Rato presiona para retrasar la recapitalización hasta las elecciones generales
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Rato presiona para retrasar la recapitalización hasta las elecciones generales

Rodrigo Rato se ha convertido en el paladín de las cajas de ahorros en su lucha por dulcificar el Real Decreto-Ley de recapitalización y su objetivo

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Rato presiona para retrasar la recapitalización hasta las elecciones generales

Rodrigo Rato se ha convertido en el paladín de las cajas de ahorros en su lucha por dulcificar el Real Decreto-Ley de recapitalización y su objetivo tiene claros tintes políticos: retrasar el proceso todo lo posible para alcanzar la fecha de las elecciones generales (marzo de 2012) y que sea un PP previsiblemente vencedor el que culmine el proceso, según fuentes cercanas al presidente de Caja Madrid-Bancaja.

Por eso, el gran caballo de batalla de las negociaciones que mantiene la CECA con Economía es el plazo para cumplir con el famos requisito del 10% de capital básico. "Septiembre es un plazo muy corto y no da tiempo a que todas salgan a bolsa o capten inversores, y si lo hacen a la vez las valoraciones se desplomarán; Rato necesita alargarlo como sea", señala una de las citadas fuentes.

Según fuentes cercanas a las conversaciones, el Ejecutivo es bastante receptivo a esta propuesta y, de momento, admite que las entidades que estén negociando con inversores o en proceso de OPV en septiembre (el tope anunciado hasta ahora) puedan culminar la recapitalización en diciembre.

La razón es que el PSOE no tiene apoyos suficientes para sacar adelante el Decreto en el Congreso, ante la oposición anunciada por PP y CiU. Pero si Rato logra un acuerdo de la CECA con el Ejecutivo, el PP no tendrá más remedio que apoyarlo. "Además, Zapatero no ve con malos ojos que el PP tenga que cargar con el coste político de cargarse a las cajas y quitar el poder a los barones regionales", añade otra de las fuentes.

Los populares rechazan el planteamiento actual del Gobierno porque entienden que lo que hace falta es transparencia y un saneamiento integral del sistema financiero. Sólo después de hacer eso, se debería dar capital público a las entidades a las que este proceso deje por debajo de los estándares de solvencia, a su juicio. 

Reunión de Fainé y Salgado

Este alargamiento de los plazos y la máxima flexibilización posible del cálculo del capital serán las dos cuestiones que Isidre Fainé (presidente de La Caixa) tratará de arrancar hoy a Elena Salgado en un encuentro que mantendrán ambos aprovechando la asamblea genera de la CECA.

"El papel de Fainé es de mero embajador, porque el que lleva la voz cantante es Rato", señala una de las fuentes. Con esto, el ex vicepresidente del Gobierno "ha vuelto al terreno donde mejor se mueve, la política, y ahí es donde puede conseguir una victoria que tiene muy difícil en la arena financiera si el Decreto no se modifica", añade.

El bonus, un gesto de buena voluntad

En esta clave es como debe interpretarse la decisión de Rato de suprimir el bonus de 25 millones a su antecesor, Miguel Blesa, y a otros nueve altos cargos de la caja: como un gesto político para facilitar la negociación con el Gobierno. Un gesto muy significativo en un momento en que el Gobierno vende la austeridad como su principal virtud y que ha tenido un enorme impacto mediático al tratarse de un tema tan sensible y que se presta fácilmente a la demagogia.

BFA, el banco formado por la unión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco pequeñas cajas trabaja a toda máquina para preparar su salida a bolsa: ya ha elegido al banco agente de la operación -Lazard, la anterior casa de Rato- y a los asesores (Uría y Menéndez y Deloitte, como adelanta hoy El Confidencial), y está seleccionando a los bancos de inversión. También está manteniendo contactos preliminares con inversores internacionales.

Pero Rato lo va a tener muy complicado para conseguir levantar todo el capital que necesita para cumplir los requisitos del Gobierno y sanear del todo la entidad, unos 4.000 millones según distintas estimaciones. Máxime si el plazo es tan corto y si el resto de grupos de cajas van a tener que vender acciones al mismo tiempo. 

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