Número uno del PP por Ourense

Belén Vázquez, casadista gallega... con plaza de inspectora de Policía por si acaso

La primera casadista del PP gallego presume de ser "diputada rural", dice que la política no es "para toda la vida" y lamenta el espectáculo de los nuevos tránsfugas

Foto: La secretaria ejecutiva de Emigración del Partido Popular (PP) y cabeza de lista por Ourense (Galicia), Ana Belén Vázquez. (EFE)
La secretaria ejecutiva de Emigración del Partido Popular (PP) y cabeza de lista por Ourense (Galicia), Ana Belén Vázquez. (EFE)

Ana Belén Vázquez (Bande, 1975) es una veterana diputada del Partido Popular por Ourense en el Congreso, adonde llegó por primera vez a los 25 años, pero al tiempo encarna la renovación de su partido al figurar esta vez, por voluntad de Pablo Casado, como número uno por la circunscripción y no en puestos de riesgo como en anteriores comicios. Su originalidad reside en que empezó en política muy joven pero nunca dejó de prepararse por si lo dejaba. Es una parlamentaria que tiene dos salidas en la Administración y la única con plaza en la Policía, su primera vocación, como inspectora del cuerpo, de momento en "servicios especiales".

Vázquez presume de ser "diputada rural", y de tener muy claro que la política no es una profesión para toda la vida. Licenciada en Derecho por la Universidad de Vigo y funcionaria del cuerpo superior de administración local, cuando concurrió a las elecciones de 2015 en el tercer puesto de la lista al Congreso por su provincia y se quedó fuera, se fue a trabajar a la Diputación orensana, donde había ganado la oposición cinco años atrás. En los comicios de 2016, el PP ya obtuvo de nuevo tres de los cuatro escaños en juego y volvió a la Cámara Baja.

Pero antes que diputada, Vázquez quiso ser inspectora de policía. Para ello estudió, se preparó y pasó todos los exámenes. Siempre en paralelo con su militancia política. Cuando llegó la hora de la verdad, ya tenía escaño en el Congreso y había sido alcaldesa de su pueblo, Bande. Prefirió seguir su incipiente carrera parlamentaria y aplazar la de policía. Reconoce que, aunque procura mantenerse en forma y ha seguido los avatares de su primera vocación y sus antiguos compañeros desde la comisión de Interior del Congreso, requeriría un severo "reciclaje" para saltar ahora a la misión de investigar y perseguir el crimen.

A la diputada gallega no la pillan en renuncia alguna en materia de fidelidades internas. Entró en las Nuevas Generaciones del PP en 1992, cuando José Luis Baltar era el presidente provincial del partido y de la Diputación. Años después, conoció a Pablo Casado cuando ella era la responsable de los jóvenes populares orensanos y él de los de Ávila. Se declara amiga personal del actual presidente de su partido, leal a Alberto Núñez Feijóo, y admiradora de Mariano Rajoy: "El mejor presidente del Gobierno". Estuvo en primera fila del grupo de parlamentarias del Grupo Popular que rodearon a Rajoy el día de su despedida, entre aplausos y algunas lágrimas, en el patio del Congreso después de votarse la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa.

Cuando se abrió el proceso para la sucesión del jefe, Vázquez se sumó "desde el primer minuto" a la candidatura de Casado. "También me hubiera valido Soraya", apunta para quedar bien con todos, pero destaca que le convencía más el "trato personal" y la claridad de ideas del principal competidor de la exvicepresidenta del Gobierno, con algunos apoyos por entonces en el PP de Galicia, y más en concreto en Ourense, con Baltar hijo a la cabeza.

Como diputada que se declara rural como su propio partido ("el único que lleva en su programa 50 medidas concretas para el mundo rural"), la primera casadista del PP gallego se declara admirada por el descubrimiento del campo que Ciudadanos y Vox han hecho en esta campaña. Sobre su competencia directa, la que pone en peligro el tercer escaño propio, que podría ser esta vez para el PSOE, ironiza sobre la presencia de una foto repetida en cada rincón de la provincia: Inés Arrimadas, número uno de CS por Barcelona. Tampoco tiene mucho arraigo en la tierra la cabeza de lista de Vox, Begoña Conde, procedente de Álava y con estrechos lazos familiares con el líder de la formación, Santiago Abascal, al ser su tía materna.

Frente a sus antiguos compañeros de partido, que se van a las candidaturas riveristas o de Abascal ("20 años cobrando de instituciones del PP"), cuando se ven fuera de las listas populares, Vázquez asegura que ella nunca cambiará de formación, "o de chaqueta, como se dice en mi casa". Recuerda el ejemplo de Rajoy al irse y rechazar las prebendas de exjefe del Ejecutivo, y también destaca el daño que hacen los nuevos tránsfugas a la imagen de los políticos. Ana Vázquez asegura que cuando se canse, no la voten los ciudadanos o la dejen fuera de las listas, ella se irá a continuar lo que llama "la vida profesional", como funcionaria de la Diputación o inspectora de policía.

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