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"En 2026 puede haber nuevos máximos de empleo en España y un paro históricamente bajo"
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Kevin Habermehl (GRUPO ADECCO)

"En 2026 puede haber nuevos máximos de empleo en España y un paro históricamente bajo"

Para el director comercial del Grupo Adecco, los sectores tradicionales seguirán tirando de la ocupación, mientras que el empleo tecnológico se instalará en la práctica totalidad de sectores

Foto: Kevin Habermehl, director comercial del Grupo Adecco. Imagen: cedida.
Kevin Habermehl, director comercial del Grupo Adecco. Imagen: cedida.

España acabó 2025 creando medio millón de empleos y reduciendo su cifra de parados a 2,4 millones. Es un balance eminentemente positivo, pero conviene no anclarse en el pasado inmediato, sino mirar hacia adelante y pensar en este nuevo año.

Es por ello que cabe hacerse varias preguntas. ¿Cómo evolucionará el empleo en 2026? ¿Qué sectores 'tirarán del carro'? ¿Influirá la IA en el mercado laboral tanto como creemos? ¿Qué tipo de trabajos están al alza? Para responder a estas cuestiones, hablamos con Kevin Habermehl, director comercial del Grupo Adecco.

PREGUNTA. A día de hoy, ¿cómo pinta el empleo en España en 2026?

RESPUESTA. En primer lugar, conviene subrayar que, tras varios años consecutivos de creación de empleo sostenido, el simple hecho de consolidar los niveles actuales de ocupación podría considerarse, en sí mismo, una buena noticia para el mercado laboral español.

No obstante, la información disponible a día de hoy —con previsiones de crecimiento del PIB en torno al 2% según los principales organismos— nos permite ser moderadamente optimistas. Este escenario macroeconómico apunta a que 2026 podría volver a registrar nuevos máximos de ocupación y mantener la tasa de desempleo en niveles históricamente bajos, siempre que no se materialicen shocks externos relevantes.

P. ¿Es el mercado español muy distinto a los de otros países de nuestro entorno?

R. Sin duda, hay diferencias significativas entre los principales mercados laborales a nivel internacional. Por mencionar algunas, el mercado laboral español está destacando por su alta capacidad de creación de empleo, muy por encima de la media europea y norteamericana. Por el contrario, seguimos observando debilidades estructurales, con salarios más bajos que la media europea y norteamericana, pero también con niveles de productividad muy por debajo de la media y con alta dependencia en sectores de menor valor añadido.

P. La creación de empleo suele ser desigual en lo que a sectores se refiere. De cara a 2026, ¿en cuáles se puede generar más empleo?

R. Seguramente los tres sectores mencionados anteriormente –hostelería, logística y comercio– seguirán siendo motores de empleo, a los cuales podemos sumar el sector sanitario/asistencial y el de la construcción.

"La hostelería, la logística y el comercio seguirán siendo motores de empleo en España"

Más allá de la lógica sectorial, seguiremos observando una fuerte demanda transversal de perfiles STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas), vinculados a los procesos de digitalización y transformación tecnológica que están acometiendo prácticamente todas las empresas, con independencia de su sector de actividad.

P. ¿En cuáles, por el contrario, puede haber mayores caídas?

R. Hoy no se prevén grandes caídas de empleo en ningún sector en términos agregados. No obstante, sí anticipamos un menor dinamismo en la creación de empleo en algunos ámbitos, especialmente en la industria manufacturera y en el comercio minorista.

P. Por norma general, los sectores tecnológicos suelen crear más empleo que los tradicionales. ¿Es una tendencia que vamos a seguir viendo?

R. No esperamos en 2026 un auge significativo de la contratación concentrado exclusivamente en el sector tecnológico como tal. La tendencia que previsiblemente se va a consolidar es una creciente incorporación de perfiles tecnológicos en empresas de todos los sectores, como parte de sus procesos de digitalización, automatización y transformación del negocio.

En este contexto, el empleo tecnológico deja de estar vinculado únicamente a compañías tech para convertirse en un factor transversal del mercado laboral, presente en industria, logística, comercio, sanidad o servicios.

P. Pensemos en las personas jóvenes que se están formando a día de hoy. ¿Por qué ramas de formación deberían optar si quieren aumentar sus posibilidades de conseguir un empleo?

R. El mercado laboral está cambiando rápidamente, por lo que es clave seguir de cerca las tendencias sectoriales y de perfiles, también a nivel internacional, para anticipar su evolución. Este enfoque ayuda a elegir estudios vinculados a sectores con demanda creciente o estable en el tiempo.

