LA POSICIÓN DETERMINANTE DE VOX

Vox no quiere gobiernos por ahora: le basta con que PP y Cs se sienten a negociar

A pesar de las declaraciones públicas de algunos líderes que reclaman un sillón en ejecutivos locales y regionales, al partido le vale por ahora con que las otras dos formaciones lo traten con respeto

Foto: Javier Ortega Smith, durante su comparecencia en la sede de Vox la pasada noche electoral. (EFE)
Javier Ortega Smith, durante su comparecencia en la sede de Vox la pasada noche electoral. (EFE)

Vox quiere facilitar el cambio de color en el Ayuntamiento de Madrid y permitir que un Gobierno de derechas siga al frente de la comunidad. Así lo hicieron saber con claridad los dirigentes del partido tras conocer el resultado de las elecciones municipales y autonómicas, que permitía al bloque PP-Ciudadanos-Vox conformar una mayoría absoluta tanto en la primera como en la segunda institución. El candidato a la alcaldía, Javier Ortega Smith, incluso dio por hecho que el Ejecutivo municipal iba a dejar atrás a la aún primera edil Manuela Carmena. "A partir de mañana, se acabó Madrid Central y el expolio fiscal", sentenció el número dos de Vox.

Sin embargo, el partido aún tiene que dar muchos pasos previos. El camino para desbancar a la alcaldesa del Palacio de Cibeles pasa por un imprescindible acuerdo de Ortega Smith con los candidatos de Ciudadanos, Begoña Villacís, y PP, José Luis Martínez-Almeida. El pacto ya fue difícil de cerrar en Andalucía, donde los espectadores presenciaron escenas esperpénticas propiciadas por el equilibrio que pretendía mantener Albert Rivera, que ordenó a sus lugartenientes territoriales evitar la foto con Vox y, al mismo tiempo, negociar con ellos a través del PP.

Ese 'cordón sanitario' de Ciudadanos sigue planeando ahora, tras las elecciones municipales y autonómicas. El candidato a la alcaldía de Barcelona por la plataforma BCN Canvi-Ciudadanos, Manuel Valls, que ha obtenido seis concejales en el consistorio de la capital catalana, ya ha advertido de que cualquier tipo de acuerdo de la formación de Rivera con Vox "sería un motivo para romper con el partido". La amenaza, sin embargo, no ha sido abrazada por la dirección de Ciudadanos, que de momento no ha impuesto veto alguno. Su portavoz, Inés Arrimadas, se ha limitado a señalar que la formación tratará de que en cada municipio salgan los mejores gobiernos y ha anunciado la creación de un "comité nacional de negociación de gobiernos" que sentará las pautas a seguir por las delegaciones territoriales.

Fuentes de la dirección de Vox aseguran que el partido hará valer sus votos pero no será impedimento para que haya gobiernos de derechas. Eso sí, la formación no permitirá cordones sanitarios ni faltas de respeto como las que consideran que tuvieron lugar durante la negociación en Andalucía. Así lo dejó entrever, de hecho, el propio Abascal durante su comparecencia desde la sede de Vox tras conocerse que el partido tenía la llave para gobernar el ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. "No admitiremos cordones sanitarios ni insultos; quien quiera contar con nuestro apoyo deberá ser respetuoso y flexible", zanjó el presidente del partido en una suerte de línea roja.

Sin embargo, las fuentes consultadas aseguran que la cúpula de Vox no tiene intención de exigir entrar en Gobierno municipal o autonómico alguno a cambio de brindar su apoyo. "Solo exigimos que todos se sienten a negociar con nosotros", explican las mismas fuentes en referencia a la posición que tomó Ciudadanos en Andalucía de negarse a hablar con los representantes de Vox, una actitud que los de Abascal quieren enterrar definitivamente. Su objetivo, que los tres partidos de la derecha se traten con respeto.

En ese contexto, los dirigentes del partido tratarán de sacar el máximo partido a los respaldos populares que han recibido, como también señaló Abascal en la misma comparecencia de la citada noche electoral. "Vox va a hacer valer sus votos", dijo tajante el propio Abascal, cuando los comicios europeos pusieron en evidencia que la formación había perdido 1,3 millones de votos en relación con las elecciones generales del 28-A —cuando obtuvo 2,7 millones de sufragios—, pero también que Vox tiene la capacidad de ser llave en decenas de municipios y en dos comunidades autónomas.

Si los representantes de los tres partidos se sientan en las mencionadas condiciones, Vox no descartará la posibilidad de entrar en los diferentes gobiernos, pero no será una condición indispensable, sino un punto más de la negociación política. Entrar en los ejecutivos —dijo ayer durante una entrevista radiofónica la candidata a presidir la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio— "es la mejor manera" de ese hacer valer los votos que anunció Abascal. "A todos les interesa que salga un acuerdo en la Comunidad de Madrid y creo que vamos a tener más fuerza que en Andalucía", predijo Monasterio.

En la misma línea se expresó el director de campaña y responsable de Relaciones Internacionales del partido, Iván Espinosa de los Monteros, que expresó su intención de no repetir el "ejercicio de generosidad" que hizo Vox en Andalucía para evitar un Gobierno de izquierdas. "Ahora hay comunidades autónomas y ayuntamientos donde Vox es determinante", ha concluido Espinosa de los Monteros.

Esta posición determinante que permitirá a Vox dar gobiernos locales y regionales al PP, de hecho, elevó la moral de los de Abascal durante la noche electoral. El incremento de escaños durante el recuento provocó varios sonoros aplausos de los simpatizantes y organizadores que seguían la cita con las urnas desde la sede de la madrileña calle de Nicasio Gallego, donde se congregaron los periodistas también para cubrir la reacción de la cúpula de Vox en detrimento de los afiliados, que no tenían sitio porque el inmueble tiene muy limitada capacidad.

Elecciones Municipales y Autonómicas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios