MITIN EN BARAKALDO

Sánchez busca el choque en economía y se ríe del giro de Cs: "El pánico hace milagros"

El presidente promete que si hubiera nueva crisis en el futuro, el Gobierno repartiría las cargas con justicia social. Presume de "equipos", con Calviño en el centro, frente a Casado y Rivera

Foto: Pedro Sánchez, con la líder del PSE, Idoia Mendia, y el alcalde de Portugalete, Mikel Torres, este 6 de octubre en Barakaldo. (EFE)
Pedro Sánchez, con la líder del PSE, Idoia Mendia, y el alcalde de Portugalete, Mikel Torres, este 6 de octubre en Barakaldo. (EFE)

Pedro Sánchez va definiendo los materiales de la campaña del 10-N. Cataluña y latigazos constantes a los independentistas, defensa de la "estabilidad" e identificación del PSOE como la "única" opción contra el bloqueo, combate a las derechas, golpes a Unidas Podemos por impedir por cuarta vez un Gobierno progresista. Pero también economía. El presidente del Gobierno no quiere rehuir una temática que 'a priori', no le resultaría del todo favorable por los tambores de riesgo de crisis que comienzan a sonar. El líder socialista prefiere seguir una línea opuesta a la de José Luis Rodríguez Zapatero: reconoce los peligros, insiste en que no desea caer ni en el "alarmismo" ni en la "autocomplacencia", y al tiempo remarca que, a diferencia de PP y Ciudadanos, él sí cuenta con "equipos" y, en particular, con una ministra prestigiada, Nadia Calviño.

El candidato socialista lleva días introduciendo la economía en campaña. Será uno de los temas estrella de este 10-N, al contrario de lo que ocurrió en las generales del 28 de abril. Pablo Casado incide en él y Sánchez acepta el envite. En una entrevista con este diario, reconocía que si hay que rebajar las previsiones de crecimiento, se hará, idea que reforzó Calviño el pasado viernes tras la reunión semanal del Consejo de Ministros. El sábado, en el I Foro La Toja-Vínculo Atlántico, el presidente volvía a situar el foco en la economía, al recordar que con la crisis de 2008 "se averió el ascensor social" y hay que "repararlo". Y este domingo, en su mitin en Barakaldo (Bizkaia), antes unos 1.500 simpatizantes, según el PSE, prometió de nuevo que si arreciara otra crisis, esta vez el reparto de la carga se hará con justicia y sin recortes para los que más sufren, al contrario de lo que hizo el PP en el Ejecutivo. Mitin en el que Albert Rivera y su fin del veto al PSOE también tuvo hueco: "El pánico hace milagros", ironizó. Y mitin que tenía otra protagonista, Idoia Mendia, líder de los socialistas vascos, proclamada ya oficialmente como candidata de su partido a las autonómicas previstas para el año que viene.

Sánchez subrayó de nuevo que España necesita "estabilidad" y un Ejecutivo progresista, y el PSOE es el único partido que lo "garantiza". El que asegura que España "avance", sin recortes, sin "corrupción" y sin confrontación territorial. Y el que puede hacer frente a los desafíos que quedan por delante. Entre ellos, la sentencia del Supremo contra los cabecillas del 'procés'. Pero también otra "amenaza" es el "enfriamiento de la economía". Un frenazo que no es producto de la actitud de actores económicos y empresas, o de los ciudadanos, sino que se debe al "cierto desorden político a nivel internacional" —lo decía por el Brexit o por la gestión de Donald Trump—, a la desconfianza de los mercados, o a las guerras comerciales entre EEUU y China. Guerra que ahora Washington emprende con Europa.

