EMPIEZA SEMANA CLAVE EN LAS NEGOCIACIONES

El plan de Cs en Madrid: un gobierno 'cruzado', alternado o liderado por ellos

Cs subirá su apuesta tras la constitución de los ayuntamientos: baraja proponer presidir la Comunidad, alternar la presidencia, o que PP y Cs compartan todas las consejerías. Sin Vox

Foto: Rocío Monasterio (izquierda) con Isabel Díaz Ayuso. (EFE)
Rocío Monasterio (izquierda) con Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

Una vez constituida 'in extremis' la Mesa de la Asamblea (el primer escollo que salvaron PP, Cs y Vox), y cerrado ya el pacto (también a última hora) para que José Luis Martínez-Almeida ostente la alcaldía del Ayuntamiento de la capital, las negociaciones para conformar un Gobierno de la Comunidad de Madrid inician esta semana una nueva fase que marcará el devenir del futuro Ejecutivo autonómico. Porque Vox de momento se mantiene firme. Sabe que sus 12 diputados son decisivos y quiere "estar presente de manera proporcional a sus votos en el Gobierno". Es decir, no aceptará "más trágalas".

En el otro lado de la ecuación está Ciudadanos, que quiere subir su apuesta en la Comunidad y baraja proponer varias alternativas de acuerdo a Isabel Díaz Ayuso, la candidata del PP. La primera, liderar ellos el Ejecutivo, aunque sean la tercera fuerza más votada. La segunda, alternar la presidencia (como pidió Begoña Villacís en la capital). Y la tercera diseñar un Gobierno 'cruzado', es decir, nada de repartos de consejerías, sino que Ciudadanos y PP estén presentes en todas las estructuras del Ejecutivo. Si un consejero es del PP el viceconsejero sería de Ciudadanos. Y viceversa.

Ideas que el candidato naranja, Ignacio Aguado, aún no habría trasladado a los populares, pero que se antojan muy complicadas porque Vox es inflexible y quiere tener representación en el Gobierno que se fragüe. Todo parece indicar que el pacto a la andaluza es imposible en Madrid. Porque Andalucía no es Madrid. "Ya nos engañaron una vez", repiten en Vox. Rocío Monasterio exige una mesa a tres, aunque de momento vaya alcanzando acuerdos individuales con el PP. La presidenta madrileña de Vox ya ha transmitido a los populares su postura: quiere controlar parte del presupuesto regional, en proporción a sus resultados electorales.

Un control que forzosamente conllevaría su entrada en las estructuras de Gobierno. Monasterio asegura que así lo ha firmado con Díaz Ayuso. Desde el PP, más prudentes, insisten en que este documento interno de trabajo solo se traduce en un principio de acuerdo para respetar la proporcionalidad de los votos de Vox. "Luego habrá que ver cómo se plasma esa proporcionalidad. Nada más", explican fuentes del PP. Los populares descartan un tripartito, aunque estudiarían otro tipo de fórmulas. No hay que olvidar que en el Ayuntamiento de Madrid el PP ha pactado con Vox que la formación de Javier Ortega Smith presida algunos distritos, en teoría fuera del Gobierno local, pero dentro de la administración de la ciudad.

Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos (a la derecha), hablando con el portavoz de Más Madrid, Íñigo Errejón. (EFE)
Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos (a la derecha), hablando con el portavoz de Más Madrid, Íñigo Errejón. (EFE)

Díaz Ayuso firmó el documento redactado por Vox el pasado martes porque había que llegar a un acuerdo para que el bloque del centro derecha controlara la Mesa de la Asamblea de Madrid, el órgano de control del Parlamento. A las 10.30 de la mañana de ese martes, a hora y media de que empezará el Pleno de constitución de la Cámara, Ciudadanos y Vox no habían llegado a ningún tipo de consenso. La firma de ese papel por parte del PP y el regalo de una vicepresidencia a Vox encauzaron las aguas. Tras ese martes convulso los tres partidos apenas han mantenido contactos.

"El objetivo era que primero se llegara a un acuerdo en el Ayuntamiento de Madrid, lo prioritario, y ahora empezaremos la segunda fase de las negociaciones en la Comunidad de Madrid", señalan desde el PP, que aseguran que ya han enviado a Ciudadanos y a Vox una propuesta con 100 puntos de programa para hablar de políticas. "Lo primero, el acuerdo programático, y luego hablaremos de cómo se estructura el Gobierno", señalan fuentes populares. El PP quiere hablar de impuestos, educación, sanidad, colaboración público-privada, red de transportes... antes de decidir quién ocupa determinados sillones.

Ese es el objetivo, pero la tarea es complicada. Ciudadanos no quiere una mesa a tres. Algo que exige Vox. Ciudadanos no quiere que Vox entre en el Gobierno. Algo que no descarta Rocío Monasterio. Y entre medias el PP, que quiere llegar a un acuerdo prácticamente hecho en dos semanas, pero que sabe que le va a tocar remar mucho en ambos sentidos. Empieza ahora un partida de mus, donde los órdagos y los envites estarán a la orden del día. "Si alguien quiere formar un gobierno dejando de lado a Vox, no lo va a conseguir", repitió la semana pasada en varias entrevistas Iván Espinosa de los Monteros, jefe del equipo negociador de Vox

Desde Vox aseguran que ahora comenzarán unos días de "teatro y postureo" por parte de Ciudadanos, que se niega a sentarse con Vox de manera formal. Los de Rocío Monasterio, por su parte, están preparando ya un documento de trabajo para adelgazar la Administración autonómica, ya que quieren entrar en el Ejecutivo autonómico para entre otras cosas reducirlo. Se trata de un listado de entes públicos que Vox quiere eliminar. Monasterio, de momento, quiere jugar fuerte e insiste en señalar que el acuerdo a tres es obligatorio, y que si no lo hay para el 11 de julio (fecha límite para investir a la nuevo presidente o presidenta) podría gobernar la izquierda. Siempre queda la opción para el futuro de la moción de censura para desalojar a la izquierda, recalcan desde Vox.

Desde Ciudadanos insisten en que Vox "va de farol" y confían en que al final se llegará a un acuerdo que satisfaga a todas las partes

Desde Ciudadanos insisten en que Vox "va de farol" y confían en que al final se llegará a un acuerdo que satisfaga a todas las partes. Aunque mantienen su línea roja: "Vox no entrará en un Gobierno en el que esté Ciudadanos". La constitución de los ayuntamientos madrileños han dado la oportunidad de presentar estas alternativas. En el municipio de Alcobendas, por ejemplo, Ciudadanos y PSOE (no el PP) se alternarán el bastón de mando, dos años cada uno. En Villaviciosa de Odón, por ejemplo, Ciudadanos ha logrado la alcaldía a pesar de haber sido tras las elecciones la tercera fuerza más votada. Eso sí, no se ha dado ningún caso de Gobierno local 'cruzado', ya que en los Consistorios esta fórmula es mucho más complicada.

El PP, el tercero en discordia, se muestra prudente. Aunque su objetivo es que Díaz Ayuso sea presidenta y su idea pasa, sí o sí, por liderar el Ejecutivo autonómico y darle algunas consejerías a Ciudadanos. Solo eso. Tampoco descarta que Vox tenga representación en la Administración o que se quede fuera del Gobierno pero con un importante acuerdo programático que le contente. Este mismo lunes está previsto que se retomen los contactos entre PP y Vox y entre PP y Ciudadanos. La mesa a tres queda lejos.

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