Bajas fingidas (y falsificadas): los despachos avisan de malas prácticas en pleno pico de absentismo
El absentismo laboral ha ido aumentando hasta cifras récord, superando el 7%, lo que corresponde a más de 1,5 millones de personas que no acuden a su puesto de empleo diariamente
No asistir al puesto de trabajo se está convirtiendo en un problema importante. En nuestro país, el absentismo laboral ha crecido hasta cifras récord, superando el 7%, lo que equivale a más de 1,5 millones de personas que no acuden a su puesto de forma diaria, según el informe laboral de absentismo de la agencia Randstad. En este contexto, si el nivel de gente que no va al trabajo ya es alto, lo que faltaba son trabajadores que finjan estar malos o, incluso, falsifiquen las bajas laborales. Y esto también sucede.
El último caso es el de un empleado que fingió gastroenteritis. Según cuenta Silvia Palacios, abogada del despacho Selier Abogados, el caso trata sobre un trabajador que, tras haber estado de baja médica real por esta enfermedad durante un día, decidió no acudir a su puesto de trabajo al día siguiente. "Para justificar dicha ausencia, el empleado alteró el parte de baja original y envió por correo electrónico a su empresa un supuesto nuevo parte médico que cubría también esa segunda falta de asistencia al trabajo. Este documento era falso. Gracias a esta justificación, percibió 31,96 euros correspondientes a dos días de baja laboral", explica.
En primera instancia, el trabajador fue condenado por un delito de falsedad de documento oficial. Si bien al principio la Audiencia Provincial le absolvió porque "no se podía saber con certeza si el trabajador había modificado el documento original", el Tribunal Supremo (TS) revocó la sentencia de la Audiencia Provincial al entender que es irrelevante si el empleado modificó el documento original, una fotocopia o un archivo escaneado.
"Asevera que, lo que realmente importa es que el trabajador creó un documento con apariencia de un parte de baja oficial y auténtico con el único fin de engañar a la empresa y justificar su ausencia, produciendo los mismos efectos que un documento verdadero. Y, en tanto el delito de falsedad documental consiste en simular un documento oficial para hacerlo pasar por auténtico, los hechos deben ser calificados como delito", explica Palacios. Asimismo, señala, el Alto Tribunal destacó que la conducta del empleado no fue inofensiva, ya que provocó que la empresa le abonara indebidamente una cantidad de dinero. En consecuencia, el TS condenó al trabajador con seis meses de prisión y el pago de una multa económica consistente en una cuota diaria de 6 euros durante un período de seis meses.
Este es solo uno de los muchos casos que se están detectando, que desde Selier aseguran que van al alza. "Algunos de mis clientes están detectando un incremento significativo de casos en los que se presentan bajas laborales presuntamente falsificadas", afirma Palacios.
Enrique Ceca Gómez-Arevalillo, socio responsable del área laboral del bufete Ceca Magán, también lamenta que se han encontrado situaciones iguales. "Aunque afortunadamente no nos hemos encontrado con muchos casos, lamentablemente sí nos constan dos casos de falsificación de partes".
"Algunos de mis clientes están detectando un auge significativo de casos en los que se presentan bajas presuntamente falsificadas"
"No cabe duda de que el reconocimiento de nuevos derechos vinculados a las situaciones en las que las personas trabajadoras se encuentran en una situación de baja por incapacidad temporal, con especial referencia a las dificultades para despedir; ha generado un aumento de los niveles de absentismo en España, y, en situaciones excepcionales, existen casos de uso abusivo o fraudulento", añade.
Asimismo, otros abogados comentan que, aunque no partes falsificados, sí se han encontrado ejemplos de trabajadores que utilizan las bajas laborales de forma fraudulenta, realizando actividades incompatibles con una baja. "Si bien el absentismo laboral se ha incrementado significativamente desde la pandemia de 2020, las problemáticas ligadas a este tipo de bajas, incluido el posible fraude o abuso, son una preocupación cada vez mayor en nuestros clientes. Sí tenemos casos clásicos de trabajadores utilizando las bajas laborales de forma fraudulenta y llevando a cabo actividades incompatibles con las mismas", indica Claudia Pérez, asociada senior del área laboral del despacho Bird & Bird Spain.
Rosario Romero, socia directora del bufete RB Legal, también se ha encontrado con circunstancias como las de Pérez: "Respecto a la existencia de bajas fraudulentas, sí, yo he tenido algún asunto en el que la persona trabajadora, estando en situación de baja médica, realizaba funciones que no eran compatibles con su trabajo y/o que impedían o dificultaban la curación, sobre todo si la empresa no conoce el motivo de la baja. Por tanto, a priori es difícil poder saber si la actividad que desarrolla la persona trabajadora puede impedir o dificultar su recuperación. El índice de absentismo en España es elevadísimo, y es un tema que debe estudiarse en profundidad".
Además, también alertan de ejemplos de personas que han falsificado otros asuntos, como tickets de gastos. "Sí que nos hemos encontrado, a lo largo de los años, con casos en los que las personas trabajadoras han falseado tickets de gastos (modificando la fecha, concepto o incluso cantidad) con el objetivo de obtener su reembolso de manera fraudulenta. Las facilidades que un uso inadecuado de la inteligencia artificial ofrece para refinar este tipo de conductas, sin duda, pueden tener un impacto en la cantidad de fraude, pero al mismo tiempo pueden hacerlo mucho más difícil de detectar", alude Pérez.
"A asuntos en los que se han falseado y tickets alterados, también he tenido algún caso, que en la mayoría de las ocasiones han terminado en despidos disciplinarios", expresa, por su parte, Romero.
Evidentemente, llevar a cabo estas malas prácticas tiene sus consecuencias. "Claramente, podría ser sancionado por el empresario, pudiendo ser despedido disciplinariamente de manera procedente. Igualmente, podría ser sancionado por la Administración de Seguridad Social, si pretende emplear el fraude para el cobro de prestaciones. E incluso podría ser considerado delito de falsificación de documentos oficiales o públicos", apunta Ceca.
"Claramente podría ser sancionado por el empresario, pudiendo ser despedido disciplinariamente de manera procedente"
"Desde un punto de vista estrictamente laboral, si se acredita la falsificación, la persona trabajadora podría enfrentarse, desde luego, al despido disciplinario, así como a la devolución de los salarios o prestaciones que hubiera percibido sin ir a trabajar de forma fraudulenta. Como en cualquier despido, será un juez quien tendrá que valorar si esta conducta es suficiente para justificar el despido, en atención a las circunstancias de cada caso, aunque en principio la gravedad de una falsificación realizada voluntariamente parece evidente, especialmente cuando se trata de una conducta que puede llegar a tener consecuencias penales. Además, podría enfrentarse a una sanción administrativa muy grave de entre 7.501 y 225.018 euros que también se definiría en función de la gravedad de la conducta", concluye Pérez.
En conclusión, el trabajador que falsifica una baja laboral comete un delito de falsedad de documento oficial e incurre en una infracción muy grave, al vulnerar la buena fe contractual, principio rector de las relaciones laborales.
No asistir al puesto de trabajo se está convirtiendo en un problema importante. En nuestro país, el absentismo laboral ha crecido hasta cifras récord, superando el 7%, lo que equivale a más de 1,5 millones de personas que no acuden a su puesto de forma diaria, según el informe laboral de absentismo de la agencia Randstad. En este contexto, si el nivel de gente que no va al trabajo ya es alto, lo que faltaba son trabajadores que finjan estar malos o, incluso, falsifiquen las bajas laborales. Y esto también sucede.