Santander revisa la valoración de su cartera inmobiliaria para acelerar su venta
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TIENE MÁS DE 9.500 MILLONES DE PRÉSTAMOS MOROSOS

Santander revisa la valoración de su cartera inmobiliaria para acelerar su venta

Banco Santander  ha encargado una nueva valoración de sus activos inmobiliarios para ajustarla a los precios de mercado y facilitar su venta. La entidad ha contratado para

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Santander revisa la valoración de su cartera inmobiliaria para acelerar su venta

Banco Santander  ha encargado una nueva valoración de sus activos inmobiliarios para ajustarla a los precios de mercado y facilitar su venta. La entidad ha contratado para ese trabajo a MaC Group, una consultora especializada en gestión de carteras inmobiliarias de bancos y cajas de ahorros.

Así lo han confirmado fuentes próximas al primer grupo financiero español, que tiene una exposición al sector constructor e inmobiliario de 26.105 millones de euros. Esta cifra supone un 3,6% de la inversión crediticia del banco y el 11% del total de créditos, unos ratios de los que Alfredo Sáenz, vicepresidente y consejero delegado, sacó pecho en la presentación de los resultados del primer trimestre por haberse reducido un 4% en tres meses y un 12% en el último año.

Sin embargo, los números también reflejaron que la tasa de morosidad de estos créditos relacionados con el ladrillo es del 18,9%, casi dos puntos porcentuales más que a 31 de diciembre de 2010.  Un incremento de los clientes insolventes de un sector al que no se le atisba una recuperación a corto y medio plazo. Al contrario, “las entradas de promociones y suelo en mora no se parado pese a las declaraciones oficiales”, indican fuentes próximas al departamento de gestión de riesgos.

La cartera de inmuebles adjudicados sumaba 5.351 millones de euros netos a cierre de marzo, ligeramente por encima de los 5.195 millones del trimestre anterior, tras realizar adquisiciones por un importe neto de 156 millones de euros y con una cobertura del 32%. De esos 5.351 millones, 2.500 correspondían a edificios terminados, 1.409, a suelo urbanizado; 767, a suelo urbanizable; otros 533, a edificios en construcción y 142, a otros tipos de suelo.

La cartera inmobiliaria morosa, equivalente a 9.569 millones de euros, estaba cubierta al 25 %, explicó Sáenz, que precisó que de esa cantidad, 4.934 millones eran riesgos dudosos -el 50 % de los cuales están al corriente de pago- y otros 4.635 millones eran subestándar -todos ellos al corriente-. El vicepresidente del banco, pendiente de un indulto tras su condena por el Tribunal Supremo, aseguró que el grupo considera suficiente esta cobertura.

Pero esa consideración no parece coincidir con la valoración que hacen los  inversores. La acción del grupo financiero es en lo que va de 2011 la que registra el segundo peor comportamiento del sector en el Ibex. También está a la cola de la banca del Euro Stoxx 50, solo superada por las sociedades que han ampliado capital recientemente, como las italianas y Deutsche Bank. Lo más que inquieta en Santander es que BBVA, que si que hizo una brusca tasación a la baja de sus activos inmobiliarios en el último trimestre de 2010, ha subido casi el doble.

Fuentes financieras indican que otros bancos están haciendo lo mismo porque quieren vender sus promociones o sus suelos. Pero para ello "tienen que bajar los precios". El último en intentarlo ha sido Banco Pastor, que encargó la colocación de activos por 350 millones a Aguirre Newman y a MaC Group. La operación no encontró comprador por problemas de precios y de garantías.

No write-off

Fuentes oficiales de la entidad aseguran a El Confidencial que en estos momentos no se plantea hacer lo que se conoce en el mundo financiero como write-off de la cartera inmobiliaria, o lo que es lo mismo, reducir de forma radical el valor de determinados activos para limpiar el balance y transmitir credibilidad al mercado.  “Es una operación que, en el caso de hacerse, se llevaría a cabo a finales de año una vez se analice la situación general”, añaden.

En este sentido, explican que la solicitud de una nueva valoración de los inmuebles adjudicados tiene como objetivo conocer con más detalle los precios de mercado para acelerar la salida de estos activos. “Todos están en venta”, aseveran. Otras fuentes cercanas a Santander agregan que “no todo el suelo vale cero, como lo calculan muchos inversores internacionales. Pero es evidente que no se creen las cifras porque esperan que la cartera no mejore”.

Sin duda, el ladrillo es una de las grandes preocupaciones de Emilio Botín. El año pasado, tras el cambio de normativa del Banco de España, que exigió mayores dotaciones para cubrir el riesgo inmobiliario, el grupo tuvo que destinar 472 millones de euros adiciones a provisiones. Una cifra que le llevó a anunciar un profit warning o inclumplimiento del objetivo de beneficios que le costó caro en bolsa. La entidad ya ha dotado 10.258 millones a cubrir préstamos dudosos.

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