APERTURA EN DOS HERMANAS, CIERRE EN VALENCIA

Sánchez ultima el diseño de su campaña sin mítines "previstos" con González y Zapatero

En la cúpula indican que "por ahora" no hay actos del candidato con los dos expresidentes, aunque no se descarta porque no están todos los detalles cerrados. La caravana parará muy poco en Madrid

Foto: Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, el 15 de marzo de 2018 en la inauguración de la escuela de buen gobierno del PSOE. (EFE)
Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, el 15 de marzo de 2018 en la inauguración de la escuela de buen gobierno del PSOE. (EFE)

Apertura en Dos Hermanas, dos días en Canarias, paso por la España del norte, ecuador en la Comunidad Valenciana, los últimos días en las grandes plazas y doble cierre en Madrid y Valencia. Es el esqueleto de una campaña del 28-A, la de Pedro Sánchez, en la que todo está orientado para una máxima participación, para que "nadie se quede en casa". Pero un trayecto final atravesado por el letargo de la Semana Santa y en la que necesariamente se echará el resto en los últimos días, con al menos un debate de por medio. Y en esa apretada planificación, inédita por la coincidencia con un periodo vacacional en toda España, todavía "no están previstos", al menos por ahora, mítines con los dos expresidentes del Gobierno socialistas, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. Como tampoco están programados actos vespertinos en Madrid, donde la dirección sabe que el PSOE sufre un problema de movilización que arrastra desde hace años y para el que no ha encontrado receta.

No está cien por cien cerrada la caravana electoral de los socialistas, pero sí está ya muy avanzada. Y en ella sus dos ex no están, precisan, "por el momento". Y en sí mismo ya es una rareza, porque el partido sí ha solido tirar de ellos en las últimas campañas. En las generales de 2016, Sánchez compartió escenario con Zapatero en Valladolid y después con González, en la jornada de cierre, en el distrito madrileño de Villaverde. En las anteriores, en 2015, el candidato mitineó con el primero en Gijón y con el segundo en Badajoz.

"Ahora no están previstos mítines con Zapatero o con Felipe. Pero está abierto todo y no hay ningún problema", indican en Ferraz (y ratifican en la Moncloa), donde recuerdan que hay flecos por definir, y por tanto no sería imposible encajar un encuentro con ambos pocos días antes. Pero también es cierto que confluyen otros factores. Uno, que la dirección está ultimando una campaña muy centrada en el presidente. Entiende que su figura es un puntal que suma a la marca y por tanto no requiere de los ex del partido para que le complementen o le arropen. Este martes la cúpula presentó el eslogan, 'Haz que pase', y el vídeo que se proyectará en las siguientes semanas, y la imagen del jefe del Ejecutivo, con gesto serio, en blanco y negro, en un primerísimo primer plano, es la gran protagonista.

Sánchez ultima el diseño de su campaña sin mítines "previstos" con González y Zapatero

A ello se suman las complicaciones de agenda, con una Semana Santa que forzosamente interfiere en el ritmo del tirón final y en los lugares elegidos para trasladar el mensaje. Pero también inciden las relaciones de Sánchez con sus predecesores. Con Zapatero las tensiones se desvanecieron tras las primarias, y eso que el exlíder socialista fue uno de los principales activistas de Susana Díaz.

Sánchez sí ha recuperado la relación con Zapatero, pero con González el contacto es más frío. El expresidente le lanzó un aviso por el relator


Con González, en cambio, el contacto ha sido mucho más frío. Él se sintió "engañado" tras las generales de 2016 porque Sánchez le aseguró, dijo, que se abstendría en la investidura de Mariano Rajoy. Pero el hoy presidente contó luego que simplemente conversó con los notables del partido para conocer su opinión y que barajó distintas alternativas en aquellas semanas siguientes al 26-J, también la abstención. Ambos comieron juntos en febrero de 2018, pero González no acudió a la escuela de buen gobierno a la que había sido invitado y que se celebró un mes después, y hace escasas semanas 'abroncó' a través de un vídeo a su sucesor por aceptar la figura del relator en el diálogo con Cataluña. "No necesitamos relatores. Me preocupa mucho la degradación institucional", sentenció. El patriarca socialista se sumó al coro de voces de prebostes del PSOE que cuestionaban ese arriesgado paso del Ejecutivo.