Sánchez subraya que si hubiera crisis, "el reparto de la carga será justo", a diferencia de lo que hizo el PP, que recortó y subió impuestos a los débiles


En ese punto, Sánchez reiteró que aunque su Ejecutivo quiere mantener las mejores relaciones transatlánticas, su prioridad será "defender el sector agroalimentario ante cualquier atropello arancelario" de Trump. El 18 de octubre, si no hay acuerdo antes, los norteamericanos impondrán fuertes gravámenes a productos europeos, castigando especialmente a los de Reino Unido, Francia, Alemania y España, los cuatro países del consorcio Airbus y a los que la Organización Mundial del Comercio (OMC) permite sancionar por su política de ayudas públicas al gigante aeronaútico.

"Los ojos bien abiertos"

"Ni alarmismo ni autocomplacencia", clamó Sánchez en Barakaldo. El Gobierno tiene "los ojos bien abiertos", por lo que pueda suceder en el frente económico. Peo tiene "los proyectos, las ideas y los equipos". Aquí subrayó que tiene la suerte de tener al frente a una ministra con "enorme prestigio internacional" como la titular de Economía, Nadia Calviño. "El resto de la oposición está a por uvas. ¿Dónde está el equipo económico del PP?", se burló. El presidente se acordó de Daniel Lacalle, el fichaje de Casado para el 28-A que se acabó marchando —polémica por la "privatización de las pensiones" mediante—, y de cómo Rivera "expulsó a todo su equipo económico". Fuera de Cs, enfatizó, está el exdiputado Toni Roldán, que se dio de baja por el "giro ultraderechista" imprimido por el líder naranja.

El presidente recuerda que la derecha suma con la ultraderecha cuando puede, "bloquea" cuando no gobierna y cuando gobierna recorta y "roba"

Pero además de proyectos, ideas y equipos, al PSOE también le caracteriza la "rigurosidad y el compromiso social". Si hubiera "crisis en el futuro", dijo, porque el Gobierno no cree que se pueda hablar de ella ahora mismo ya que el país sigue creciendo, incluso a mayor ritmo que la media europea, lo que no harán los socialistas es "lo que hizo la derecha". "El reparto de la carga será justo", sin recortes en el Estado del bienestar, sin subir impuestos a la clase media y trabajadora. "Y mucho menos" los socialistas harán aquello que hizo el PP, que "mientras recortaban y subían los impuestos, robaban con las comisiones irregulares y financiaban irregularmente a su partido".

Sánchez busca el choque en economía y se ríe del giro de Cs: "El pánico hace milagros"

La referencia a Rivera le dio pie para volver a ironizar con su giro de 180 grados, anunciado ayer y que obedece, según cree el PSOE, a las pésimas encuestas, que vaticinan un hundimiento completo de los naranjas (también la de IMOP para este periódico publicada hoy domingo). "El pánico hace milagros", se mofó. Entonces remarcó de nuevo que los socialistas no piden a la derecha su apoyo, y menos a aquellos que "pactan con la ultraderecha". Lo que pide es que "si no tienen una mayoría alternativa" a la del PSOE, al menos "respeten el resultado electoral y dejen gobernar a la lista más votada".

CCAA frente a recentralización y separatismo

"A nuestra derecha, ¿qué hay? Es que no tiene remedio —prosiguió Sánchez—. Cuando puede sumar, suma con la ultraderecha para gobernar. Cuando no puede gobernar, lo que hace es bloquear. Y cuando gobierna, lo que hace es recortar derechos y libertades y embolsarse unas cuantas comisiones y también dinero en B como consecuencia de la financiación irregular allí donde gobierna. Así que tenedlo claro, el próximo 10-N, quien quiera desbloquear la situación en España, tener un Gobierno que avance en justicia social, en convivencia y en limpieza, este es el camino, el PSE en Euskadi y el PSOE en el conjunto del país". Responsabilidad del bloqueo que el candidato también volvió a extender a Unidas Podemos. Sánchez reprochó a Pablo Iglesias que saque otra vez "el trampantojo de la gran coalición" con la derecha, que lo agita hasta el día de las elecciones porque tras ellas volverá a "impedir que haya un Gobierno socialista". El presidente, con vistas a hacer pedagogía, insistió en que no podía haber aceptado la "imposición" del líder morado, y por ello antepuso los intereses generales del país a los del partido y los suyos propios. El resultado fue, lamentó, el "bloqueo de muchos lados".

