por los Tribunales Superiores de Justicia y la Audiencia Nacional, que han actuado como contrapeso de la autorización previa administrativa que tradicionalmente resolvía los expedientes de regulación. El intento de agilizar la resolución de los conflictos se ha demostrado contraproducente en la práctica porque los jueces se han erigido en defensores de una ortodoxia legalista que el Gobierno quiere erradicar en la que ya se ha denominado segunda reforma laboral.

El Tribunal Supremo empieza a crear jurisprudencia

La transformación normativa no deja muchos resquicios después de que el propio Tribunal Supremo haya empezado a crear jurisprudencia con la negativa a admitir algún expediente por errores de documentación y con independencia de la situación de pérdidas acreditada por la empresa. Las autoridades de Bruselas han exigido a España que corrija de manera urgente las eventuales lagunas legales para que la reforma laboral deje de naufragar en los tribunales.

Guindos, Sáenz de Santamaría, Montoro y Báñez. (EFE)
Guindos, Sáenz de Santamaría, Montoro y Báñez. (EFE)

La objetivación de las causas de despido y, en concreto, la definición estricta de conceptos tan subjetivos como la ‘buena fe’ o la ‘racionalidad del ajuste’ serán revisadas en esta segunda fase de enmiendas que también incluirá la simplificación de contratos y la extensión del contrato de emprendedores a los trabajadores a tiempo parcial. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha anunciado además cambios para flexibilizar la negociación colectiva dentro de una revisión de la regulación del mercado de trabajo contemplada desde hace tiempo en el Plan Nacional de Reformas.

El Gobierno descarta otras medidas más revolucionarias, como podrían ser la creación de minijobs o la reducción en el tiempo de la prestación por desempleo. La Unión Europea insiste en fomentar políticas que contribuyan a reducir la tasa de desempleo en España, pero Mariano Rajoy considera que la reforma de la ministra Fátima Báñez lo único que necesita son ciertos retoques para transformar definitivamente el marco de relaciones laborales en nuestro país. Entre ellos, el más importante no es otro que eliminar el protagonismo secular de los tribunales en la resolución de esos conflictos sociales que actúan como caja de resonancia del debate político en España.

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios