ÁNGEL GABILONDO, CANDIDATO DEL PSOE

"No subiré los impuestos al 98% de la ciudadanía. Solo pido un esfuerzo al 2%"

El PSOE puede volver a gobernar tras 24 años. Gabilondo asegura que "hace falta valor para ser moderado" y busca aliados en aquellos que quieran "regenerar, modernizar y transformar"

Ángel Gabilondo (San Sebastián, 1949) es un hombre de discurso ágil y pausado. Por eso, las entrevistas se asemejan más a una conversación reposada sobre política y vida que a un breve intercambio con el periodista cargado de eslóganes y ataques al rival. "Hace falta coraje y valor para ser moderado, para no serlo basta con dejarse llevar", señala. Algunas encuestas y los buenos resultados de las pasadas elecciones generales auguran que el PSOE puede desbancar a la derecha tras 24 años de poder en la Comunidad de Madrid. El exministro Gabilondo, doctor en Filosofía y Letras, tras cuatro años en la oposición, lidera la candidatura socialista para intentar lograrlo.

PREGUNTA. ¿Es usted el candidato más preparado para presidir la Comunidad de Madrid?

RESPUESTA. No, no creo. Además, no sé si uno está finalmente preparado para el desafío de lo que es tener un puesto de responsabilidad. La vida que uno ha vivido te puede condicionar o procurar algunas condiciones, pero yo no tengo ninguna percepción de ser especialmente singular respecto de los demás. He vivido una vida en el servicio público y he estado en la gestión de distintos asuntos, pero no tengo ninguna percepción de estar especialmente preparado para esto.

P. Lo decía por la juventud de los otros candidatos, en contraste por su currículo personal y su experiencia política.

R. Lo agradezco que se vea así, pero eso lo tienen que ver los demás, no yo. Y desde luego la juventud es también un gran valor: igual que considero que tener años no es un defecto, no tenerlos tampoco. La clave es ver qué mirada y actitud se tienen, hay gente que tiene muchos años y no es capaz de hacer de eso una experiencia, y hay gente joven con mucha visión y capacidad. Tengo que decir que yo sí me propongo como alguien con experiencia, que espero que no sea un obstáculo para hacer una labor de gobierno si tengo que hacerla. Al contrario, será bueno.

Ángel Gabilondo, en un momento de la entrevista. (Patricia Seijas)
Ángel Gabilondo, en un momento de la entrevista. (Patricia Seijas)

P. Seguramente, los resultados del 26-M no medirán solo quién es el ganador, sino quién es el ganador con capacidad para pactar y formar Gobierno. ¿Qué pactos ofrece el PSOE?

R. Nosotros salimos sin propuesta de coalición, nuestro proyecto es un proyecto que busca transformar y modernizar Madrid, yo ahora no estoy pensando en pactos sino en lograr una mayoría consistente y una confianza grande. Me parece importante que en Madrid gane una fuerza de progreso y que alguien gane con claridad. Es verdad que probablemente no habrá mayorías y es importante quién quede primero. A quien le toque gobernar le tocará sumar y aglutinar, proponer y orientar en qué dirección irá ese Gobierno, que nosotros queremos que sea de progreso. No nos gusta la forma de gobernar que ha habido, la relación con el poder, nosotros no compartimos la utilización del poder para beneficios particulares y propios, no quiero decir que todo el mundo haya sido deshonesto, ni mucho menos. ¿Qué ofrecemos nosotros? Pues una transformación, potenciar la lucha contra la desigualdad, las políticas públicas y sociales, resolver los problemas concretos de la ciudadanía es la prioridad.

"No nos gusta la forma de gobernar que ha habido, la relación con el poder, nosotros no compartimos la utilización del poder para beneficios propios"

P. El votante tiene derecho a conocer qué va a hacer con su voto cuando meta la papeleta en la urna. ¿Con quién quiere pactar?