El candidato reparte estopa a Cs y censura el discurso "ultraderechista" del PP, como se ha visto con las palabras de Ayuso, "joven y ultra"

Otras cuestiones penetraron en el mitin de este domingo en Barakaldo. Sánchez se comprometió a "desarrollar y cumplir el Estatuto de Gernika y reforzar el autogobierno de Euskadi", dependa o no del PNV, porque esa es la "bandera" del PSOE, la de la "España autonómica", que se opone al intento de las derechas de "recentralizar" competencias. Los socialistas defienden, subrayó, tanto el autogobierno vasco como la foralidad de Navarra y la defensa de la Constitución. El presidente apuntó que a Cataluña y al País Vasco les une la "aportación" del PSOE y del PSC, la apuesta por la "convivencia", la "unidad desde la diversidad" y la "tolerancia". Y la receta de "primero ley y luego diálogo".

Sánchez busca el choque en economía y se ríe del giro de Cs: "El pánico hace milagros"

Sánchez cargó contra los independentistas catalanes por pintar España "como una dictadura" en la que hay "presos políticos", cuando es una democracia asentada que ahora va a ver cómo el Gobierno socialista va a "cerrar muy pronto el mausoleo dedicado al dictador". Aquella referencia le dio pie para echar más leña contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que se preguntó el jueves pasado en la Asamblea regional si tras exhumar a Francisco Franco, arderán las iglesias "como en el 36". Un discurso "ultraderechista". "¡Ya habéis visto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, tan joven y tan ultra!". Sánchez está regresando a la polarización izquierda-derecha que tan buenos réditos le dio el 28-A.

Pedro Sánchez, durante su mitin este 6 de octubre en la localidad vizcaína de Barakaldo. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su mitin este 6 de octubre en la localidad vizcaína de Barakaldo. (EFE)

Revalidar el resultado del 28-A

Al presidente le precedió en el atril Idoia Mendia, que repetirá en 2020 como candidata a lendakari en las autonómicas vascas. Recordaba el "vértigo" que sentía cuando asumió, en 2014, las riendas de un PSE que estaba en horas bajas y los socialistas trataban de "recuperar" su espacio, pese a que "todos daban por agotado", al partido, mientras "otros prometían los cielos y parecía que venían a salvar el mundo", dijo en referencia a Podemos. El PSE firmó unos pésimos resultados en 2016, pero logró cogobernar con el PNV, aunque Mendia se quedó fuera del Ejecutivo para reconstruir su partido desde fuera. Y hoy la federación está más fuerte.

Para Mendia, ya candidata a lendakari, el PSE es "el arquitecto de la Euskadi social en una España plural" que "ambiciona liderar" el País Vasco

El PSE-EE, dijo la secretaria general, es "el arquitecto de la Euskadi social en una España plural" y quiere "seguir siendo la red de seguridad que necesita" el País Vasco y que "reclama" la ciudadanía. La bandera de la "estabilidad" en tiempos de "incertidumbre", la de la "seguridad", "confianza", "igualdad", "convivencia", "progreso", "pluralidad", "la que más une, la de siempre, la de ahora, la del futuro".

Sánchez busca el choque en economía y se ríe del giro de Cs: "El pánico hace milagros"

Tras colaborar en los últimos tres años con el PNV, el partido "ambiciona liderar Euskadi" como ya hiciera en 2009 con Patxi López, presente este domingo en el mitin de Barakaldo, igual que la ministra de Educación y portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celaá, que repite de nuevo como uno por Álava este 10-N. Ahora la prioridad será volcarse en las generales, para que en noviembre Sánchez vuelva a ser presidente, apuntó. El PSE obtuvo el 28-A cuatro escaños, que piensa revalidar en un mes. El aparato lanzó la señal de estar preparado, al hacer un notable esfuerzo de movilización: en torno a 1.500 personas en el Frontón Los Hermanos de Barakaldo.

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