ASÍ TRANSCURRIÓ LA RECEPCIÓN EN SOL

El debut de Vox, la aparición de Aguirre y las ausencias del PSOE en el Dos de Mayo

Las miradas estaban puestas en Garrido y Casado. Llegaban por primera vez los dirigentes de Vox y muy comentada fue la ausencia de miembros del Gobierno de Sánchez

Foto: De izquierda a derecha, los candidatos a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, Íñigo Errejón, Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado. (EFE)
De izquierda a derecha, los candidatos a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, Íñigo Errejón, Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado. (EFE)

Se esperaba un Dos de Mayo convulso —como no podía ser de otra manera— en plena resaca electoral del 28 de abril, a cuatro semanas de las municipales y autonómicas y con las aguas revueltas en todos los partidos. En unos más que en otros. La recepción en la Puerta del Sol, al finalizar los actos institucionales en el exterior con un sol típico del mes de mayo en Madrid, comenzó más tarde de la una con todos los periodistas pendientes de si Pablo Casado entraría o no a la Real Casa de Correos.

El debut de Vox, la aparición de Aguirre y las ausencias del PSOE en el Dos de Mayo

Después de aguantar el tipo toda la mañana, sin saludar a Ángel Garrido, el expresidente madrileño, que llegó del brazo de los candidatos de Ciudadanos, Ignacio Aguado y Begoña Villacís, y sobreviviendo a los comentarios (y las pullas) de exdirigentes de peso como Esperanza Aguirre, decidió seguir dando la cara y cruzó la puerta entre gran expectación. Recibió abrazos y muestras de apoyo entre muchos fieles que le repetían “seguimos confiando” mientras él daba las gracias una y otra vez. El papel que jugaba este jueves el presidente del PP no era fácil: solo cuatro días después de haber firmado el peor resultado del PP en unas generales. Casado, en todo caso, no pierde el ánimo y confía en que sus electores, visto lo que ha pasado, vuelvan a su origen en la cita de mayo.

Mientras los populares intentan salir del pesimismo, sus máximos rivales (que están en la derecha y no en la izquierda) siguen afilando los colmillos y se preparan para la próxima contienda electoral. Además de Ciudadanos, que en esta fiesta ya no son nuevos, aunque consiguieron acaparar todos los focos gracias a Garrido (Albert Rivera no acudió a la cita), destacaron este jueves los dirigentes de Vox. En los actos institucionales, se situaron en la primera fila, como el resto de candidatos, y hasta la alcaldesa, Manuela Carmena, aseguró que le parecía “muy bien” que hubieran acudido, igual que el resto.

Manuela Carmena (c) posa junto a algunos de los asistentes, ataviados con trajes goyescos. (EFE)
Manuela Carmena (c) posa junto a algunos de los asistentes, ataviados con trajes goyescos. (EFE)

Los candidatos a ayuntamiento y comunidad, Javier Ortega Smith y Rocío Monasterio, se adentraron en la Real Casa de Correos por primera vez como cabezas de cartel en unos comicios sin parecer novatos e interviniendo en saludos y corrillos con los periodistas. Esperan dar “otra sorpresa” en mayo y confían en que Madrid es su territorio clave. También estuvo Iván Espinosa de los Monteros, ya diputado electo. Los planes de la formación que lidera Santiago Abascal pasan por seguir creciendo a costa del PP, aunque son conscientes de que siguen necesitando al partido de Casado fuerte si quieren sumar. Con los populares, por cierto, tampoco hubo saludo.

Muy comentada fue la ausencia de primeros espadas del Partido Socialista. Acudieron, como es evidente, los candidatos Ángel Gabilondo y Pepu Hernández, rodeados de sus equipos. Pero no hubo rastro de ningún representante del Gobierno o de la dirección de Ferraz. Algunos de ellos, como José Luis Ábalos, se encontraban en la sede del partido celebrando el 140 aniversario del PSOE. A la Puerta del Sol, sin embargo, no acudió nadie. El resto de partidos lo entendieron de alguna manera como un “desplante”, según dijeron algunos dirigentes. El rostro más conocido fue el de Irene Lozano, secretaria de Estado de la España Global y perteneciente al círculo más fiel del presidente del Gobierno.

El expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido (d) conversa con Esperanza Aguirre. (EFE)
El expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido (d) conversa con Esperanza Aguirre. (EFE)

La representación de Podemos también fue un solar. El partido reconoció públicamente que no acudiría a la cita por entender que el Dos de Mayo “blanquea al PP”. Sí acudieron los dirigentes de Más Madrid —la coalición de Manuela Carmena e Íñigo Errejón—, con el propio Errejón y su número dos, Clara Serra. La alcaldesa estuvo acompañada de la plana mayor de su equipo de Gobierno municipal, que también está listo para librar la batalla.

En el ayuntamiento, coinciden a derecha e izquierda, hay partido. La candidatura de Carmena, que todas las encuestas dan por ganadora, necesita al mismo tiempo un PSOE fuerte por lo mismo: la suma. Si hasta el momento Pepu Hernández no cumplía con las expectativas (al menos así lo reflejaban los sondeos), los socialistas entienden ahora que la victoria de Sánchez el 28-A puede darles un importante balón de oxígeno.

En el PP, más allá de Casado, los candidatos, José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso, también aparecieron arropados por los suyos, intentando cambiar el chip para mayo y mantenerse como la primera fuerza, como desde hace más de dos décadas. Los populares consiguieron que muchos de sus fieles acudieran a la fiesta, de ahí que en varias ocasiones se escuchara jalear “presidenta, presidenta” a Díaz Ayuso. El pesimismo que inunda el partido desde el domingo pasado —y en el caso de Díaz Ayuso, apareciendo cuestionada cada día— no podía llegar al Dos de Mayo.

La nota de color, como es habitual, llegó de la mano de las goyescas, recorriendo el 'hall' principal de la sede del Gobierno autonómico entre copas de vino y canapés. Aunque, sin duda, el colorido mayor llegó de la mano de Esperanza Aguirre, que acudió en calidad de expresidenta y se llevó muchos de los titulares, como era de esperar. Hubo pullas para Casado, charló distendidamente con Garrido y hasta se cambió de zapatos. Eran de color rojo intenso (el mismo de la Comunidad de Madrid) y con una altura difícil de aguantar. El calor y la intensidad del momento la llevaron a cambiarlos por unos mocasines planos y más cómodos que le proporcionó una asistente que la había acompañado a la fiesta. Aguirre había vuelto a casa por unas horas.

Más allá de las anécdotas y los saludos, hubo otro protagonista inesperado en Sol. Las decisiones de Protocolo —dependiente de la comunidad—, que en la entrega de medallas situó juntos a extraños compañeros de viaje. Sus caras eran un poema. A Monasterio y Errejón, como candidatos a la comunidad sin cargo actual, les tocó juntos. Igual ocurrió con Garrido y Aguirre, como expresidentes regionales. Y lo más llamativo fue ver a Ortega Smith y Carlos Sánchez Mato, edil de Carmena y candidato a la alcaldía por Madrid en Pie Municipalista, también juntos en una de las filas.

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