A pesar de la automatización, seguirá existiendo una alta demanda de perfiles de Formación Profesional, especialmente en oficios técnicos especializados, así como de perfiles STEM y del ámbito sanitario y asistencial, donde la necesidad de talento es estructural.

"Pese a la automatización, seguirá existiendo alta demanda de perfiles de Formación Profesional"

P. Hablamos mucho de la formación en épocas tempranas, pero, ¿hasta qué punto va a ser también necesario el reskilling para quienes ya forman parte del mercado laboral?

R. Llevamos muchos años hablando de reskilling y diría que cada vez es más importante. Con la irrupción de la IA, se van a acelerar los procesos de transformación tecnológica en las empresas y con ello la evolución de cada puesto de trabajo.

Hoy más que nunca es imprescindible reciclarse constantemente, tanto a nivel de conocimientos técnicos como a nivel de competencias clave. El aprendizaje continuo probablemente es la competencia más importante hoy en día.

"Hoy más que nunca es imprescindible reciclarse constantemente, tanto a nivel de conocimientos técnicos como a nivel de competencias clave"

P. Pensemos entonces en las personas que no son necesariamente jóvenes, sino que son profesionales que se están reinventando. Para estas personas, que quizá no se plantean empezar una formación larga, ¿en qué les interesaría formarse?

R. La clave del éxito en cualquier proceso de reciclaje profesional está en un análisis previo riguroso y en tomar decisiones basadas en criterios concretos. Preguntas como ‘¿qué me gusta?’, ‘¿qué se me da bien?’, ‘¿qué tejido empresarial existe donde resido?’, ‘¿qué perfiles y ofertas de empleo están en auge?’ o ‘¿tengo disponibilidad para cambiar de residencia?’ resultan fundamentales antes de elegir una formación o un nuevo itinerario profesional.

Dicho esto, y de manera muy general, las recomendaciones formativas para personas que se están reinventando son muy similares a las que haría para los jóvenes: apostar por la Formación Profesional, formación digital y especialización en automatización y tecnologías aplicadas, ámbitos que presentan una demanda sólida y sostenida en el mercado laboral.

P. Se habla mucho de la necesidad constante de reciclaje profesional. ¿Entiende que haya profesionales que se sientan 'engañados' ante un sistema que no les garantiza un puesto de trabajo merced a la formación que ya recibieron?

R. Es comprensible que algunos profesionales puedan sentir frustración. Existen muchas escuelas y universidades que imparten formación de calidad y orientada al empleo, pero es cierto que, en ocasiones, se producen desajustes entre la oferta formativa y la demanda real del mercado laboral, especialmente debido a la enorme rapidez con la que evolucionan hoy las necesidades de las empresas.

Más allá de sentirse 'engañado', creo que es importante adoptar una actitud activa y protagonista. Hoy existe mucha información disponible para entender las tendencias del mercado laboral y tomar decisiones formativas más alineadas con las fortalezas, intereses y oportunidades reales. La clave está en elegir formaciones con visión de futuro y en ámbitos que estén claramente en la vanguardia del mercado.

P. Teniendo en cuenta que reciclarse profesionalmente suele implicar un desembolso económico, ¿debería haber programas públicos que lleven a cabo dicha formación?

R. Sin duda. Bajo mi punto de vista, una de las principales responsabilidades del Estado es garantizar una educación y formación de calidad, por lo que la respuesta es claramente sí. Ahora bien, también es cierto que, en muchos casos, son las empresas y los organismos privados quienes mejor conocen las necesidades reales del mercado laboral. Por ello, resulta fundamental una colaboración estrecha entre el sector público y el privado, que permita diseñar programas de formación y recualificación ajustados a la realidad del empleo y que faciliten contar con profesionales cualificados, actualizados y alineados con las demandas del entorno productivo.

P. La pregunta del millón: ¿va a provocar la IA una destrucción de empleo?

R. No me atrevo a pronosticarlo, pero sí puedo decir que en otras revoluciones industriales siempre hemos creado nuevos puestos de trabajo para reemplazar a aquellos que se han destruido o han quedado obsoletos.

"Más de la mitad de los empleos desaparecerá en 20-30 años, pero se crearán nuevos puestos de trabajo en la misma proporción"

Mi opinión es que más de la mitad de los puestos de trabajo desaparecerán en los próximos 20-30 años, pero en la misma proporción se crearán nuevos puestos de trabajo acorde a las necesidades del mercado y la sociedad.