R. Desde luego. Pero los pactos no son cosa de uno. Uno no pacta solo, es cosa de dos. Lo primero que hay que decir es que los pactos son un acuerdo, y los acuerdos solo se darán primero entre aquellos que los quieran. Por eso, quien excluye se autoexcluye. Yo no le voy a decir a uno "haz un pacto conmigo", yo voy a proponer un escenario en el que veremos quiénes quieren entrar en ese pacto, pero desde luego lo más normal después de la experiencia que hemos hecho es que sea un pacto con fuerzas de progreso, de transformación y de reforma. Mi experiencia es que Ciudadanos ha apoyado al PP en cuatro Presupuestos que han endeudado más Madrid, bueno, endeudar a Madrid más, lo diré así para evitar confusiones. Y luego también es que han apoyado dos investiduras de presidentes. En temas de emergencia social y políticas públicas, nos hemos entendido bien con el otro sector de progreso de la comunidad. Todo el que quiera regenerar, modernizar, transformar, esté donde esté, yo lo encuentro como un aliado, pero todo aquel que quiera confirmar el modelo que hay ahora en Madrid no es mi aliado. Nuestro proyecto no es ratificar, sino modificar.

P. ¿Le ha descolocado la postura tan contundente de Ciudadanos? Al decir que no pactará con el PSOE aunque los números sumen.

R. Lo entiendo como una estrategia electoral y política, porque Ciudadanos está en el sorpaso al PP, buscando liderar la derecha a ver si aglutina fuerzas para gobernar. Y esa estrategia pasa por alejarse de nosotros. Y luego han intentado distintas teorías de cómo alejarse de mí. La primera diciendo que soy muy radical e independentista, pero esto socialmente no ha sido aceptado. Luego, que si estoy demasiado vinculado al Gobierno de Sánchez, y como no ha tenido éxito, ahora se habla de que si ese Gobierno tendrá que pactar con personas inquietantes. No creo que sea lo más acertado. La mayoría de los ciudadanos votan plural y diverso, no a un único partido, estamos viendo que hay que sumar con quien no piensa como uno. Yo no excluyo a nadie. Solo excluyo, porque creo que se autoexcluyen, a quienes hacen propuestas fuera de la Constitución y de las leyes, y tampoco busco acuerdos con los que quieren ratificar un modelo conservador en Madrid.

Gabilondo, el candidato socialista. (Patricia Seijas)
Gabilondo, el candidato socialista. (Patricia Seijas)

P. Al hablar de estrategia, ¿cree que Ciudadanos puede cambiar de opinión?

R. Las noches de las elecciones tienen unos efectos de transformación extraordinarios. Por ejemplo, algunos partidos se acostaron con una cierta tendencia a conversar con la ultraderecha y luego se levantaron centristas. Los resultados de las elecciones cambian muchas cosas y ponen a muchas personas en su lugar. No sé lo que hará Ciudadanos, lo que haga lo respeto políticamente. Y cuando tengamos los resultados, tendremos también la voz de la ciudadanía, que nos estará diciendo en qué dirección tenemos que mirar y construir. Si no somos capaces de ver eso, no avanzaremos.

P. Usted tiene 70 años. Íñigo Errejón [candidato de Más Madrid] tiene 35. E Isabel Serra [candidata de Podemos] está a punto de cumplir los 30. A lo mejor tiene que entenderse con otros líderes políticos con mucha diferencia de edad.

R. Nosotros no estamos pensando en ninguna coalición. Insisto. Nuestra idea es lograr una mayoría, ser los más apoyados y a partir de ahí construir opciones de programa y de proyecto para Madrid, no tanto una distribución de puestos. Pero yo trabajo muy a gusto con gente joven. Yo he estado toda mi vida con gente joven. He estado más de 35 años con gente joven. De hecho, cuando llegué al ministerio sentí un cierto descoloque al ver que la gente no era joven, estoy acostumbrado a ver siempre tanta gente joven, a debatir con ellos, a crecer con ellos. Estoy muy a gusto con la gente joven y pienso que ellos no están a disgusto conmigo. Uno de los desafíos para el país es este desafío intergeneracional, de ser capaces de construir el país juntos, no de unos contra otros. No haremos un país nuevo sin gente joven.

"Las noches de las elecciones tienen unos efectos de transformación extraordinarios. Los resultados ponen a muchas personas en su lugar"

P. ¿Cuál es el rival más peligroso en estas elecciones?

R. Lo más inquietante es quienes, y no diré nombres, quieren plantearse como la modernidad y al final son la ratificación de lo que hay. Nosotros nos proponemos como cambio, no como recambio o repuesto. No queremos hacer una mera sustitución de poder, con eso no se produce una mejora. Se trata de modificar el estado de cosas para que no se produzcan las injusticias que hay en Madrid. El peligro no es el que es conservador y se presenta con claridad, y dice que le gusta cómo va Madrid y que todo va muy bien. Ese no es el peligro, el peligro es el que dice que va a renovar y regenerar y luego de hecho no lo hace, y por eso yo suelo decir que el primer peligro para uno es él mismo, porque nosotros no estemos a la altura de lo que la ciudadanía espera de nosotros, porque hay que ser autocrítico.

