Ya hay datos que lo avalan: el teletrabajo ayuda a que nazcan más niños
Una investigación revela que la tasa de fertilidad fue un 14% más alta en las parejas donde ambos miembros trabajaron desde el domicilio, al menos, un día a la semana
Ya hay datos que evidencian que el teletrabajo aumenta la tasa de natalidad. Desde la irrupción del covid, el empleo en remoto se ha convertido en una práctica rutinaria, y una investigación demuestra que está ayudando a tener más hijos. La flexibilidad laboral en cuanto a cuándo, dónde y cómo trabajar —o la ausencia de ella— es un factor potencialmente importante en las decisiones sobre fertilidad.
Así lo revela el estudio Work from Home and Fertility elaborado por la Universidad de Stanford, de King’s College de Londres y el Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo). Según los resultados del estudio, la tasa de fertilidad fue un 14% más alta en las parejas donde ambos trabajaron desde el domicilio al menos un día. "Este es el primer estudio que aporta evidencia clara de que el trabajo desde casa se asocia con una mayor fertilidad en muchos países", asegura la investigación.
El análisis se basa en cifras de la Encuesta Global sobre Modalidades de Trabajo, que abarca 38 países, y la Encuesta sobre Modalidades y Actitudes de Trabajo de Estados Unidos (EEUU). Ambos sondeos incluyen preguntas clave sobre datos demográficos, resultados del mercado laboral, estado civil y modalidades de trabajo, así como preguntas sobre la fecundidad real y planificada en personas entre 20 y 45 años.
Los resultados revelan "evidencia clara" de que la fertilidad real, los planes de fertilidad futura y la fecundidad a lo largo de la vida son mayores para quienes teletrabajan, al menos, un día a la semana. En el caso de las parejas, cuando ambos trabajan en el domicilio una jornada laboral, la fertilidad a lo largo de la vida es un 14% mayor (0,32 hijos por mujer) que cuando ninguno lo hace. De hecho, en los datos de la encuesta de EEUU, la cifra es incluso más alta, un 18% mayor (0,45 hijos por mujer).
Los resultados revelan "evidencia clara" de que la fertilidad real y la fecundidad a lo largo de la vida son mayores para quienes teletrabajan
De acuerdo con el informe, esto viene a significar que la tercera parte de las mujeres tiene un hijo más en su vida en comparación con los grupos que no teletrabajan. De esta forma, las tasas de fecundidad anual aumentan con las oportunidades de teletrabajo. Para comprender la magnitud de los efectos, los investigadores consideran a las mujeres con pareja en el período de 2023 a 2025, con un efecto claramente al alza en la tasa de natalidad.
No obstante, también aclaran que, pese a que el empleo online se ha consolidado más desde la pandemia, esta tendencia viene de años atrás. Bajo las conclusiones, este patrón se mantiene tanto después de la pandemia (2023-2025) como antes de la llegada del covid, es decir, entre los años 2017 y 2019, tanto para mujeres como para hombres.
"Nuestros hallazgos respaldan la idea de que un mayor acceso al teletrabajo tras la pandemia aumenta la fertilidad, posiblemente al reducir el tiempo y los costes de coordinación que implica combinar el trabajo remunerado con la vida familiar", señalan.
Otros estudios, además, indican que el teletrabajo mejora la vida sexual de los adultos jóvenes, directamente relacionado con las posibilidades de que nazcan niños. El estudio de la plataforma EduBirdie ¿Cómo afecta el trabajo remoto a la vida sexual de la generación Z?, para este grupo de edad, apunta que el cambio al teletrabajo "es una revolución sexual" y revela que casi la mitad de los empleados júniors admite tener más relaciones sexuales desde que la presencialidad plena en la oficina quedó atrás.
Además, hay países a los que ya se les ha ocurrido la idea de que ir menos a la oficina hará que nazcan más niños y se alivie la crisis de natalidad. Por ejemplo, Japón está sufriendo una fuerte bajada de su tasa de natalidad, que registró un mínimo histórico de 1,2 hijos por mujer en 2024, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1; y en Tokio el problema es aún más grave. En la capital japonesa, la tasa de fertilidad es de 0,99 hijos por mujer. Ante esta crisis de natalidad, la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, anunció la implementación de nuevas políticas laborales para los empleados del gobierno: la semana laboral de cuatro días.
De esta manera, regiones con problemas de natalidad recurren a los formatos de empleo con menor presencialidad para que nazcan más hijos. De momento, queda demostrado que el teletrabajo funciona para que la tasa de natalidad suba. Aunque más empleo en remoto no puede solucionar un problema demográfico de grandes magnitudes, puede contribuir a aminorar el problema.
De hecho, el documento afirma que las implicaciones para las tasas de fecundidad nacionales varían entre países debido principalmente a las grandes diferencias en las tasas de trabajo desde casa. Por tanto, según en qué región, puede tener un efecto más significativo que en otras. En cualquier caso, la conclusión de la investigación es clara: "El efecto total de subir el teletrabajo de la mujer y su pareja es un repunte estimado del 14% en la tasa de fecundidad anual".
Ya hay datos que evidencian que el teletrabajo aumenta la tasa de natalidad. Desde la irrupción del covid, el empleo en remoto se ha convertido en una práctica rutinaria, y una investigación demuestra que está ayudando a tener más hijos. La flexibilidad laboral en cuanto a cuándo, dónde y cómo trabajar —o la ausencia de ella— es un factor potencialmente importante en las decisiones sobre fertilidad.