único consejero CON indemnización por CESE

BBVA blinda el contrato de González-Páramo, que gana 98.000 euros al mes

BBVA ha dado un trato especial al fichaje de José Manuel González-Páramo, que es el único consejero ejecutivo que disfruta de una indemnización pactada

Foto: El exmiembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo Juan Manuel González-Páramo. (EFE)
El exmiembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo Juan Manuel González-Páramo. (EFE)

El pasado 30 de mayo, BBVA anunció por sorpresa la contratación de José Manuel González-Páramo, con rango de consejero ejecutivo encargado de los asuntos de regulación y de la presidencia de un consejo asesor internacional por constituir. Lo que no especificó el segundo mayor banco de España es que el fichaje incluía un blindaje de dos años del que no disfrutan ni el presidente, Francisco González, ni el consejero delegado, Ángel Cano, los otros dos miembros del consejo de administración con funciones directivas.

Según documentación oficial de BBVA, “el banco no cuenta con compromisos de pago de indemnizaciones a los consejeros ejecutivos distintos del existente a favor de don José Manuel González-Páramo Martínez-Murillo, que tiene reconocido contractualmente el derecho a percibir una indemnización en caso de cese por causa que no sea debida a su propia voluntad, fallecimiento, jubilación, invalidez o incumplimiento grave de sus funciones equivalente a dos veces su retribución fija”.

Un blindaje en toda regla que le supondría percibir en caso de despido casi 1,6 millones de euros si se tiene en cuenta que en el único mes que trabajó durante el primer semestre, el de junio, cobró 66.000 euros. Esta cantidad supone un salario anual de 792.000 euros, que multiplicado por los dos años de protección daría lugar al pago de unos 266 millones de las antiguas pesetas.

Además, en junio, BBVA le reservó 32.000 euros en concepto de pensiones futuras, lo que en total suma una remuneración por todos los conceptos de 98.000 euros en su primer mes como empleado distinguido. Asimismo, al ser un consejero ejecutivo, a Gónzález-Paramo le corresponderá una importante suma en concepto de retribución variable y de entrega de acciones gratuitas.

De esta manera, González-Páramo disfruta de una relación laboral que no tiene ni el consejero delegado, que lleva muchos años en el banco. El contrato de Cano determina que en caso de ser relevado en contra de su voluntad o por jubilación e invalidez,  le corresponderá una pensión que podrá percibir en forma de renta vitalicia o de capital, a su elección, del 75% del salario pensionable, si ello se produjera antes de cumplir los 55 años o, del 85% si  se produjera después de cumplir esa edad.

BBVA tiene comprometidos blindajes con 44 directivos, 13 de ellos miembros de su comité ejecutivo, según datos oficiales, que no especifican los años de protección que disfrutan estos miembros de la alta dirección. González-Páramo es el único consejero que tiene ese estatus. Además, el banco ha concedido también una relación especial a otros 45 empleados técnicos y especialistas cuya garantía contractual está calculada en función de su condición salarial y profesional.

Al Gobierno no le gustan

El fichaje de González-Páramo, el español que ha ocupado un cargo de mayor rango en el Banco Central Europeo (BCE) como integrante de su comité ejecutivo, es una decisión personal de Francisco González, al que le reportará directamente. Sin embargo, su blindaje va en contra de la forma de pensar del Gobierno, que a finales del pasado año aprobó una normativa que penalizaba las indemnizaciones millonarias que reciben los directivos del sector privado al abandonar su puesto de trabajo.

Según una enmienda a la ley de medidas tributarias, los blindajes que superen el millón de euros no podrán aplicarse en el IRPF la reducción del 40% que existe actualmente para los primeros 300.000 euros. La medida establece un mecanismo progresivo para penalizar más a quienes cobran indemnizaciones más altas, aumentando la fiscalidad de retribuciones de cuantía muy elevada.

De esta forma, si el pago es inferior a 700.000 euros no hay novedad respecto a la situación actual y se podrá aplicar la reducción del 40% hasta 300.000 euros (el resto, al 52%). En cambio, si la indemnización está comprendida entre 700.000 euros y un millón de euros el actual límite de 300.000 euros sobre el que se aplica la reducción del 40% se minorará en la diferencia entre la cuantía de la indemnización y 700.000 euros. El resto irá al tipo marginal. Por tanto, para las indemnizaciones de más de un millón de euros dejaría de aplicarse la deducción.

BBVA sostiene que el sueldo blindado de dos años que González-Páramo recibiría en caso de destitución “está en línea con las recomendaciones de buen gobierno” de la Institution of Shareholders Services (ISS).

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