P. Es cierto, el PSOE lleva 24 años sin gobernar en Madrid.

R. Si después de 24 años no hemos gobernado en Madrid, algo tenemos que hacer mejor, hacer una propuesta que ilusione y tenga credibilidad. No quiero decir que los que han trabajado en la oposición no hayan hecho su mejor trabajo, pero algo tenemos que hacer mejor. El peligro es hablar de cambio y luego acabar siendo un recambio. No me gustan esos y no quiero ser uno de esos.

Gabilondo, en su despacho en la calle Ferraz. (P. S.)
Gabilondo, en su despacho en la calle Ferraz. (P. S.)

P. ¿Qué puede suponer la llegada de Vox a la Asamblea de Madrid?

R. Si esa es la expresión de alguna voz de la ciudadanía, la tendremos que escuchar y comprender, y ver qué se está diciendo ahí. Pero lo que yo ahora oigo de Vox está alejado absolutamente de lo que yo pienso que necesita Madrid, con su idea centralizadora y su lectura de las autonomías, de la Constitución, de la violencia de género, el trato a la homosexualidad, extranjeros, yo estoy muy alejado de eso. Pero no olvidemos que el segundo tema que más preocupa a los madrileños son los partidos políticos, por detrás del empleo. Y a mí esto me inquieta mucho. Ahora resulta que no somos la solución, sino que debemos ser el problema. También en Vox debe haber algún tipo de aviso de que andemos con cuidado porque hay gente disconforme y descontenta de cómo hacemos las cosas. No quiero decir que todos los que votan a Vox son ultraderechistas, digo que el planteamiento político de Vox es de ultraderecha.

P. Ahora que algunas encuestas le dan la posibilidad de gobernar, ¿le han pedido desde el partido que eche el resto, que sea más mordaz, más duro?

R. No me lo han pedido, pero hay gente que en la calle te dice 'dales', 'dales', pero hemos comprobado que ese camino no lleva hasta aquí, como dicen las encuestas, hemos llegado porque hemos sido coherentes y moderados. Yo creo que en las últimas elecciones generales uno de los derrotados ha sido la crispación, la ciudadanía no quiere crispación ni descalificación personal. A mí, pedirme que sea de otro modo es complicado, porque no es una pose, la moderación no es una estrategia, es una convicción que he hecho ya forma de vida, se va más lejos con moderación y coherencia, es más difícil tener coraje para ser moderado que para hacer un fuego de artificio. Me gusta que pidan más firmeza, determinación e insistencia, y recibo ese mensaje. Tengo que hacer compatibles las dos cosas, la firmeza con la moderación. Hace falta coraje y valor para ser moderado, para no serlo basta con dejarse llevar. El partido no me ha dicho nada en esa dirección, es más, cree que algunas de las claves de por qué en Madrid tenemos alguna expectativa es porque yo soy así.

"A mí, pedirme que sea de otro modo es complicado, porque no es una pose, la moderación no es una estrategia, es una convicción"

P. Hablemos del programa. Usted ha planteado recuperar el impuesto de sucesiones en el caso de herencias que superen el millón y medio de euros porque entiende que hay un 2% de la población madrileña, con más recursos, al que se le puede pedir ese 'esfuerzo'. Usted habla del esfuerzo de solidaridad.

R. Al 98% de los madrileños, la clase media, los trabajadores, que han hecho un esfuerzo enorme, a la mayoría de la ciudadanía no se le puede pedir ya más en estos momentos. Nos estamos dirigiendo al 2%, aquellos que por un lado ganan más de 150.000 euros al año o aquellos que reciben una herencia o donación de más de un millón y medio. Son el 2%. Por otro lado, creemos que impositivamente hay que ayudar a quien tiene una empresa familiar y se la quiere pasar a sus hijos, hay que bonificar eso. Hay que apoyar a los autónomos o tomar medidas para los jóvenes que quieren comprarse viviendas de menos de 250.000 euros, se pueden hacer, entrecomillas, bajadas.

