MAQUINARIA ELECTORAL FRENTE A la ESENCIA 15-m

Monedero gana la batalla a Errejón: Podemos cambiará de estrategia en las generales

El éxito electoral de las candidaturas municipalistas, frente a los resultados más humildes de Podemos a nivel autonómico, profundizan el cisma entre los partidarios de Errejón y los de Monedero

Foto: Monedero apareció como espontáneo, jaleado por el público, durante el mitin de cierre de Podemos, coincidiendo con la intervención de Errejón. (Efe)
Monedero apareció como espontáneo, jaleado por el público, durante el mitin de cierre de Podemos, coincidiendo con la intervención de Errejón. (Efe)

Los que apostaron por transformar el partido-movimiento en una maquinaria electoral, en una formación política al uso, cerrada y vertical, anteponiendo las siglas a la unidad popular o ciudadana, pierden. En cambio, los que clamaron por mantener la esencia fundacional, plural, abierta y participativa, apostando por la confluencia, ganan. Resumiendo, las tesis errejonistas flaquean ante los resultados del 24-M, mientras que las voces alternativas personificadas en Juan Carlos Monedero y una buena parte de las bases más activas del partido se revalorizan.

Los datos son clarividentes. A nivel autonómico, en donde Podemos se presentaba de forma independiente y con candidatos afines a la dirección, la formación ha obtenido un escaso 14% de los votos, a once puntos del PSOE. En cambio, en las ciudades en las que se articularon candidaturas municipalistas de unidad popular, apoyadas por todas las fuerzas políticas a la izquierda del PSOE, y con un peso fundamental de los movimientos sociales, mareas y plataformas ciudadanas, como Madrid, Barcelona, A Coruña, Santiago de Compostela o Zaragoza, se produjo el sorpasso a los socialistas y fueron la primera fuerza en varias capitales.

La diferencia entre los resultados de una y otra estrategia política (presentarse en solitario o hacerlo “en común”, con todo lo que conlleva a nivel organizativo) han supuesto un duro golpe en la línea de flotación del errejonismo, que trata de resistir a toda costa. Esta misma semana, la secretaría Política dirigida por Íñigo Errejón, jefe de campaña de Podemos junto a Carolina Bescansa, trataba de poner freno a los argumentos expuestos por “los ganadores” de Podemos el 24-M con una singular lectura de los resultados que no ha hecho más que profundizar la brecha entre las dos alternativas confrontadas dentro del partido: errejonistas y monederistas.

La diferencia entre los resultados de presentarse en solitario o hacerlo “en común” ha supuesto un duro golpe en la línea de flotación del errejonismo

En un documento interno enviado a las ejecutivas locales del partido tras las elecciones, que llevaba por título 'orientaciones políticas semanales 27 de mayo' se trataba de hacer frente a las voces internas que claman por anteponer la articulación de un frente popular a las siglas: "La única alternativa al bipartidismo es PODEMOS" (en mayúsculas). El texto al que ha tenido acceso El Confidencial reinterpreta de manera maniquea los resultados para tratar de poner en evidencia el argumento utilizado por la corriente crítica (y otros actores políticos fuera de la órbita del partido) en favor de la convergencia, según el cual las candidaturas municipalistas obtuvieron mejores resultados que Podemos de forma independiente.

La lectura de los errejonistas dejaba de lado un elemento fundamental para el análisis. Y es que Podemos solo obtuvo más votos que las CUP (candidaturas de unidad popular), como reinvidicada la secretaría Política, en los lugares donde no se articuló una “confluencia total”, al presentarse por separado las candidaturas avaladas por Podemos, IU y otras fuerzas minoritarias de izquierdas. Asimismo, en las ciudades donde las plataformas ciudadanas se convirtieron en la primera fuerza, como Barcelona, A Coruña o Santiago de Compostela, los resultados no pueden compararse porque no se celebraron elecciones autonómicas.

Íñigo Errejón, secretario de Política de Podemos. (Efe)
Íñigo Errejón, secretario de Política de Podemos. (Efe)

La conclusión del documento elaborado por la secretaria que dirige Errejón, a pesar de los evidentes matices que derrumbaban sus tesis, no era menos contundente: “A algunos les resulta sumamente útil ubicarnos en una posición de debilidad o estancamiento, donde pareciera que nuestra marca afeara al conjunto. A todos ellos les reiteramos que la ilusión es el principal motor del cambio político en este país. Y que esa ilusión está tanto o más presente en las candidaturas de unidad popular como en nuestra formación, algo que los datos corroboran”.

Otra de los argumentos, a la defensiva, utilizados por la dirección frente a las bases cercanas a Monedero, era que “el paradigmático caso madrileño, donde Ahora Madrid obtenía 230.000 votos más que Podemos (14 puntos porcentuales), pretende retratar la parte por el todo, cuando lo cierto es que en el resto de ciudades [Burgos, Alicante, Guadalajara y Zaragoza] la diferencia no rebasa los cinco puntos porcentuales, algo poco significativo en número de votos”, apunta el texto.

Juego de tronos

Errejón se vuelve a quedar solo en Podemos, mientras que Monedero, en la retaguardia, sigue ganando adeptos. El nacional-populismo frente al “proceso abierto” para sumar, dialogante y basado en la máxima del consenso y la armonía quincemayista, como reivindicaba Pablo Soto, concejal de Ahora Madrid. La tan mentada "ventana de oportunidad", para la que es precisa una maquinaria electoral, frente al "ciclo largo", que se centra en madurar los procesos. Las diferencias organizativas, estratégicas y políticas entre las candidaturas ciudadanas de unidad popular y Podemos son notables. El éxito que han tenido unos y otros el 24-M, también.

Carolina Bescansa, Pablo Iglesias, Irene Montero, Luis Alegre y Sergio Pascual. (Efe)
Carolina Bescansa, Pablo Iglesias, Irene Montero, Luis Alegre y Sergio Pascual. (Efe)

La debilidad electoral de la hoja de ruta de Podemos, ya ha sido interpretada como una oportunidad para otros actores “del cambio”, como Alberto Garzón, la plana mayor del PCE o incluso los llamazaristas dentro de Izquierda Unida. Julio Anguita o el histórico Xosé Manuel Beiras también han saltado a la palestra reinvindicando a Podemos un mayor aperturismo y generosidad para articular el denominado frente amplio de cara a las elecciones generales. Pablo Iglesias, de momento, ha abierto la mano, pero ha puesto como línea roja que se mantuviesen las siglas de Podemos. Una condición ante la que ya ha cedido Podem, más genoroso con ICV, EUiA e, incluso las CUP de David Fernández para converger en las elecciones catalanas del próximo 27-S.

El día después de las elecciones, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, firmó un artículo de opinión en el que concluía que “Podemos no puede ser en las generales un partido más, sino un instrumento abierto a la participación y al protagonismo de todos aquellos que apuesten por el cambio”. Conclusiones que no solo fueron rechazadas por Errejón, sino que tampoco sentaron bien al secretario de organización, Sergio Pascual, o al secretario de Participación Interna, Luis Alegre. Al contrario que Monedero, temen por su estatus ante una hipotética ampliación del círculo de poder en la organización, colocando nuevas sillas “a los de fuera”. Como no se cansa de repetir Pablo Iglesias, la política es un 'Juego de tronos'. 

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