RIVERA: "SE LE PUEDE DAR LA VUELTA"

Ciudadanos pide "convencer ya a todos los indecisos" para dar la "campanada" el 28-A

Alegato final del partido de Albert Rivera insistiendo es que son muy pocos votos los que separan su victoria "y echar a Sánchez de la Moncloa". Cs cierra una campaña "histórica"

Foto: El candidato de Ciudadanos a la presidencia, Albert Rivera. (EFE)
El candidato de Ciudadanos a la presidencia, Albert Rivera. (EFE)

"El domingo vamos a dar la campanada". El alegato de final de Ciudadanos se repitió en innumerables ocasiones a lo largo del cierre de la campaña y lo que supone también: pocos votos, aseguran los de Albert Rivera, podrían dar la vuelta al resultado que han mostrado las encuestas del 28 de abril hasta ahora con el PSOE en cabeza. Dicho de otra manera: el líder naranja llamó a una movilización masiva, especialmente de los indecisos y los votantes centristas —"a los que más les cuesta ir a votar" como ha reconocido en muchas ocasiones— para que el domingo no haya decepciones. "La papeleta naranja, dijo con una en la mano, vale por doble. Si la eliges, por una cara estás escogiendo a Ciudadanos y, por la otra, echar a Sánchez de la Moncloa", aseguró el líder naranja.

Rivera subió al escenario en el último mitin que dio tras cinco semanas de precampaña y campaña recorriendo el país asegurando que "la victoria está cerca" y que mientras otros partidos "se desinflan", el suyo "respira ilusión y ganas". Apeló "a la España de la libertad y de futuro" que su formación defiende: "Quiero que seamos el Gobierno de la libertad, de la unión y de todos los españoles, porque no se puede ser el presidente solo de casi todos", dijo en la primera pulla que lanzó a Pedro Sánchez. "[Ciudadanos] Nacimos para echar a personajes como Sánchez", fue la más sonada de la noche.

Lanzó su gran promesa electoral: "Si hay un solo escaño más que permite echar a Sánchez de la Moncloa, lo haremos. No miraré atrás. Habrá cambio", dijo entre aplausos y banderas nacionales y europeas. "Se le puede dar la vuelta a la tortilla. Claro que se puede. Que nadie diga que no se puede", insistió. Pidió el voto: "No solo quiero este proyecto, Ciudadanos, quiero hacer reformas, quiero el mejor país para todos y os digo que soy uno de los vuestros. Un español más en un país libre, democrático y envidiado en todo el mundo", aseguró.

El líder naranja dejó claro que, si "Sánchez gana, el país quedará enfangado una vez más. Y si gana Ciudadanos, España se pone en marcha este 28 de abril". Insistió en que su partido es el "partido de las familias", mencionó a su hija Daniela —que hoy cumple 8 años— y recordó que el objetivo de llegar a Moncloa tiene que ser "que ella y todos vuestros hijos tengan un país mejor".

Ciudadanos pide "convencer ya a todos los indecisos" para dar la "campanada" el 28-A

Reprochó a Sánchez "la irresponsabilidad" de haber "polarizado la sociedad" y haber generado "división" entre los ciudadanos. Pidió olvidar las batallas "de rojos y azules", pasar página y "empezar algo nuevo e ilusionante. Poco antes se había subido al escenario Inés Arrimadas, insistiendo en que Ciudadanos "es el partido que mejor defiende la libertad en España", "el que se ha partido la cara en Cataluña por defender la unidad", y recordando que las elecciones de este 28 "van solo de una cosa": "De elegir entre las mentiras de Sánchez y la verdad de Rivera. De elegir entre un presidente sin escrúpulos que hace cualquier cosa por seguir en Moncloa y un hombre de Estado", zanjó.