Más Andalucía con Díaz

Sánchez tiene previsto un acto el próximo martes, 9 de abril, en León, la tierra de Zapatero. Pero, insisten en Ferraz y en la Moncloa, "por ahora no está previsto que los dos coincidan" en este mitin en la recta final de la precampaña (no campaña oficial), aunque no se descarta por completo. No sería extraño que sí se encajara un reencuentro de los dos líderes, entre los que hay química, y en cambio no apareciera González, aunque ese mismo hecho —que uno se sumerja en la dinámica electoral, y el otro no— sería visto de puertas para dentro como algo anómalo. También es cierto que Zapatero siempre ha estado más involucrado a las cuestiones orgánicas del PSOE, mientras que González se ha situado tradicionalmente más ajeno a ellas. De hecho, no hizo campaña activa a favor de Díaz en 2017 y tras aquellas primarias esquivaba las preguntas internas advirtiendo de que se encontraba en "año sabático de PSOE". Lo dijo en enero de 2018.

El candidato arranca la campaña el jueves 11 en Dos Hermanas, y el primer fin de semana estará en Canarias. Luego, entre el norte y Baleares

El presidente estrenó el lema, tras la presentación en Madrid, en un mitin este martes en Cáceres. El miércoles, tras la agenda institucional en Sevilla —inaugura la Cumbre Mundial del Turismo y se verá allí con el exmandatario de Estados Unidos Barack Obama—, se desplazará a Huelva, donde volverá a coincidir con Díaz. El viernes irá a Toledo (con él estará el barón manchego, Emiliano García-Page), y el sábado 6 vuelve a viajar a Andalucía, a Sevilla y Jerez, de nuevo con la baronesa socialista. El domingo le toca Zaragoza y el martes 9, León. El 10 interrumpe la agenda de partido para acudir al Consejo Europeo extraordinario sobre el Brexit en Bruselas.

El arranque oficial de campaña será en la noche del jueves 11 de abril, en Dos Hermanas (Sevilla), en el Parque Tecnológico de la localidad, donde se lanzó a la carrera de las primarias de 2017. Un lugar, por tanto, con enorme carga simbólica en su biografía. El viernes 12 compaginará Madrid con Castellón y el primer fin de semana de campaña lo pasará en Canarias. Recorrerá cuatro islas: Tenerife, Gran Canaria, La Palma y La Gomera.

Los expresidentes socialistas José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González se saludan momentos antes de la presentación del libro del exportavoz de CiU Josep Antoni Duran i Lleida, 'El riesgo de la verdad', este 2 de abril en el Congreso. (EFE)
Los expresidentes socialistas José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González se saludan momentos antes de la presentación del libro del exportavoz de CiU Josep Antoni Duran i Lleida, 'El riesgo de la verdad', este 2 de abril en el Congreso. (EFE)

A partir de ahí, empiezan las complicaciones porque España se adentra en el parón vacacional. Del lunes 15 al miércoles 17 Sánchez recorrerá Baleares y el norte del país (Galicia y quizá Asturias). El Jueves Santo estará en Cataluña —allí no es festivo— y el viernes, en Euskadi. En estos dos últimos días, el comité electoral se inclina por un formato más reducido: se optaría más por un paseo con declaraciones del candidato, para dejar su mensaje, y no tanto un mitin. Ferraz quería que en este primer tramo el presidente estuviera en lugares en los que las procesiones religiosas no están muy arraigadas. La máxima es "no incordiar ni molestar a nadie, respetando el culto de cada uno y las tradiciones de cada región". Al líder no se le verá, por tanto, en Sevilla o Málaga o en el resto de Andalucía, ni en las dos Castillas.

El ecuador, en Valencia

El sábado 20 Sánchez regresará a la Comunidad Valenciana, que también celebra sus autonómicas el 28-A y en las que el 'president' Ximo Puig se juega su reelección. El domingo, paréntesis en la campaña. La cúpula estima que, con una España sumergida en la operación retorno de vacaciones de Semana Santa, sería muy complicada la movilización, así que ese parón servirá al líder para preparar su debate en televisión.

En la segunda semana, Sánchez estará en sus nichos de voto: Andalucía, Extremadura, Cataluña y Valencia. Está por decidir qué hacer con el debate

Ahí está la otra gran duda de la campaña. Qué enfrentamientos habrá con los otros rivales. En el sanedrín electoral, que dirige el secretario de Organización, José Luis Ábalos, y en el que es muy influyente el criterio del gurú del presidente, Iván Redondo, no se ha tomado la decisión, aunque se espera que esté lista el próximo lunes. La dirección es más receptiva al debate a cinco (con PP, Cs, Unidos Podemos y Vox) en Atresmedia el 23 de abril, pero no ha descartado por completo un cara a cara con Pablo Casado. Hay quienes defienden que sería la ocasión para "rematar" al jefe de los conservadores, muy debilitado en las encuestas, pero también en Ferraz se estima que Sánchez "no ganaría nada" en un duelo con él y podría arriesgarse a cometer errores o a que se torciese la campaña. Y la máxima es no asumir riesgos y no desviarse del tono y estilo decididos.

