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Las candidaturas de unidad popular recogen el “frescor del 15M” que niega Podemos

Cerca de medio centenar de candidaturas municipalistas, que enarbolan la bandera del 15M, se han federado de manera formal, pero el proceso de hermanamiento todavía sigue en marcha

Foto: Ada Colau y Manuela Carmena, cabezas de lista de las candidaturas municipalistas en Barcelona y Madrid, respectivamente. (EFE)
Ada Colau y Manuela Carmena, cabezas de lista de las candidaturas municipalistas en Barcelona y Madrid, respectivamente. (EFE)

Las candidaturas municipalistas que han surgido en los últimos meses a lo largo de todo el Estado enarbolando la bandera del 15M, y que en grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Zaragoza, A Coruña o Málaga cuentan con posibilidades de imponerse como primera fuerza, según las encuestas, se encuentran en proceso de federación. Cerca de medio centenar de ellas se han hermanado de manera formal, pero “podrán ser muchas más”, explica la candidata malagueña, Ysabel Torralba. “Con varias de las que no lo están (federadas) compartimos hasta el logo. Poco a poco vamos encontrando afinidades y compartiendo cosas en común”, añade la abogada.

Sólo en Madrid, la iniciativa política fundada por Tania Sánchez, Convocatoria por Madrid, con el objetivo de impulsar las candidaturas de unidad popular, asesora a una treintena de estas iniciativas (con presencia en los municipios más poblados de la comunidad). “Hundimos nuestras raíces en el Nunca Máis, el 15M, la PAH… en una rebelión democrática que viene y que sólo está empezando”, reflexiona el profesor de Derecho de la UDC Xulio Ferreiro, candidato de Marea Atlántica, la candidatura municipalista de A Coruña, pionera en Galicia.

Las candidatas de Barcelona (Barcelona en Comú) y Madrid (Ahora Madrid), Ada Colau y Manuela Carmena, respectivamente, son las caras más visibles de estas iniciativas que, desde distintos territorios, se miran en un mismo espejo. “La política municipal la tiene que hacer la ciudadanía, no para hacer lo mismo, sino para cambiar de protagonistas. Formamos parte de una cultura común en la que la participación de la gente tiene un papel especial”, apunta la exjueza Carmena.

Manuela Carmena recrea en un acto una conversación telefónica con Esperanza Aguirre

La exportavoz del movimiento contra los desahucios, Ada Colau, insiste también en el protagonismo ciudadano y en el “ADN compartido”. Tanto es así que todos estos candidatos, junto al de Zaragoza en Común (Pedro Santisteve), y el de Terrassa en Comú (Xavi Matilla), protagonizaron ayer un mitin conjunto en la plaza Reina Sofía de Madrid. La misma que se llenó durante la noche electoral de las europeas para saludar a los flamantes eurodiputados de Podemos.

Vuelta a la casilla de salida

De aquella histórica cita hace menos de un año, pero el tiempo suficiente como para que las bases más activas y simpatizantes se desencantasen por el giro al centro de la formación liderada por Pablo Iglesias y la falta de participación interna. La pérdida del “frescor del 15M”, como lo definió Juan Carlos Monedero antes de presentar su dimisión en la ejecutiva. El debate gira ahora en torno a la necesidad o no de recuperar la esencia del proyecto, abriendo un proceso de refundación que devuelva a Podemos la etiqueta de movimiento-partido.

Una filosofía con la que se identifican plenamente las candidaturas municipalistas y de la que hacen gala: “Nos formamos a partir de un movimiento y vamos a seguir siendo un movimiento. No pensamos en superestructuras, pero este contagio entre nosotros es productivo”, explica Carmena. Participación ciudadana, rebelión democrática, cambiar la manera de hacer política, acabar con la desigualdad social… son algunos de los parámetros en los que se mueven. En definitiva, “recuperar las instituciones para ponerlas al servicio del bien común”, como repitieron casi todos candidatos que pasaron ayer por el estrado situado en la céntrica plaza madrileña.

Saltar al ámbito supramunicipal no es un horizonte que esté ahora en sus agendas, más allá del caso aislado que representa Ganemos la Región de Murcia. Sin embargo, y aunque Podemos haya accedido a integrarse en alguna de estas candidaturas municipalistas, no son pocos los elementos organizativos, principios políticos y estrategias que los separan de este partido. Al menos, del Podemos que nació tras la asamblea constituyente de Vistalegre.

Organizativos, porque las candidaturas de unidad popular son un movimiento-partido y Podemos un partido a secas, políticos porque los primeros son rupturistas y los segundos reformistas y, estratégicos, porque unos creen que la democracia empieza en lo cercano, en “conquistar el poder empezando desde abajo” y los otros prefieren apostarlo todo a unas elecciones generales, evitando presentarse a las municipales. Además de todo ello, otra de las grandes diferencias se basa en que las candidaturas municipalistas apuestan por la confluencia, por integrar todas las marcas en una (en la Marea Atlántica hay hasta siete partidos), mientras que Podemos apuesta por integrar (“fagocitar”, según IU) al resto de la izquierda dentro de su organización.

Separar los fines de los medios

A nivel de medidas programáticas, las diferencias también son evidentes. La propia Ada Colau reivindicó ayer la renta básica o la auditoría de la deuda para proceder a un impago de las partes ilegítimas. Una cosa es que compartan los mismos fines, principalmente en lo que tiene que ver con el “rescate ciudadano”, y otra es los medios para llegar a ellos. “Compartimos el objetivo de que se deben garantizar los mínimos de subsistencia, luego habrá que ver con qué herramientas se siguen garantizando. No hay que confundir los fines con los medios, pero el fin sí que lo compartimos todos”, explicó la candidata a la alcaldía de Barcelona, dejando caer una muy velada crítica a Podemos.

Imagen de un grupo de la PAH bloqueando un desahucio. (EFE)
Imagen de un grupo de la PAH bloqueando un desahucio. (EFE)

La federación y coordinación formal de las candidaturas municipalistas no tiene como objetivo a corto plazo pensar en su articulación estatal o autonómica. Una opción que, por otra parte, formará parte de sus debates internos más pronto que tarde, según reconocen, puesto que no pocas competencias relacionadas con los objetivos que persiguen residen en las comunidades autónomas y en el Estado. Precisamente, este era el miedo de Podemos, según alertaba una directriz interna de la ejecutiva, con el título Sobre la participación en las candidaturas municipales de unidad popular”, que desveló El Confidencial el pasado mes de diciembre.

“Bastaría con que dos Ganemos/Marea/etc. propusiesen la formación de un partido a nivel autonómico o estatal para que todas las iniciativas municipalistas del mismo nombre se viesen obligadas a vincularse o desvincularse públicamente”, rezaba el mentado documento. Por esta y varias cuestiones, se concluía que “en consonancia con este acuerdo, el cumplimiento de la directriz aprobada exige que evitemos denominaciones comunes (Ganemos/Mareas) en amplios territorios que podrían terminar generando el mismo coste que tratamos de evitar renunciando a concurrir con papeleta propia”. 

Elecciones Municipales y Autonómicas

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