María Muñoz, Albert Rivera, Inés Arrimadas y Toni Cantó. (EFE)
María Muñoz, Albert Rivera, Inés Arrimadas y Toni Cantó. (EFE)

Al acto, al que acudieron unas 2.000 personas en el que ha sido el más multitudinario de la campaña, no faltó la plana mayor del partido. La ejecutiva casi al completo: el secretario general, y número 1 por Almería, José Manuel Villegas; el secretario de Organización y cabeza de lista de Granada, Fran Hervías; el secretario de Comunicación y candidato por Barcelona, Fernando de Páramo; el candidato a la Generalitat valenciana, Toni Cantó, las cabezas de lista de Valencia, Alicante y Castellón, María Muñoz, Marta Martín y Sandra Julià. Acudieron Luis Garicano y Maite Pagazaurtundúa, de la lista europea, y los grandes fichajes de Rivera para su lista: Marcos de Quinto, Sara Giménez y Edmundo Bal, el abogado del Estado purgado por Sánchez que se sumó al equipo naranja.

El último, que se ha convertido en una de las estrellas de la campaña, intervino en el acto de cierre para pedir a los ciudadanos "que no haya indecisos" e insistió a los afiliados y simpatizantes para que "convenzan a sus padres, hermanos, al que os vende el pan, la fruta o la carne de ir a votar" porque estas elecciones, zanjó, "son Albert o Sánchez".

Intervino después Toni Cantó, que este domingo también se la juega en las autonómicas, y se sumó al discurso de su partido: convencer a los indecisos. "No os confiéis. Estamos a punto de conseguirlo", aseguró, "convenzamos a nuestro entorno" para que "el domingo sea o Ximo Puig o Toni Cantó y Pedro Sánchez o Albert Rivera", dijo.

Lucha de bloques: mano tendida a Casado

Ciudadanos llega a la recta final de campaña convencido de que el vuelco es posible y recordando en todo momento el ejemplo de Andalucía, comunidad en la que el pasado diciembre las encuestas se quedaron cortas y no pudieron predecir que el PSOE saldría del Gobierno de la Junta. Lo hizo pese a la debacle del PP, con un importante crecimiento de la formación naranja y gracias también a la importante irrupción de Vox.

Rivera ha planteado la batalla del 28-A como una lucha de bloques. Desde la precampaña se decantó por una arriesgada estrategia: tender la mano a Pablo Casado y dejar claro que cerraba la puerta a cualquier acuerdo con los socialistas. Dicho de otra manera: la única opción que contemplaba —y sigue contemplando— es un pacto con el Partido Popular que lleve a Sánchez a la oposición. Aunque ha evitado todo lo posible referirse al partido de Santiago Abascal, "creo que es mejor una coalición con el PP que un tripartito de ocurrencias", manifestaba a este diario en una entrevista reciente, en ningún momento ha rechazado la posibilidad de que los votos de Vox sumen para desbancar al PSOE de la Moncloa. No es partidario, a priori, de que entren en un posible Ejecutivo.

¿Mayoría del centroderecha?

La cuestión es que en estos momentos las encuestas publicadas (hasta el lunes, puesto que la Junta Electoral prohíbe hacerlo en los días posteriores) no garantizan en absoluto una mayoría entre los partidos del centroderecha. Los dirigentes de Ciudadanos, en cambio, llevan días asegurando que los últimos 'trakings' del partido auguran ese vuelco que podría dar como resultado la sorpresa andaluza pero a nivel nacional.

Albert Rivera durante el mitin de cierre en Valencia. (EFE)
Albert Rivera durante el mitin de cierre en Valencia. (EFE)

Por ahora, la opción más probable sería una victoria del PSOE, que podría gobernar con el apoyo de Unidas Podemos, aunque también podría necesitar el respaldo de los partidos nacionalistas e independentistas catalanes. Estos últimos, el verdadero dolor de cabeza de los dirigentes socialistas y del presidente del Gobierno, con una crisis catalana que no parece haber mejorado en absoluto y con las presiones de los dirigentes catalanes en plena efervescencia.

Es cierto que ante un panorama tan abierto, en el partido de Rivera siguen viendo el fenómeno de Vox como una incógnita y el 30% de indecisos que así se siguen manifestando esta misma semana serán los que marquen el resultado final de este 28 de abril que todos los partidos califican ya de "histórico".

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