el clima interno del psoe se calienta

Díaz lidera a los críticos con la excusa de Vara y un plan: abstención a cambio de Rajoy

El PSOE se alinea en dos bandos. Los detractores de Sánchez dejan claro que hay que abrir el debate interno y el líder socialista se mantiene en el no avivando aún más la pugna

Foto: Susana Díaz, en declaraciones a los medios, este 14 de septiembre en Sevilla. (EFE)
Susana Díaz, en declaraciones a los medios, este 14 de septiembre en Sevilla. (EFE)

Desde la “fraternidad” y reclamando el derecho al debate interno en el PSOE, Susana Díaz ha dado por primera vez un claro paso al frente. Sigue tratando de evitar hablar de abstención para no quemarse ante la militancia, pero los dos bandos del PSOE empiezan a alinear a sus ejércitos. Este miércoles, antes de montarse de nuevo en un AVE a Madrid con “agenda privada” y sin que su equipo quisiera desvelar cuáles son sus movimientos o reuniones, dio el pistoletazo de salida a los críticos con un mensaje: falta debate interno. La presidenta andaluza dijo alto y claro que el PSOE debe estar en la oposición, buscando frenar en seco cualquier intento de Pedro Sánchez para formar un Gobierno alternativo. Pidió la retirada de Mariano Rajoy. Y, por último, brindó su apoyo público a Guillermo Fernández Vara. Poco después, lanzaría ese mismo mensaje de apoyo en Twitter abriendo paso a una cascada de dirigentes socialistas levantando la voz por el barón extremeño. Todo bien orquestado. Ferraz, mientras, guardó silencio y no quiso responder a la ofensiva. Pero los responsables más cercanos al secretario general no daban crédito, negaban tajantemente que hubiera una "campaña" contra los presidentes autonómicos y deploraba que se hubiera desatado la tormenta a poco más de una semana de las elecciones gallegas y vascas del 25-S.

Los dos bandos del PSOE ya muestran sus cartas. Los críticos insisten en dejar claro que apelan a la libertad de expresión y al debate interno. Acusan a Sánchez y Ferraz de querer "cercenar" la vida doméstica del partido y critican que vaya por libre, sin hablar con nadie, sin consultar nada y parapetado en que tiene el aval de la militancia. “Jamás el PSOE ha estado tan falto de democracia interna como ahora”, se oye entre sus detractores. Hasta los más templados del partido como Javier Fernández, presidente de Asturias, tomaron la palabra para pedir “respeto” tras la avalancha de tuits y mensajes en redes sociales de Alfredo Pérez Rubalcaba, Eduardo Madina, Carme Chacón, Elena Valenciano, y de destacados dirigentes territoriales como Alfred Boix (Valencia), Pilar Alegría (Aragón) o Patricia Hernández (Canarias).

Hasta ahora los críticos de Sánchez habían optado por el silencio. Sólo Vara había apostado públicamente por la abstención de su partido y por abrir un debate en el PSOE. El extremeño reflexionó públicamente este lunes sobre la “lealtad” al secretario general subrayando que eso no puede significar siempre “tocarle las palmas”, y también lamentó que se hubiera cortado la comunicación con él desde julio. Su mensaje, en una entrevista en Antena 3, desató una riada de críticas en las redes sociales, que fueron las que sirvieron de combustible para incendiar el patio. Se quejó de su soledad.

El 'comando Luena'

Los críticos creen que detrás de cada uno de estos movimientos de lo que llaman acoso en las redes —aunque no exhiben el listado de esos "ataques" y quiénes los lanzan–, está Ferraz. Lo llaman el 'comando Luena', para hacer descansar la responsabilidad en las alturas de la ejecutiva federal, en César Luena, el secretario de Organización. Ya la semana pasada la mecha estuvo a punto de prender por un mensaje de wasap en el que se daba instrucciones para cambiar estrategia y dejar de “despellejar” a los barones. Días después, la federación aragonesa protestaba por esos "insultos". Este miércoles, la chispa prendió de forma ostensible y permitió ver una terrible división interna. Tanto a cuenta del liderazgo de Sánchez, muy cuestionado en los territorios críticos, como por la estrategia que debe seguir el partido para escapar del bloqueo institucional.

La chispa se encendió con los "ataques" en redes sociales a Vara. Se desató una ola de solidaridad que arrancó Díaz y que siguieron otros notables del PSOE

En realidad, los mensajes lanzados ayer por la presidenta de la Junta no son ninguna sorpresa. En las dos últimas semanas, distintos dirigentes del PSOE andaluz han ido señalando sus diferencias, un secreto a voces, con Sánchez. Apelaron a la responsabilidad de todos los partidos para evitar terceras elecciones, abrieron la puerta a hablar de abstención de los socialistas si se marcha Mariano Rajoy y dejaron claro que “no hay que engañar a los ciudadanos” con un Gobierno “inviable” capitaneado por el PSOE. Todos estos mensajes son los que ahora ha asumido en primera persona Susana Díaz.

