ES LA MÁS AFECTADA POR LAS NUEVAS EXIGENCIAS DE CAPITAL

El banco de Caja Madrid y Bancaja puede necesitar entre 5.000 y 10.000 millones

Las nuevas exigencias de capital anunciadas ayer por la ministra de Economía, Elena Salgado, afectarán y mucho al nuevo banco creado por la integración de Caja

Foto: El banco de Caja Madrid y Bancaja puede necesitar entre 5.000 y 10.000 millones
El banco de Caja Madrid y Bancaja puede necesitar entre 5.000 y 10.000 millones

Las nuevas exigencias de capital anunciadas ayer por la ministra de Economía, Elena Salgado, afectarán y mucho al nuevo banco creado por la integración de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco pequeñas cajas de ahorro. Su core capital roza el 7%, por lo que el nuevo grupo deberá recibir una fuerte inyección de capital para alcanzar el listón mínimo del 8% en los próximos meses. Fuentes del sector cifran esas necesidades entre 5.000 y 10.000 millones. La valenciana pretende emitir deuda por hasta 15.000 millones con el respaldo del SIP.

 

Como para el resto de entidades financieras, el Banco Financiero y de Ahorro, como ha sido denominado, deberá tener un nivel de solvencia de al menos el 8% sobre sus activos ponderados por riesgo antes de septiembre. Aunque tras la creación de la nueva filial, que aglutinará todos los activos bancarios, no se conoce cuál es su actual core capital, cuando ambas cajas anunciaron su unión el pasado mes de julio en el Sistema Integral de Protección (SIP) ese ratio no llegaba al 7%.

 

Así consta en la presentación que Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Rioja y Laietana hicieron el 22 de junio de 2010, cuando anunciaron que se iba a constituir un nuevo banco. En ese documento, enviado a numeroso inversores institucionales extranjeros, se explicaba que el SIP contaba con un core capital del 6,8%, que se elevaría hasta el 7,3% una vez recibida la inyección de capital del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de 4.465 millones de euros (el 2% de sus activos en riesgo).

 

En ese momento, los responsables de las dos mayores cajas, Rodrigo Rato y José Luís Olivas, respectivamente, aseveraron que el nuevo banco no necesitaría aportaciones extras de recursos propios, por ello ni saldrá a bolsa, ni emitirá cuotas participativas -valores similares a las acciones-, ni venderá sus participaciones empresariales. De esa manera, el que ya es el tercer grupo financiero de España, por detrás de Banco Santander y BBVA, salía al paso de las informaciones que indicaban que el banco cotizaría en los mercados entre 2011 y 2012.

 

Pese a esa negativa, desde varios bancos de inversión se explicaba a finales del pasado año que el Banco Financiero y de Ahorro era la pieza clave de la segunda ronda de recapitalizacion del sector. “O venden parte de la cartera o salen a bolsa. O ambas cosas porque Basilea III va a ser muy exigente y tienen un problema grave de morosidad”, indicaron desde una entidad extranjera que participó en la refinanciación de deuda por 3.900 millones de euros que hizo el grupo en noviembre. Bancaja quiere ahora colocar en el mercado valores de renta fija por hasta 15.000 millones.

 

Más recientemente, Nomura explicó en un informe que el SIP de la caja madrileña y la valenciana necesitaría entre 11.500 y 16.000 millones de euros en un escenario de pérdidas del sector de 92.000 millones de euros. Precisamente, dicho estudio coincide en el importe del agujero calculado por Salgado en relación a las provisiones realizadas hasta la fecha.

 

Las diferencias con los cálculos que realizó en su momento el Banco de España residen en lo que se contabiliza como colchón para absorber las pérdidas. Mientras que el regulador utilizó dos años de beneficio operativo, incluyó ganancias por revalorizaciones de activos y temas fiscales y fijó el Tier 1 (capital básico, reservas y preferentes sobre activos de riesgo) en el 6%, Nomura sólo computó un año de beneficio, las provisiones existentes y el dinero ya pedido al FROB. Además, estableció como objetivo un Tier 1 mínimo del 8%. Nomura fue el asesor de las privatizaciones de CCM y Cajasur.

 

Las otras más afectadas

 

Además de Caja Madrid-Bancaja, otros cinco grupos necesitarán una inyección urgente de dinero fresco si no quieren pasar a manos del Estado a partir del próximo otoño. Se trata de CatalunyaCaixa, que suspendió los pasados tesst de estrés europeos al observarse unas deficiencias de 1.032 millones; CajaSur (208 millones), Unimm (270 millones), Banca Cívica (406 millones) y la fusión de Caja Duero y Caja España, conocida como Espiga, 127 millones. Esos déficits son ahora mayores en la mayoría de los casos.

 

Según aquellas pruebas de solvencia, y contabilizando ya las ayudas comprometidas por el FROB y las otorgadas por el FGD, CaixaCatalunya se quedaba con un core capital del 3,9%, Unimm, con el 4,5%; la de Caja Duero y Caja España, con el 5,6%; y Banca Cívica, con 4,7%. Muy lejos de las nuevas exigencias. Bankinter tambièn es otro de los señalados. Los expertos aseguran que necesita unos 500 millones de euros adicionales, a los que hay que sumar los más de 300 que captó en la última ampliación de capital.

 

Por el contrario, Santander, BBVA y La Caixa superarían dicho listón del 8% o más en el caso de la caja catalana, según los últimos datos disponibles. Además, se beneficiaria de la discriminación del mercado, que ahora castigaba por igual a todas las entidades españolas.

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