Sánchez ultima el diseño de su campaña sin mítines "previstos" con González y Zapatero

A falta de encajar el debate, en la última semana Sánchez se empleará a fondo en los grandes nichos de voto para el PSOE: Extremadura, Andalucía, Cataluña y quizá Asturias. El viernes 26, cuando se eche el telón, el presidente se repartirá entre Madrid y Valencia. Con esta planificación, y si nada cambia, no habrá mítines de tarde, en los que se exige más movilización de las bases, en la federación de la que procede el candidato. La cúpula es consciente de que Madrid es un agujero negro y que le cuesta arrastrar a las bases a los actos. De hecho, el pasado 16 de marzo, en la presentación del aspirante a la alcaldía, Pepu Hernández, sorprendió tanto la frialdad del auditorio como el aforo: se llenó el teatro, sí, pero no era un gran espacio ni se vieron estampas de simpatizantes agolpados a las puertas y sin sitio en el interior. Ferraz ya sabe que Madrid es otra cosa y que por tanto le interesa apretar en otros territorios.

Sánchez ultima el diseño de su campaña sin mítines "previstos" con González y Zapatero

La lógica que ha seguido el comité para este viaje del 28-A es la siguiente. Sánchez ha recorrido en precampaña la España interior, en la que se disputan un buen puñado de escaños y que en otras elecciones el partido no reforzaba el mensaje. Así, ha estado en Ávila, Zamora, Salamanca, Ciudad Real... En la campaña, explican, se priorizará "granero de voto puro y duro", los feudos clásicos: Andalucía, Cataluña, Valencia, Extremadura... Claro que la Semana Santa interfiere en la programación y hace que el trayecto hacia las urnas sea sustancialmente distinto. Para el PSOE y para todos.

Las encuestas como enemigo y un lema polémico en el partido

El principal miedo que se percibe en los socialistas es a una baja participación. "El enemigo son las encuestas", dicen gráficamente en el comité electoral. Unos sondeos que sitúan al PSOE como primera fuerza podría, paradójicamente, desmovilizar a sus votantes, al pensar que la victoria está hecha y no hay peligro de que las derechas de PP, Ciudadanos y Vox sumen. Por eso las buenas encuestas, que jamás había tenido Pedro Sánchez en cinco años, son un riesgo potencial para Ferraz.

Los esfuerzos se han concentrado en pedir la máxima participación. Lo dijo nítidamente el presidente este martes en la presentación de la campaña, cuando demandó un "esfuerzo extraordinario de movilización". Y es la idea que subyace en el 'Haz que pase' del lema elegido para este 28 de abril

 

"La abstención nos puede privar del futuro", aseguró por la tarde, en un mitin en Cáceres que compartió con el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara. "No nos quedemos en casa que nos estamos jugando mucho". 

En la cúpula hay inquietud, no "alarma", por la bajada de Unidas Podemos. Pero no es el tema dominante de conversación entre los socialistas. Lo que no quieren es que se hundan por completo. El PSOE necesita que Pablo Iglesias aguante para que Sánchez pueda repetir en la Moncloa. Pero, al menos por ahora, lo que pierden los morados lo recupera el PSOE. El trasvase es masivo, según los sondeos

El eslogan, 'Haz que pase', no generaba un consenso interno indiscutible. Se podía escuchar en los comentarios privados de miembros del partido y del Gobierno. Igual que sí gustó, y mucho, el de precampaña, 'La España que quieres', y que no fue atacado por la oposición, el que se empleará para el 28-A no generó un acuerdo total. De hecho, miembros del comité electoral señalaban que había habido discusión al respecto. El problema está en el grafismo (las letras del eslogan sobreimpresionadas sobre el rostro del candidato, un primerísimo primer plano en blanco y negro) y en el mensaje que traslada, ya que sería más propio de un partido en la oposición al que le queda un palmo para llegar al poder, no el de una formación que ya está en el Ejecutivo. 

 

Además, como algunos ya preveían, fue rápidamente dado la vuelta por el PP: 'Haz que pase y que no vuelva', difundió el partido en redes sociales. Hasta el PSOE se disparó en el pie. "Es precioso, es de 'Titanic", señaló entusiasta la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá. La imagen del transatlántico hundido era letal para el PSOE, por eso luego la ministra tuvo que recordar que hacía referencia a la escena de amor de los dos protagonistas de la película, a su 'Make it count'. Quizá ya era tarde. 

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