Guillermo Fernández Vara, este 14 de septiembre en rueda de prensa en Mérida. (EFE)
Guillermo Fernández Vara, este 14 de septiembre en rueda de prensa en Mérida. (EFE)

La secretaria general del PSOE andaluz insistió: "Siempre he defendido que con 85 escaños no se puede gobernar este país y hay que hacer una oposición útil". Eso sí, la palabra abstención está vetada aún en el discurso por más que sea fácil inferir que la única posibilidad de que el PSOE esté en la oposición y evitar terceras elecciones es dar paso a un Gobierno del PP. Después de sus mensajes, desde su equipo se afanaron en defender que los críticos no defienden la abstención sino “el derecho y la necesidad”, apostillaron, “de abrir un debate interno” en el PSOE después del no rotundo e irreversible al PP abanderado por Sánchez.

Desde el equipo de Díaz insistieron en que los críticos no defienden la abstención, sino "el derecho y la necesidad" de abrir un debate interno en el PSOE

Sobre la retirada de Rajoy para que se desbloquee la situación, de nuevo Díaz no lo puso como condición pero sus palabras fueron diáfanas. "También creo que nos hemos dado cuenta ya todos de lo que ha pasado en España. Que Rajoy escuche un poquito la calle, los ciudadanos están cansados, avergonzados, hartos. Lo de [José Manuel] Soria y lo de Rita Barberá es ya una vergüenza y este hombre no sé qué espera ya para tomar medidas, decisiones y hacerle un favor a este país", zanjó. Aunque estos dos mensajes quedaron sepultados por la guerra del PSOE en las redes, la hoja de ruta de los críticos queda al descubierto. Piden abrir el debate interno, y será en un comité federal para el que aún no hay fecha pero que se presume que será justo después de las gallegas y vascas del 25-S. Siguen sin abrazar la abstención directamente porque saben que coger esa bandera puede tener un desgaste muy importante ante la militancia. No hay que perder de vista que como telón de fondo hay un próximo congreso donde se ventilará el liderazgo del partido y en el que las bases tendrán la última palabra. E insinúan que la retirada de Rajoy es la condición indispensable para que los barones puedan hablar en el PSOE de dar paso a un Ejecutivo del PP.

Díaz lidera a los críticos con la excusa de Vara y un plan: abstención a cambio de Rajoy

Vara intenta templar

La polémica coleó durante toda la jornada. Hasta el punto de que la programada rueda de prensa de Vara por la tarde en Mérida para hablar de los Presupuestos regionales quedó opacada por la ola de mensajes de afecto desplegada en las redes sociales. El presidente autonómico, con todo, no quiso dar más coba al asunto. Agradeció "mucho todas las muestras de cariño", igual que respeta las de "desaprobación". "He estado muy ocupado todo el día y no he tenido tiempo de estar pendiente de nada", despachó Vara, escudándose en las diversas reuniones mantenidas con los grupos de la oposición para abordar las cuentas de 2017. El dirigente rehusó aclarar si había hablado con Sánchez: "Corramos un tupido velo, porque eso forma parte de nuestras decisiones y comportamiento interno y yo doy por zanjado el asunto". Eso sí, advirtió, seguirá diciendo lo que piensa, con "lealtad" a su partido, al secretario general y a sus compañeros.

El presidente extremeño agradece las muestras de cariño pero no quiere ahondar en la polémica y da por "zanjado" el asunto de la incomunicación con Ferraz

Responsables críticos de distintas federaciones consultados por El Confidencial trazaban un relato similar: el "hartazgo" por la situación interna, el "derecho" de Vara y del resto de barones a sentirse "maltratados", la irritación por la "falta de debate interno"... "Lo de Guillermo ha sido la gota que colma el vaso, pero llevamos soportando esto muchos meses, y queríamos decir basta, que se acabó, que sabemos que tienen una campaña indecente contra los compañeros", resumía una diputada del flanco crítico.

Pedro Sánchez, con el candidato socialista a la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, este miércoles en Ourense. (EFE)
Pedro Sánchez, con el candidato socialista a la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, este miércoles en Ourense. (EFE)

También se vio con buenos ojos que Díaz diera el paso. En los últimos días, se escuchaban voces de barones y de altos cargos territoriales quejándose de que Andalucía expresaba como ellos su malestar con Ferraz, pero no se atrevía a liderar. Que la presidenta andaluza saliera al frente y lanzara el primer tuit de desagravio hacia Vara, que fue automáticamente secundado por otros dirigentes de mucho peso (algunos escribiendo su propio mensaje de apoyo al líder extremeño, otros retuiteándola, caso del presidente aragonés, Javier Lambán), no podía pasar desapercibido.

