Un estudio muestra que las mujeres tienen más riesgo de perder su empleo por la IA
Una investigación elaborada por el Instituto Universitario Valenciano de Investigación en Inteligencia Artificial (VRAIN) concluye que la IA ya tiene más impacto en los roles ocupados por más mujeres que hombres
La Inteligencia Artificial (IA) quita trabajo. Esto hace tiempo que no es ningún misterio. Un estudio del centro de análisis Randstad Research ya alertaba que la implantación de esta tecnología pone en riesgo 2 millones de empleos en España durante esta década. En concreto, el 9,8% de los empleos en España están en riesgo de ser automatizados en los próximos 10 años.
No obstante, hay datos que demuestran que el impacto de la IA será irregular, no solo porque hay sectores de trabajo más automatizables, sino porque les impacta más a ellas que a ellos. Esto no son predicciones futuras. Ya hay evidencias de que la IA está afectando más al empleo femenino que al masculino: "Este no es un documento que prediga sobre datos. Ahora, la IA generativa tiene más impacto en las mujeres", asegura Manoli Albert, una de las investigadoras, a El Confidencial.
La investigación Inteligencia Artificial y empleo: perspectiva territorial y de género elaborada por el Instituto Universitario Valenciano de Investigación en Inteligencia Artificial (VRAIN) de la Universitat Politècnica de València (UPV) -firmada por Antoni Mestre, Xavier Naya, Manoli Albert y Vicente Pelechano- refleja que el empleo femenino presenta una mayor exposición a la IA que el masculino. Basándose en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), esta brecha oscila entre 1,5 y 3 puntos porcentuales, margen que puede ser superior dependiendo del territorio. Eso sí, independientemente de la provincia, la IA impacta más a las mujeres en España.
El documento cita varios estudios que corroboran su postura. Señalando al informe Algorithm and Eve de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), muestra que la exposición ocupacional a la IA es, en promedio, similar entre mujeres y hombres. Sin embargo, advierte que "las mujeres están sobrerrepresentadas en ocupaciones administrativas altamente automatizables e infrarrepresentadas en ocupaciones STEM con mayor potencial de complementariedad con la IA".
"Este no es un documento que prediga sobre datos. Ahora, la IA generativa tiene más impacto en las mujeres"
En este sentido, Clara Matutano, investigadora en IA y profesora de la Politécnica Nebrija, explica que "muchos puestos tecnológicos se transforman más que se automatizan completamente y, en muchos casos, la IA actúa como herramienta de aumento más que como sustituto total". Además, señala la evidencia de que el desarrollo, la supervisión y el diseño de IA sigue siendo un ámbito donde existe una brecha de género significativa, lo que puede reducir las oportunidades de las mujeres para beneficiarse de estos cambios.
Asimismo, alude a un estudio reciente del Banco Central Europeo (BCE) que encuentra que, en países con elevada participación y nivel educativo femenino, la difusión de la IA se asocia con un aumento de la participación laboral de las mujeres precisamente en ocupaciones más expuestas. Por otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alerta de que ellas son entre dos y tres veces más propensas a trabajar en ocupaciones altamente automatizables por IA generativa.
"La IA generativa tiene más impacto en el empleo femenino porque afecta más a tareas administrativas, donde las mujeres tienen más presencia, igual que en puestos en traducciones o búsqueda de información. El impacto ahora está ahí. Puede llevar a una sustitución del trabajo y es posible que haya que tomar medidas. No lo sabemos, habría que estudiarlo y ver cómo solucionarlo. Habrá que hacer políticas alineadas con esto para que no haya sustitución", menciona Albert. También añade que "es interesante que el impacto de la IA es menor en hombres porque ocupan puestos de tipo rural, como agricultura o ganadería; y ocurre asimismo con puestos directivos".
De hecho, el informe del VRAIN ya hace alusión a ello: "Las mujeres se concentran en sectores con alta aplicabilidad de IA, como educación, sanidad, servicios administrativos, comercio o actividades sociales, mientras que están infrarrepresentadas en sectores de baja exposición, como construcción, transporte o industrias extractivas". Matutano coincide en que "una parte significativa de mujeres está en servicios administrativos y rutinarios y es en estos últimos donde la IA puede sustituir tareas repetitivas con más facilidad".
En su opinión, pese a que ella no extraería del estudio afirmaciones contundentes y generalistas, la investigación "viene a demostrar una vez más la brecha de género existente en el mundo laboral y el de la IA y lo importante es que puede ayudar a promover acciones y políticas enfocadas a alcanzar el ODS 5". Respecto a por qué concluye que esta tecnología afectará a más mujeres, entiende también que dicha afirmación se debe al hecho de que los trabajos más expuestos a la automatización por IA (como puestos administrativos, gestión de datos, servicios al cliente y tareas rutinarias de oficina) son ocupados mayoritariamente por mujeres hoy en día.
"La IA tiene más impacto en el empleo femenino porque afecta más a tareas administrativas, donde las mujeres"
La conclusión de que la IA tiene más impacto para las mujeres en el empleo es clara, pero hay un segundo punto: lo hace en cualquier parte de nuestro país. "En todas las provincias, sin excepción, el empleo femenino presenta mayor exposición a la IA que el empleo masculino. Esta brecha oscila mayoritariamente entre 1,5 y 3 puntos porcentuales, aunque en territorios altamente terciarizados puede superar ese margen", dice el documento.
"En el caso del empleo femenino, los valores más elevados se registran en Madrid, Islas Baleares, Santa Cruz de Tenerife, Barcelona, Cantabria y Málaga, con exposiciones que alcanzan o superan el 21,5%", aclaran en el estudio. Así, las provincias con mayor exposición masculina -Madrid, Las Palmas, Barcelona o Santa Cruz de Tenerife- se sitúan en torno al 20-21%, mientras que provincias del interior bajan al 16,5-18%. "Dado que los hombres presentan una mayor concentración en industria y construcción, su exposición relativa es menor en términos estructurales", explican.
Por tanto, en las provincias con mayor exposición, las mujeres alcanzan o superan el 21,5% y los hombres se sitúan en torno al 20-21%, encajando así con la brecha 1,5-3. Este quiero decir que, por cada 100 mujeres trabajadoras, aproximadamente entre 22 y 23 están expuestas a la IA, frente a entre 19 y 21 por cada 100 hombres.
De esta forma, el estudio descubre que la brecha de género resultante es "un fenómeno de carácter nacional y no local". No existe una sola provincia donde lo que definen como IA-share masculino supere al femenino, lo que, para los investigadores, pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural diferencial que deberá ser tenida en cuenta en políticas de transición tecnológica, formación y protección social.
En definitiva, la dimensión de género introduce un matiz crucial: el empleo femenino se sitúa sistemáticamente en niveles más altos de exposición. Esta diferencia no es marginal ni episódica: aparece en todas las provincias, con lo que consideran "una consistencia llamativa". "Aunque la IA puede mejorar la productividad y aliviar ciertas cargas de trabajo, también puede transformar tareas que hoy sostienen la participación femenina en el empleo. Reconocer esta asimetría será clave para diseñar políticas que prevengan nuevas brechas tecnológicas", concluyen.
La Inteligencia Artificial (IA) quita trabajo. Esto hace tiempo que no es ningún misterio. Un estudio del centro de análisis Randstad Research ya alertaba que la implantación de esta tecnología pone en riesgo 2 millones de empleos en España durante esta década. En concreto, el 9,8% de los empleos en España están en riesgo de ser automatizados en los próximos 10 años.