P. ¿Qué trabajos se van a ver más perjudicados por esta tecnología? ¿Cuáles menos?

R. En el corto plazo, los trabajos más perjudicados por la IA son los puestos administrativos de baja cualificación, especialmente en contact center y servicios administrativos. En el medio plazo, la automatización se extenderá a puestos de oficina de cualificación media.

En cambio, la IA no sustituirá a corto ni medio plazo los empleos con alto componente humano o físico, como sanidad y oficios de FP (electricistas, fontaneros…). En cualquier caso, todos los puestos evolucionarán, con la IA actuando como copiloto del trabajo diario.

"La IA no sustituirá los empleos con alto componente humano o físico, como sanidad y oficios de FP (electricistas, fontaneros...)"

P. Una de las ventajas que suele esgrimirse a favor de la IA (u otras tecnologías) es una mejora de la productividad. ¿Está de acuerdo?

R. Sin duda. Quizás no lo notemos en el corto plazo, pero hoy todas las empresas tienen como objetivo usar la IA como vector de mejora de la productividad, y estoy seguro de que todos los recursos que se están invirtiendo en esa tecnología acabarán trayendo mejora de productividad.

P. Con frecuencia, muchas empresas dicen que no encuentran el talento necesario. Por su experiencia, ¿es así?

R. Estoy de acuerdo, con matices. Hoy estamos ante un cambio de paradigma en el mercado laboral. Antes eran los candidatos quienes debían hacerse atractivos para las empresas; hoy son las empresas las que necesitan hacerse atractivas para atraer talento.

Por tanto, no es que no exista talento, sino que es más difícil captarlo que antes, debido a niveles de desempleo mucho más bajos, a un cambio en las expectativas de los profesionales y a la necesidad de que las empresas evolucionen en su propuesta de valor para poder atraer y fidelizar al mejor talento.

"No es que no exista talento, sino que es más difícil captarlo que antes"

P. ¿Sería necesario también que, a la hora de buscar ese talento que no se encuentra, las empresas mejorasen las condiciones laborales que ofrecen?

R. No creo que las condiciones económicas sean la principal palanca para atraer al mejor talento, aunque sin duda forman parte de la ecuación. Es clave analizar con mayor profundidad el vínculo entre las necesidades reales de la empresa y el abanico de profesionales disponibles, teniendo en cuenta el perfil requerido y la realidad del mercado local.

A partir de ahí, las compañías deben definir estrategias de atracción adaptadas, que combinen no solo aspectos salariales, sino también accesibilidad al centro de trabajo, flexibilidad, modelos de formación y alternancia, y propuestas de valor ajustadas a cada colectivo.

P. Las nuevas generaciones hablan mucho de conciliación, ¿están las empresas españolas asumiendo ese cambio o siguen ancladas en modelos anteriores?

R. En general, diría que sí hay avances, aunque no de forma homogénea. Las empresas medianas y grandes son las que más han avanzado en este ámbito; sin embargo, todavía existen muchas pymes que no pueden o no han sabido adaptarse a estos modelos. A medida que avance el cambio generacional en el mercado laboral, seguiremos viendo un progreso gradual en los modelos de conciliación, impulsado por las nuevas expectativas de los profesionales.

P. Que las generaciones jóvenes hablen mucho de conciliación nos lleva a decir, en ocasiones, que estos jóvenes no aceptarán empleos sin dicha conciliación. ¿Es cierto? ¿O una cosa es lo que uno desea... y otra lo que tiene que aceptar?

R. Es cierto que hoy existe una mayor preferencia por la conciliación que hace unos años, y no solo entre los jóvenes. Esta sensibilidad se ha extendido a todas las generaciones. Además, cada vez más empresas están avanzando en esta dirección porque han entendido que fomentar el bienestar de las personas es clave para mejorar la productividad, el compromiso y los resultados a largo plazo.

Dicho esto, como en casi todo, existe un equilibrio entre aspiraciones y realidad. La conciliación es un factor cada vez más relevante en la toma de decisiones profesionales, pero convive con otros elementos como el desarrollo profesional, la estabilidad o el aprendizaje.

P. Pensando ya no solo en 2026, sino a 10 años vista, ¿qué habilidad cree que va a marcar la diferencia para sobrevivir profesionalmente en un mercado laboral cambiante?

R. Antes he hablado de capacidad y ganas de aprendizaje, pero sumaría también la resiliencia.

España acabó 2025 creando medio millón de empleos y reduciendo su cifra de parados a 2,4 millones. Es un balance eminentemente positivo, pero conviene no anclarse en el pasado inmediato, sino mirar hacia adelante y pensar en este nuevo año.

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