P. La derecha dice que la izquierda quiere subir los impuestos.

R. Cuando se habla de esto no me parece bien que se trate de amedrentar a la población con que se la va a freír a impuestos. No es verdad, no es verdad. Y cuando digo un esfuerzo de solidaridad quiero decir que tenemos una deuda de 33.000 millones con un presupuesto de 20.000. La deuda ha crecido en 8.000 millones en los últimos cuatro años. No solo desde el punto de vista simbólico, pedagógico, de la solidaridad, aquellos que tienen más posibilidades deben hacer un esfuerzo para poder sostener algunos servicios públicos. No digo que vamos a resolver eso con el 2%, pero a mí me dice mucha gente que tiene esos recursos que está dispuesta a hacer eso si se garantiza que es para los servicios públicos, no para guardárselo nadie en los bolsillos. Una de las claves para generar solidaridad es que no malgastemos.

P. Pero ¿propone más subidas de impuestos?

R. No. La respuesta es claramente no. Para el 98% nada. Solo en el IRPF para los que tienen ingresos superiores a 150.000 euros, o a los que heredan un patrimonio superior al millón y medio de euros.

El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, durante el acto electoral. (EFE)
El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, durante el acto electoral. (EFE)

P. Según el último Observatorio Madrileño de la Salud, la sanidad pública madrileña ha perdido casi 800 camas hospitalarias en cuatro años y solo un 47% de los pacientes recibe cita en los centros de salud de atención primaria en menos de 48 horas.

R. Es muy importante darle realismo, como la pregunta hace a la situación, porque nosotros en la Asamblea solo oímos dos frases, en una estoy de acuerdo y en la otra menos. Que tenemos la mejor sanidad de España y de media Europa, y que los profesionales son grandes profesionales. Pero yo creo que deberíamos tener cierta modestia a la hora de valorar la sanidad en Madrid. Y valorarla con otros criterios. Tenemos un problema serio que se expresa en dos síntomas. Uno es que hay muchos seguros privados en Madrid, porcentaje llamativo. No me parece mal, lo que me parece mal es que lo tenga que tener para garantizar una buena atención. Y dos, si uno mira los gastos familiares en sanidad y educación, son altos para una sanidad pública, gratuita y universal. Lo que quiere decir que hay algo que no se está haciendo bien.

P. ¿El qué?

R. Se están destinando recursos públicos para intereses particulares. Y las infraestructuras sanitarias no siempre tienen un mantenimiento adecuado. Y los recursos humanos son insuficientes. Y desde luego la atención primaria y las urgencias están muy condicionadas por la falta de atención primaria de proximidad. Queremos hacer ahora centros de atención primaria más que grandes hospitales, queremos hacer 30 centros en la legislatura, lo que puede ayudar a liberar números en los grandes hospitales y en las urgencias. La atención primaria es determinante.

"Queremos hacer ahora 30 centros de atención primaria. La atención primaria es determinante"

P. ¿Va a revertir alguna de las privatizaciones sanitarias?

R. Los hospitales con gestión privada deben cumplir los pliegos de los contratos. Vamos a mirar en qué condiciones está todo. Si nosotros gobernamos, vamos a evaluar muy bien el estado económico y el estado de los servicios públicos. La palabra revertir, porque la pregunta va de eso, hicimos un debate muy interesante en la Asamblea y vimos que es más fácil decir la palabra 'revertir' que revertir, porque revertir tiene unas consecuencias legales muy complicadas y otras económicas muy graves, que a veces es más caro. Vamos a empezar a mirar los pliegos y hacerlos cumplir, probablemente eso modifique tanto la situación que podemos empezar a pensar si se ve como un negocio todo lo que ahora está considerado como un negocio. Tengo la percepción de que a veces se está entendiendo que toda la sociedad es un depósito de negocio y yo no tengo esta idea. Tenemos que defender lo público con criterios y convicciones sociales, y la rentabilidad tiene que ser también rentabilidad social.

P. Es decir, que se va a estudiar si algo es reversible o no.

R. Es que es lo que decidimos en la Asamblea en un debate que hicimos. Revertir es muy fácil, pero eso no se puede hacer sin más. No hagamos propuestas que no se pueden hacer, lo que sí digo es que tenemos que ver si están cumpliendo su función social los servicios que están privatizados.

P. Usted que ha tenido una amplia trayectoria en el mundo universitario. ¿Cómo podemos explicar lo que ha pasado en la universidad madrileña con el caso Cifuentes?

