SÓLO BANKIA, MARE NOSTRUM Y CÍVICA RENUNCIAN A LAS AYUDAS

Las cajas se lanzan al dinero público del FROB para salvar los asientos de sus dirigentes

Hoy es el Día D para las cajas de ahorros españolas, en el que deben retratarse ante el Banco de España con sus planes para alcanzar

Foto: Las cajas se lanzan al dinero público del FROB para salvar los asientos de sus dirigentes
Las cajas se lanzan al dinero público del FROB para salvar los asientos de sus dirigentes
Hoy es el Día D para las cajas de ahorros españolas, en el que deben retratarse ante el Banco de España con sus planes para alcanzar el famoso 10% de core capital exigido por el Gobierno. Y todas las entidades salvo tres acudirán en masa al FROB, el fondo de rescate estatal. Aparte de las dificultades para levantar dinero privado, hay otra razón mucho más importante: salvar los puestos de sus principales dirigentes, que en principio no serán cuestionados por el Banco de España pero sí tendrían que salir si dan entrada a inversores privados.

"Los inversores, sobre todo extranjeros, no conciben que los mismos que han llevado a las cajas al borde de la insolvencia continúen en sus puestos y pretendan sacarlas adelante. Si estos fondos entran en el capital, van a ponerlos en la calle, así que muchos prefieren acudir al dinero público para mantenerse en el sillón todo el tiempo que sea posible", señala un gestor español de hedge funds afincado en Londres.

"Se supone que el Banco de España va a mantener a los gestores, porque los podía haber echado cuando concedió las inyecciones del FROB 1.0 (préstamos en forma de preferentes) y no lo hizo. O incluso mucho antes, cuando comprobó que muchas cajas eran inviables y las obligó a fusionarse. Así que, ¿por qué iba a hacerlo ahora con el FROB 2.0?", opina un analista especializado en el sector. Sin embargo, salvar a los directivos no implica mantener a todos los miembros de los consejos, ya que el FROB limita el tamaño de los mismos: no puede haber más de quince, según el decreto aprobado en febrero.

Lo cierto es que prácticamente todos los responsables de las cajas durante la burbuja inmobiliaria que provocó la crisis actual siguen en sus puestos, con Miguel Blesa (Caja Madrid), José Luis Méndez (Caixa Galicia) y Narcís Serra (Caixa Catalunya) como excepciones más destacadas. Es más, en los procesos de fusión hemos asistido a duras luchas de poder -que aún no se han cerrado en algún caso como el de CAM-Cajastur- en los que los gestores de las diferentes entidades integradas han conseguido recolocarse en puestos mejores o peores.

Según han ido anunciando en las últimas semanas, la mayoría de las cajas que necesitan capital adicional para cumplir el real Decreto-Ley de reforzamiento del sector van a acudir al FROB: Banco Base (si al final no estalla la fusión de CAM y Cajastur), CatalunyaCaixa, NovaCaixaGalicia, y Unnim. Se ha caído de esta lista Caja España-Duero gracias a su acuerdo de absorción por Unicaja, que tiene capital suficiente para integrarla sin dinero público. También es posible que Unnim (Terrassa, Sabadell y Manlleu) se sume a Banca Cívica en las próximas semanas, aunque de momento hoy tendrá que apelar al FROB.

Tres excepciones con matices

Las excepciones a esta regla son Bankia (Caja Madrid, Bancaja, Ávila, Segovia, Canarias, Laietana y Rioja), Mare Nostrum (Murcia, Granada, Sa Nostra y Penedès) y Banca Cívica (Cajasol, Navarra, Burgos e Insular). Las tres mantienen sus planes de salir a bolsa para recapitalizarse, algo que a los profesionales del mercado se les antoja imposible: "Veremos una salida a bolsa de cajas, y eso con suerte", señala un banco de inversión. 

Respecto a la cuestión de sus dirigentes, en Bankia Rodrigo Rato puede presumir de que él no metió a Caja Madrid en estos lodos, pero eso no significa que no tenga problemas: el consejo del nuevo banco está repleto de políticos y los bancos colocadores (Merrill Lynch, JP Morgan. Deutsche y UBS) están intentando 'limpiarlo' para evitar el rechazo de los extranjeros. En Mare Nostrum sí siguen todos los dirigentes, y su argumento es que todo el poder está en manos de Carlos Egea, el presidente de la entidad más solvente del SIP (Cajamurcia). Banca Cívica -que suspendió los test de estrés- está copresidida por los responsables de la etapa anterior de CAN (Enrique Goñi) y Cajasol (Antonio Pulido).

Grandes dificultades para acceder al capital privado

Más allá de las cuestiones personales, las cajas van a tener muy difícil captar capital privado. "Los fondos interesados en las cajas trabajan con rentabilidades del 20%-25% y ninguna entidad española prevé alcanzar un ROE (rentabilidad sobre fondos propios) superior al 10% en los próximos tres años. Por tanto, tienen que comprar a precios de derribo y, para alcanzar el capital requerido, las cajas tendrían que vender participaciones de control", explica el gestor citado.

Y éstas no están dispuestas a hacerlo, por dos razones principales: la primera es que los organismos públicos -es decir, los políticos- perderían el poder en 'sus' cajas; y la segunda es la ya referida de que, si los fondos toman el control, lo primero que harían sería poner en la calle a los actuales gestores de las entidades.

Algo que también sucedería si los compradores son bancos españoles. Éstos, ante la negativa del Gobierno a ofrecer garantías contra pérdidas (esquemas de protección de activos), han preferido esperar a la entrada del FROB antes de acometer ninguna adquisición. Pero en todos los casos, la condición sine qua non es tener el control de la entidad resultante, lo que también significaría la salida de los actuales responsables de las cajas.
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