EL CAMINO HACIA LAS TERCERAS ELECCIONES

El PP presentará la propuesta para acortar la campaña y votar el 18-D y no en Navidad

Los conservadores llevarán la iniciativa al Congreso y no se sumarán a la de UPN. El PSOE se había negado a registrar una propia porque quería que fuera Rajoy quien deshiciera el entuerto

Foto: Los dirigentes de C's José Manuel Villegas y Miguel Gutiérrez, con el portavoz del PP, Rafa Hernando, y sus compañeros Carlos Floriano y José Antonio Bermúdez de Castro, este miércoles. (EFE)
Los dirigentes de C's José Manuel Villegas y Miguel Gutiérrez, con el portavoz del PP, Rafa Hernando, y sus compañeros Carlos Floriano y José Antonio Bermúdez de Castro, este miércoles. (EFE)

Si hay terceras elecciones, el horizonte cada vez más plausible, se celebrarán el 18 de diciembre, y no el día de Navidad. En principio, será posible acortar la campaña una semana y anticipar la cita con las urnas. Hará falta consenso, pero el paso necesario, que el PP se pusiera al frente, ya se ha dado. Los conservadores están dispuestos a presentar la propuesta en el Congreso y articular el acuerdo en torno a ella.

Rafa Hernando, el jefe de los populares en la Cámara Baja, confirmó este miércoles, tras la reunión de la Junta de Portavoces, que su grupo registrará la iniciativa. "Vamos a trabajar para que si, desgraciadamente, el PSOE obliga a los españoles a unas nuevas elecciones, no sean el 25 [de diciembre]", sostuvo. La proposición de ley no se presentará de forma inminente, sino "a mediados de octubre", según precisaron fuentes del PP, "cuando se tenga claro si el país se conduce a otros comicios". No es una elección caprichosa: de no haber acuerdo, las Cortes se disolverían automáticamente el día 31 del mes próximo, y el Rey firmaría el decreto de convocatoria de elecciones al día siguiente, 1 de noviembre, con el refrendo de la presidenta del Congreso, Ana Pastor. Por tanto, la reforma puntual de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) debe quedar aprobada por las dos Cámaras, Congreso y Senado, en tiempo récord, en apenas 15 días. Daría tiempo siempre que hubiera consenso.

"Vamos a trabajar para que si, desgraciadamente, el PSOE obliga a los españoles a unas nuevas elecciones, no sean el 25", proclama el portavoz popular

Los populares presentarán su propia iniciativa, y no se sumarán a la que a principios de mes registró Unión del Pueblo Navarro (UPN). Este último texto contenía defectos de forma y de fondo pues, como ya explicó este diario el pasado 11 de septiembre, solo demandaba el cambio de un artículo. Pero posibilitar que la campaña se acorte siete días sin que se lleve por delante las garantías del voto por correo, exige tocar más preceptos de la normativa.

La "principal obligación"

Hernando contó, de hecho, que la iniciativa del PP será una propuesta global, que dé una solución "formal y legal" si se repite el bloqueo. Es decir, que abordará la salida a los casos previstos en el artículo 99.5 de la Constitución, el que prescribe que cuando han transcurrido dos meses desde la primera votación de investidura y no hay presidente del Gobierno, han de convocarse nuevas elecciones. Los populares, dijo el portavoz, quieren encarar en consecuencia ese "vacío legislativo" y que no se llegue al "absurdo" de que las campañas sean iguales a las normales, de 15 días, en situaciones excepcionales. Por eso, la propuesta de UPN no vale, ya que plantea la reducción de las campañas a una semana con carácter general.

El PP piensa en una fórmula global, y no 'ad hoc'. Los socialistas acusan a Rajoy: dada su "irresponsabilidad, que sea un poco responsable en esta ocasión"

Como mandaba el manual, Hernando insistió en que la "principal obligación" de los representantes políticos es hacer que se forme un nuevo Ejecutivo y no conducir a los ciudadanos a otros comicios, que serían una "catástrofe" tanto para el sistema electoral como para la democracia y los intereses de los ciudadanos, informa EFE.

