RENUNCIA A ENCABEZAR LA LISTA AUTONÓMICA DE UPYD

Quién gana y quién pierde en Valencia con la espantada de Toni Cantó

La decisión del diputado deja el camino libre a Ciutadans en la Comunitat Valenciana

Foto: Toni Cantó dejará su escaño y no será candidato a la Generalitat por UPyD. (EFE)
Toni Cantó dejará su escaño y no será candidato a la Generalitat por UPyD. (EFE)

La decisión de Toni Cantó de renunciar a encabezar la lista de UPyD a las elecciones autonómicas valencianas no tendrá un efecto neutro. Aunque la formación magenta vive un continuo declive en las expectativas de voto desde hace meses –las últimas dos grandes encuestas los dejan fuera de Les Corts y muy lejos del 5% que sirve de barrera–, lo cierto es que la figura de Cantó, que había iniciado la campaña de forma muy intensa y personal, podía ser clave para tratar de remontar.

Pero si quimérico era el objetivo con Cantó, sin él UPyD se enfrenta a una campaña con expectativas similares a los resultados de las elecciones andaluzas. La probable sustituta de Cantó, la que iba en segundo lugar en la lista, Alicia Andújar, no tiene el tirón del actor metido a político. Es por tanto UPyD quien, evidentemente, más pierde con la renuncia de Cantó. La pérdida de votos por su marcha, sumada a la erosión que ocasiona en la imagen del partido la retahíla de dimisiones y críticas a Rosa Díez (y su inmovilismo), ahondarán en la crisis ante los electores.

La pregunta que surge es, por tanto, quién se beneficiará de ese hundimiento electoral. La respuesta más evidente es Ciudadanos. El partido de Albert Rivera se ha convertido en estos meses y sin ninguna estructura previa en la Comunitat Valenciana (con contadas excepciones) en un actor relevante en el futuro escenario político local. De tener un voto residual a aparecer en algunas encuestas como cuarta fuerza política, superando a Compromís y en pugna con Podemos y el PSPV-PSOE.

Toni Cantó anuncia su dimisión como candidato y diputado de UPyD

Ciudadanos anda montando candidaturas contra reloj en las últimas semanas por todo el territorio valenciano. Tras elegir a la candidata a la presidencia de la Generalitat, la concejal de Altea (Alicante) Carolina Punset, se han conformado las listas para las autonómicas, y ahora están con las municipales.

El único intento de poner en marcha una estructura en la Comunitat Valenciana lo hizo Albert Rivera cuando presentó Movimiento Ciudadano. Entonces tuvo como anfitriones al exministro Antonio Asunción o incluso al cantante Francisco. Pero de aquello no salió nada. Ahora todo es distinto y el aluvión de militantes que está recibiendo Ciudadanos es llamativo. Hay quien advierte del riesgo que tiene por la llegada de oportunistas. Pero el tiempo apremia.

Al PP le beneficia también la caída de UPyD, que ni en sus mejores épocas habría alcanzado un número de diputados suficientes para respaldar a un hipotético grupo popular con diputados suficientes con el objeto de mantenerse en la Generalitat mediante pactos. De hecho, a esa aritmética es a la que se agarra Alberto Fabra.

El presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra. (EFE)
El presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra. (EFE)

 

Aunque todos los sondeos ven complicado que se dé la suma (50 diputados es la mayoría absoluta), lo cierto es que con un Ciudadanos en la cresta de la ola abre un nuevo escenario. La última encuesta de Sigma Dos para El Mundo daba una horquilla de 30-32 para el PP y de 15-16 para C's. No alcanzan, pero hay campaña. Fabra, por su parte, ya ha hecho movimientos para preparar ese acuerdo en el caso de que los números lo permitan.

Con lógica, si la concentración de voto de centro-derecha en sólo dos partidos, PP y C's, por la crisis de UPyD y la renuncia de Cantó como guinda, tiene otros perdedores. En los partidos de izquierdas temen sobremanera a esa posible carambola, que hace un año era del todo impensable, como su propia fragmentación.

PSPV-PSOE, Podemos, Compromís y una Esquerra Unida en el límite se reparten el electorado de izquierdas con bastantes incertidumbres sobre lo que ocurrirá el día de las elecciones. Los cálculos en este terreno del tetrapartito son más complejos. Lo que todo el mundo da por hecho es que los socialistas de Ximo Puig deberán conseguir al menos 25 diputados para poder liderar un pacto. Cuanto más se alejen de esa cifra, el papel de Antonio Montiel y Mònica Oltra, especialmente de esta última, será esencial. La candidata de Compromís no esconde su voluntad de presidir la Generalitat aunque no sea la formación progresista más votada.

Elecciones Municipales y Autonómicas

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