Y RECUPERAR LA ESENCIA FUNDACIONAL

Fundadores y bases de Podemos lanzan un órdago a Iglesias para "abrir" el partido

La falta de participación interna, la escasa influencia de los círculos a la hora de elaborar el programa y la negativa a confluir con otras fuerzas ha hecho que se posicionen pesos pesados

Foto: Reunión de Pablo Iglesias con los 17 secretarios generales para sentar las bases de la política de pactos. (EFE)
Reunión de Pablo Iglesias con los 17 secretarios generales para sentar las bases de la política de pactos. (EFE)

Potenciar la participación real en Podemos, fomentar la comunicación entre la ejecutiva y la militancia bajo las premisas de transparencia y rendición de cuentas, frenar la acumulación de cargos entre los miembros de la directiva... Son algunas de las medidas exigidas por las bases que cuentan ya con entre 5.000 y 15.000 firmas de apoyo. Sin embargo, para ser tenidas en cuenta, promoviendo una consulta oficial sobre ellas entre todos los registrados (más de 370.000), deben alcanzar el umbral mínimo de 37.000 firmas en 90 días. Unas condiciones que, para los promotores, no son realistas porque, añaden, el censo está inflado con "usuarios fantasma" e inactivos. 

“Los mecanismos instaurados para la participación interna son buenos, pero las reglas hacen que en la práctica no funcionen”, lamenta Víctor García, autor de la propuesta “profundización democrática” en el congreso constituyente de Vistalegre y uno de los miembros del equipo de Pablo Echenique, Sumando Podemos. Como resultado, apunta que se están generando “dinámicas oligárquicas” mediante las cuales se frena cualquier iniciativa “de abajo hacia arriba”. Como resultado, una "creciente desafección" de muchos de los que apoyaron este proyecto político en sus inicios. “La participación era uno de los pilares de Podemos y ahora no existe, por lo que se socava la confianza de la gente”, apunta.

Como llamada de atención y con el objetivo de “desatascar el sistema”, ha decidido “dejar el balón en el tejado de la ejecutiva” con una iniciativa que reclama al consejo someter de oficio a referéndum todas las propuestas en marcha. La última oportunidad, dice, para que Podemos reconecte con las bases y "se inicie un proceso de renovación democrático, participativo y progresivo del partido desde dentro”. De lo contrario, advierte de que “se llegará a un punto en el que las bases no decidan sobre nada y le pasará a Podemos lo mismo que al PSOE en su momento”, extremo que intenta evitar.

Monedero, con las reclamaciones de los círculos

La participación de los círculos en la elaboración del programa es otra de las demandas que vienen reclamando desde círculos como el de Enfermeras o de Renta Básica. Estos últimos intensificaron su campaña varias semanas antes de las elecciones para que no se cayera del programa la renta básica universal, como finalmente ocurrió. Ahora han puesto su punto de mira en las generales, para lo que han obtenido el apoyo de Juan Carlos Monedero, quien los respaldará en un acto el próximo día 8 en la Escuela Profesional de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid, para exigir que se inicie un grupo de trabajo para la discusión de la renta básica y su votación en referéndum vinculante.

Juan Carlos Monedero, con los trabajadores en huelga de Coca-Cola. (EFE)
Juan Carlos Monedero, con los trabajadores en huelga de Coca-Cola. (EFE)

La moderación del programa en las últimas elecciones autonómicas, del que se cayeron varias de las medidas estrella con las que acudieron a los comicios autonómicos, fue precisamente una de las causas de la dimisión de Monedero, quien ostentaba la secretaría de Proceso Constituyente y Programa.

En las últimas elecciones, la formación morada se decantó por elegir a sus propios expertos para desarrollar el programa marco autonómico. En cambio, en las europeas las propuestas se recogieron y se sintetizaron a través de numerosos encuentros territoriales y sectoriales, y con miembros de la sociedad civil, para luego ratificarse colectivamente. Un modelo que intentan volver a recuperar algunos de los círculos más activos.

Como ejemplo, el modelo utilizado por Pablo Echenique en Aragón. En la parte específica del programa para esta autonomía se utilizó un método mixto para su elaboración. Los 17 responsables de áreas temáticas de la ejecutiva aragonesa fueron los coordinadores, mientras que contaron con la participación de 200 representantes de movimientos sociales y se recabó la opinión de unas 3.000 personas a través de diversas encuestas. Posteriormente, las medidas fueron ratificadas por los militantes.

Confluencia con otras fuerzas

Desde la corriente crítica de Anticapitalistas han exigido la apertura de una “reflexión colectiva acerca de las estrategias electorales de cara a las próximas citas”, con la mirada puesta en los desiguales resultados entre las candidaturas de unidad popular y Podemos a nivel autonómico, donde se presentó de manera independiente con su propia marca. Su conclusión es que las mareas y las “nuevas candidaturas surgidas de la confluencia popular”, aglutinando a todas las fuerzas a la izquierda del PSOE, junto a colectivos sociales, “son las que han abierto una gran ventana al cambio político y social”.

El europarlamentario y confundador del partido, Miguel Urbán, también ha planteado en este sentido que Podemos debe impulsarse como una “candidatura-movimiento” e ir “más allá de sus fronteras como partido”, poniéndose al servicio de “construir una marea popular”. Su apuesta es que articule de cara a las generales “una unidad popular que no debe excluir a nadie”.

El secretario general, Pablo Iglesias, ha reiterado que Podemos “no puede ser un partido político más, sino un espacio en el que se encuentren a gusto todos los sectores del país que quieren apostar por el cambio”. Sin embargo, de momento ha puesto como línea roja que se mantengan las siglas del partido y adelantó que la formación no iba a ser "la balsa de salvación de nadie".

Elecciones Municipales y Autonómicas

El redactor recomienda