Es un "buen síntoma", valoraban, un gesto de que tal vez piense en batirse en duelo con Sánchez. "Ella no hace las cosas porque sí. Tenía interés en dejar patente su postura, y probablemente muchos han seguido sus pasos porque ella ha sido la primera", indicaba un cargo próximo a Vara. "Susana ha dicho lo que muchos pensamos: que no podemos ir a terceras elecciones, que no hay posible Gobierno alternativo, que hay que debatir sobre una posible abstención con la cabeza de Rajoy por delante", aseguraba una exdirigente.

Los debates, en el comité federal

Oficialmente, Ferraz no quiso entrar al trapo. Óscar López, portavoz en el Senado y hombre de la máxima confianza de Sánchez, se limitó a decir que es "en el comité federal del PSOE donde se producen los debates con toda normalidad". La dirección no quería dar más vuelo a la polémica porque su intención era centrar el tiro en el PP y en Rita Barberá. De hecho, en privado, uno de los comentarios más repetidos entre los colaboradores de Sánchez era la "oportunidad", que los barones habían decidido atacar al jefe "precisamente ahora, cuando todo indica que Rajoy se aleja del Gobierno por los casos de corrupción", cuando las portadas de los medios estaban ocupadas por el atrincheramiento de la exalcaldesa de Valencia en el Senado para seguir aforada y su salida del PP. "Teniendo al PP así hoy [por ayer], es de gilipollas ponernos así con una pataleta de colegio. No me gusta esto, no favorece al partido, no ayuda en nada", protestaba airada una responsable sanchista de primer nivel.

En Ferraz no saben a qué obedecen los movimientos, pero insisten en que no hay campaña y que la polémica no es oportuna, porque tocaba atizar al PP

La dirección vio como segunda derivada un "intento" de los críticos de cortocircuitar la posibilidad de un Gobierno alternativo. Pero Sánchez no se arrugará. Desde Galicia, insistió en que el no se mantendrá "una y mil veces", y que su rechazo no es solo al presidente en funciones. El "adversario" del PSOE "no tiene nombres y apellidos", sino las políticas que "hacen posible la desigualdad, el desempleo, la falta de solidaridad", señaló en Vigo. Y de nuevo volvió a llamar a Podemos y a Ciudadanos a sentarse a la mesa.

Díaz lidera a los críticos con la excusa de Vara y un plan: abstención a cambio de Rajoy

"No sé a qué obedece todo esto, solo sabemos que esto que dicen es rotundamente falso, porque no hay nada de nada, ni campaña ni nada. Es una peli —completaba después una dirigente del núcleo de confianza del líder—, porque insultos en las redes hay todos los días y a todos. La misma acusación a Ferraz es ofensiva. Pero es absurdo pensar que lanzar acusaciones falsas sobre la dirección del partido, algo sumamente grave, va a cambiar una estrategia política decidida en el comité federal. No todo el mundo piensa como ellos, y hay que respetarlo".

En plena campaña del 25-S

Tercera derivada: la campaña en Galicia y Euskadi. "No remar cuando hay elecciones en los territorios es muy grave. Es que parece que ellos [los barones] son el PSOE", señalaban con irritación fuentes de Ferraz. Que el revuelo no sentó bien en las dos federaciones lo demostró la presidenta de la gestora gallega, Pilar Cancela, muy próxima a Ferraz, al traer a la memoria el "¿Por qué no te callas?" y recordar que "el ruido no construye". En su descargo, los detractores de Sánchez alegaban que por esa regla de tres "nunca sería un buen momento para hablar", porque siempre se cruzan obstáculos, y que apenas se habían limitado a "manifestar su apoyo a un compañero".

La pregunta es qué recorrido tendrá este torrente de críticas públicas. En principio, según distintos cuadros consultados, lo previsible es que la tormenta amaine, precisamente por la cercanía de las urnas en Galicia y Euskadi. Pero las hostilidades se retomarán, tal vez, a partir del 25-S, si hay un descalabro. Está por ver si entonces se librará la batalla definitiva o se sucederán más escaramuzas. El capítulo de este miércoles era sin duda un aviso, la prueba palmaria del clima oscuro que reina en el partido y de que el enfrentamiento, ya no tan entre bambalinas, no cesa.

"Una y mil veces no"

En su periple electoral por Galicia (y también en Euskadi), Pedro Sánchez reitera que el no a Mariano Rajoy no cambiará en ningún caso. Este miércoles, cuando arreciaba la polémica en las redes, dijo lo mismo: "No vamos a reforzar aquello que combatimos", aseguró en Ourense. Los socialistas dirán "que no una y mil veces a Mariano Rajoy".

Por la tarde, Sánchez se desplazó con el cabeza de cartel a la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, a Vigo, ciudad 'hostil' para ambos puesto que la confección de las listas del 25-S encolerizó al alcalde de la localidad, Abel Caballero, y su mano derecha, Carmela Silva, presidenta de la Diputación de Pontevedra. Ambos dirigentes dieron por canceladas las peleas a cuenta de las candidaturas y prestaron su respaldo a Sánchez y a Leiceaga

 

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