R. Me parece triste, y sintomático de que hay ámbitos dentro de la universidad que hay que modificar seriamente. Ahí sí que hablaría de revertir títulos que se hayan conseguido inadecuadamente, pero todo hay que hacerlo con unos procedimientos. Yo respeto la autonomía universitaria y sin hacer de esto una causa general de la universidad pública. Se defiende la universidad pública identificando, apartando y sancionando a quien obra mal. Tampoco me parece bien que se descalifique a todos los alumnos y profesores de la Rey Juan Carlos porque en un centro concreto se ha procedido de modo muy irregular, tan irregular que le he pedido al rector que obre con toda energía para tomar las medidas necesarias para llegar hasta las últimas consecuencias.

P. ¿Cómo fomentar la enseñanza pública sin atacar a la concertada?

R. La concertada nace para garantizar la universalidad y la socialización de la educación. Ahora que Alfredo Pérez Rubalcaba ha fallecido, fue uno de los impulsores de la educación pública de seis a 16 años universal y gratuita en un momento en el que no había colegios suficientes para poderlo hacer. Hubo que llegar a acuerdos con colegios existentes, pero de ahí no se deduce que pase lo que ha pasado, que es ceder suelo público para construir centros privados y concertados. No hay que concertar con un colegio posible, sino con colegios existentes, por eso yo soy partidario de hacer un plan de infraestructuras públicas.

"No se deduce que haya que cerrar la concertada. No se mejora lo público atacando lo privado"

P. ¿El PSOE plantea revisar los conciertos?

R. La razón última del concierto era la gratuidad y la inclusión, que son factores decisivos. No estoy seguro de que la gratuidad sea efectiva, ya que los colegios privados son los primeros que están criticando a los concertados diciendo que no son gratuitos, por tanto hay una desleal competencia. Por otra parte, las familias confirman que gratuito no es. Por otra parte, el presupuesto de la Comunidad de Madrid ha hecho un esfuerzo muy importante apoyando a la concertada, en unas cantidades grandes, que no siempre se corresponden con el crecimiento para lo público. Pero de ahí no se deduce que haya que cerrar la concertada. No se mejora lo público atacando lo privado, lo que hay que hacer es dar recursos y medios y oportunidades a los centros públicos.

P. ¿Es usted usuario del transporte público?

R. Sí, sí. No tengo carné de conducir, no tengo coche. Casi siempre me muevo con compañeros que me llevan, pero uso mucho el metro. No me hago fotos pero lo uso, y sí tengo la percepción de que es una gran red en la que hay que mejorar la gestión.

Ángel Gabilondo. (Patricia Seijas)
Ángel Gabilondo. (Patricia Seijas)

P. Le pregunto en concreto por Metro porque depende al 100% de la comunidad. ¿Qué mejoras hay que implementar en el suburbano?

R. Tenemos una red de metro extraordinaria y las cosas no van bien. Faltan vehículos. Proponemos 60 más, lo que pasa es que hace falta tiempo para hacerlos y mientras tanto tenemos un problema con el amianto, y falta más personal, unos 100 maquinistas, pero estamos evaluando la situación. Vamos a ver a Metro en unos días y queremos escuchar cuál es la posición que tiene. No podemos hacer una descalificación global.

P. ¿Se quedará usted en la oposición otros cuatro años más si no logra ser presidente?

R. Cuando la vez pasada, por un diputado, no logramos conformar un cambio de progreso me dijeron que no iba a durar un mes. Tengo titulares de periódico guardados: "Gabilondo no dura un mes aquí". Bueno, me conocían mal. He estado los cuatro años. Y he hecho la oposición que creía que era constructiva y que nos ha conducido adonde estamos. Si yo no obtengo el apoyo, lo que tengo que hacer es poner a disposición del partido la candidatura para ver quién puede configurar una nueva alternativa en Madrid, porque yo ya he tenido dos posibilidades en el caso de que no vaya bien, que no lo espero, y lo lógico es ponerme a disposición del partido.

P. Suena a retirada.

R. No tengo ningún plan B, pero sí tengo un plan para la vida, y es que esté donde esté voy a dedicarme al servicio público, y si ese servicio es la Asamblea pues será la Asamblea de Madrid. Pero solo me interesa el servicio público, yo no soy un chaval, pero mientras tenga salud quiero dedicarme a esto. Si me eligen los ciudadanos para estar en la Asamblea yo estaré ahí, hasta que otros vean que sea mejor que abra espacio a otra alternativa.

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