Los socialistas ya habían advertido de que no presentarían su iniciativa. A finales de agosto pusieron el debate sobre la mesa, pero con la idea de que el PP reaccionase. Una vez que el Gobierno en funciones recogió el guante y adelantó que no pondría pegas a que las elecciones se celebrasen el 18 de diciembre, el partido de Pedro Sánchez se ha apartado. Como explicó en rueda de prensa el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, deben ser los populares los que solucionen el error que ellos mismos generaron al situar la primera votación de investidura el 31 de agosto, cuando eran conscientes de que eso haría llevar la jornada de votación al 25 de diciembre.

El portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, este 21 de septiembre. (EFE)
El portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, este 21 de septiembre. (EFE)

Hernando acusó a Rajoy de haber provocado "este problema gravísimo, con el conocimiento de Albert Rivera", puesto que conocía de antemano la fecha de la investidura. Los socialistas, en cambio, no quisieron discutirla con el presidente en funciones. "Dada la irresponsabilidad de Rajoy en fijar la fecha del debate de su investidura fallida, que sea un poco responsable en esta ocasión", exigió el dirigente socialista.

Tramitación exprés

No obstante, había otro hándicap para que la genérica propuesta de UPN pudiera prosperar: el bloqueo de Convergència (hoy Partit Demòcrata Català). Su portavoz, Francesc Homs, es también el portavoz del Mixto en esta primera parte de la legislatura, y por tanto puede decidir qué iniciativa de su grupo se incluye en el orden del día del pleno. El dirigente catalán demandó este miércoles al PP que sea él quien deshaga el entuerto que él mismo creó: "El único responsable de la hipótesis de que se pueda votar el 25 de diciembre es Rajoy. Por lo tanto, es el único que tiene que tomar medidas, y los demás, una vez que las haya tomado, vamos a fijar nuestra posición. Hasta entonces, nada de nada y menos a costa de la actuación del Grupo Mixto que yo represento".

La proposición tendría que debatirse en el Congreso, como máximo, en la semana del 18 de octubre, para que diera tiempo al visto bueno del Senado

Para que dé tiempo a aprobar la iniciativa, se deben apurar los plazos al máximo. La reforma de la Constitución de 2011, que se culminó en 12 días, prueba que si hay voluntad, se pueden estrechar los tiempos. Para empezar, se tendría que tramitar por el procedimiento de urgencia y en lectura única. Es decir, se reducen a la mitad todos los plazos y además se aprueba sin pasar por la Comisión Constitucional: la iniciativa iría directamente a pleno, aunque los grupos puedan enmendarla.

El PP presentará la propuesta para acortar la campaña y votar el 18-D y no en Navidad

Según el calendario de plenos aprobado, la fecha tope para que el Congreso pueda discutir la proposición de los grupos —el Gobierno en funciones no puede presentar proyectos de ley, aunque sí tiene que emitir un dictamen previo dando el visto bueno a su tramitación— es la del 18 de octubre. El Senado tendría que aprobarlo sin cambios la semana siguiente, última del mes, a fin de que de ahí caminara directamente al BOE. Porque si introdujera modificaciones, la proposición tendría que regresar al Congreso, y ya no daría tiempo.

Prácticamente todo se va a desenlazar, para bien o para mal, en cuestión de tres semanas y tras las autonómicas vascas y gallegas de este domingo, 25-S: el comité federal del PSOE del 1 de octubre, los movimientos posteriores de los partidos en busca de un último intento de acuerdo y, si ya no hay más salida, la aprobación exprés de la reforma de la Ley Electoral para votar por tercera vez en un año.

Un cambio más complejo que tocar un artículo

La reforma de la Loreg para permitir que se pueda votar el 18 de diciembre es más compleja de lo que podría pensarse. 

Para que el proceso electoral completo dure 47 días y no 54, se acorte a siete días la campaña y no se vulnere ningún derecho al sufragio, los partidos tendrán que revisar varios aspectos de la norma, y no un solo artículo.

Como ya contaba este periódico hace unos días, se tendrán que reducir los plazos de presentación y proclamación de las candidaturas, a fin de que se pueda remitir antes la documentación a los electores que opten por el voto por correo, tanto los que aun estando en España no puedan ir a su colegio como los que residen fuera del país, y así estos votantes podrían devolver su papeleta a tiempo para poder ser escrutada. Para ello, se trataría, por ejemplo, de que todo ese proceso de confección y publicación de las listas se ventile en 21 días, y no en 28, como ocurre con la norma vigente. No obstante, habrá que ver qué fórmula elige el Grupo Popular y cuál es la que consensúa con el resto de grupos. 

Elecciones Generales

El redactor recomienda