Optimistas, pero no mucho: qué esperar de los sueldos en España dentro de 10 años
La tendencia salarial esta última década ha sido moderadamente al alza, y los expertos prevén que pueda seguir igual. Eso sí, puede haber trabas por el cambio, sobre todo para los jóvenes
Los salarios en España llevan años en el centro del debate. Si bien se observa un incremento en nuestro país en materia salarial, España está muy alejada del ritmo europeo. De acuerdo con los datos que ha publicado la oficina de estadística europea Eurostat, el salario medio ajustado a jornada laboral completa en España fue de 33.700 euros brutos en 2024, esto es, 6.100 euros por debajo de la media europea, que se situó en 39.808 euros el año pasado. Así, el sueldo medio en España se ubica un 15,3% por debajo del promedio europeo, cinco décimas más que en 2023.
Pero mirando el lado positivo, los sueldos, lo que se dice subir, han subido. Según las cifras del decil de salarios que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el salario medio mensual, en términos brutos, ascendió un 5% en 2024, hasta los 2.385,6 euros, lo que supone la cifra más alta desde que comenzó la serie en 2006. Así, es el octavo año seguido en el que aumenta el salario medio, después de que en 2016 bajara por primera vez en diez años.
"Durante los últimos 10 años, el salario medio en España ha crecido lentamente después de la recesión económica del periodo 2008-2013. Sin embargo, estamos lejos de las retribuciones de países como Alemania o Francia y los trabajadores españoles han sido los más afectados por la pérdida de poder adquisitivo. Las subidas salariales pactadas entre patronal y sindicatos de aquí a 2025, junto con la contención de la inflación, están enfocadas a paliar esta situación y a mantener el empleo", señala Mónica Pérez, directora de comunicación y estudios de InfoJobs.
Por su parte, Valentín Bote, director del centro de análisis del mercado laboral Randstad Research, comenta que "en el corto y medio plazo, hemos observado aumentos salariales moderados en España, aunque en varios casos por debajo de la inflación reciente, lo que subraya que los salarios deben ajustarse más aceleradamente al coste de vida".
Dicho lo cual, si los sueldos en los 10 años pasados han crecido un 3,4%, con todo lo que ha pasado -pandemia, conflictos geopolíticos, tensiones comerciales o crisis inflacionista-, los expertos dan motivos para creer que la tendencia seguirá siendo alcista. Al menos, en lo que se espera en los pronósticos de aquí a una década.
Pese a que hablar a 10 años vista es complicado, Carolina González, ‘head of permanent placement’ de la empresa de empleo ManpowerGroup, considera que "podemos ser moderadamente optimistas". Por otro lado, Fidel Mallo, ‘corporate people leader’ de la firma de recursos humanos Eurofirms, afirma que "sí, debemos ser optimistas, pero con una visión realista".
En definitiva, optimistas, pero sin pasarse. A nivel global, según la OCDE, González recuerda que los salarios reales han comenzado a recuperarse tras la crisis del coste de la vida, aunque en la mitad de los países siguen por debajo de niveles de 2021, pero España tendrá que hacer frente a lo que denomina como "reto salarial". A pesar de la visión positiva, pueden aparecer trabas por el camino.
"En España, el reto salarial convive con unos niveles de productividad bajos y desempleo alto en comparación con nuestro entorno"
"En España, el reto salarial convive con unos niveles de productividad bajos y desempleo alto en comparación con mercados de nuestro entorno, lo que puede limitar tracción si no se elevan competencias y productividad", expresa González. Y hace una mención a los jóvenes, que son los que tienen un problema de muy bajos sueldos de manera estructural.
Desde luego, para las futuras generaciones, las esperanzas de salarios altos son desalentadoras. En números del INE, el sueldo medio de los jóvenes de 16 a 24 años en España cayó el año pasado por primera vez desde hace una década hasta ubicarse en 1.372,8 euros brutos al mes (antes de impuestos), es decir, un 1% menos que el año anterior.
En este contexto, dirigiéndose a los jóvenes, González señala que "el premio salarial dependerá de entrar en sectores en expansión como TIC, salud, transición energética, y adquirir habilidades de alta demanda y escasas (IA aplicada, ciberseguridad, data, ‘green skills’); reducir la sobrecualificación mediante acreditación de competencias y experiencia práctica; y aprovechar movilidad interna y externa en empresas que tengan estrategias claras de ‘upskilling’".
Mallo, por su lado, asegura que "los jóvenes que inviertan en habilidades humanas tendrán más oportunidades" de un sueldo superior. "Los salarios estarán ligados a la productividad, especialización y la capacidad de aportar valor" y avisa que habrá una transformación: "Veremos un cambio hacia modelos que premien no solo el rendimiento, sino también la contribución al bienestar colectivo y la sostenibilidad".
Por último, Bote asegura que, en referencia a las generaciones más jóvenes, "los que tengan mayor formación tendrán mejores oportunidades". No obstante, advierte que la reducción de mano de obra en algunos sectores debido a la automatización plantea un desafío de transición. Además, añade, se tiene que tener en cuenta que muchos jóvenes priorizan valores como el equilibrio vida-trabajo, la flexibilidad y el propósito, lo que influye en su percepción de empleabilidad y satisfacción.
Según el estudio elaborado por Randstad Claves Laborales-Generación Z de Randstad, el 13% de los empleados júnior considera el salario el factor más importante, seguido de la flexibilidad horaria (9%) y las oportunidades de desarrollo profesional (8%). Por tanto, lo mismo los sueldos sí que se elevan dentro de 10 años, seas joven o no, pero puede que no sea lo suficiente para los trabajadores del mañana.
Los salarios en España llevan años en el centro del debate. Si bien se observa un incremento en nuestro país en materia salarial, España está muy alejada del ritmo europeo. De acuerdo con los datos que ha publicado la oficina de estadística europea Eurostat, el salario medio ajustado a jornada laboral completa en España fue de 33.700 euros brutos en 2024, esto es, 6.100 euros por debajo de la media europea, que se situó en 39.808 euros el año pasado. Así, el sueldo medio en España se ubica un 15,3% por debajo del promedio europeo, cinco décimas más que en 2023.