encuesta preelectoral del cis

El desastre del PSOE en Euskadi y Galicia cuestiona el no de Sánchez tras el 25-S

De confirmarse en las urnas los datos del sondeo, la estrategia del líder sería discutida internamente, según anticipan sus críticos. En Ferraz insisten en que las elecciones no le moverán de su posición

Foto: Pedro Sánchez y la secretaria general del PSE y candidata el 25-S, Idoia Mendia, el pasado 4 de septiembre en San Sebastián. (EFE)
Pedro Sánchez y la secretaria general del PSE y candidata el 25-S, Idoia Mendia, el pasado 4 de septiembre en San Sebastián. (EFE)

Realmente en el PSOE no se esperaban unos pronósticos electorales halagüeños ni en Euskadi ni en Galicia. La posibilidad de ganar los comicios del 25 de septiembre en las dos comunidades era y es una utopía. Se barruntaba un cierto declive, en la línea de lo que ha ocurrido en las generales de diciembre y de junio. El panorama que ahora pinta el CIS, sin embargo, es desolador. En el País Vasco los socialistas no solo se deslizarían hasta la cuarta posición del cajón, superados ampliamente por Podemos, sino que verían recortada su representación a la mitad, de 16 a ocho escaños. En Galicia, el PSdeG baja y empata con En Marea, que incluso podría sacarle un diputado de ventaja, y no podría liderar ninguna alternativa porque el PP de Alberto Núñez Feijóo revalidaría su mayoría absoluta. No todo es negro, no obstante: en Euskadi el PSE sería llave de gobierno para el PNV y los socialistas gallegos, por su parte, están en disposición de mantenerse como segunda fuerza en la Cámara autonómica. 

Esos números, objetivamente malos, tendrían, de confirmarse —y es mucho decir, vistos los graves errores de los sondeos preelectorales en las generales del 26-J, y a ellos se agarraban en Ferraz este jueves para restar importancia al sondeo del CIS—, derivadas en la política nacional. Tal vez. El PP confía en que un descalabro de los socialistas en las elecciones del 25-S debilite internamente a Sánchez y le hagan replantearse su no a la investidura de Mariano Rajoy. Los críticos con el secretario general, mientras, podrían pasarle la factura entonces porque los dos candidatos, Idoia Mendia en Euskadi y Xoaquín Fernández Leiceaga en Galicia, son muy cercanos a él y de su entera confianza, y ambas federaciones son de su cuerda. Pero en la cúpula federal insisten en que el rechazo al PP es inamovible, antes y después del 25-S, y así lo reiteró Sánchez el pasado lunes

El desastre del PSOE en Euskadi y Galicia cuestiona el no de Sánchez tras el 25-S

La mitad que en 2012

El pronóstico es dramático sin paliativos en Euskadi. El PSE, que se hizo con la Lehendakaritza en 2009 gracias al apoyo de Patxi López con el PP, y que entonces se quedó como segunda fuerza, con 25 escaños en el Parlamento de Vitoria —en una Cámara, todo sea dicho, sin representación de la izquierda 'abertzale'—, pasó en 2012 a tener 16 diputados y un 19,14% de los votos. El declive en las sucesivas convocatorias electorales no se ha frenado. Y para el 25-S, siempre según el CIS, podría quedarse encogido a la mitad, con un 10,8% de las papeletas y apenas ocho actas en una Cámara de 75 parlamentarios. Unos datos que casan con los de otros institutos demoscópicos recientes, como el de la radio televisión pública vasca (EiTB).

Los críticos podrían pasar factura porque las dos federaciones y los dos candidatos, Idoia Mendia y Xoaquín Fernández Leiceaga, son de su cuerda

Esos ocho representantes, no obstante, pueden dar el Gobierno a Iñigo Urkullu en segunda votación, si el actual lendakari tiene enfrente una candidatura rival de Podemos y EH Bildu. El PNV, no obstante, podría cambiar de socio preferente: si durante los últimos años —y en otras legislaturas— ha sido el PSE, ahora podría apoyarse en el PP. Sería la opción que más podría beneficiar a Mariano Rajoy para acercarse a su reelección, pues con el aporte de los cinco diputados nacionalistas, llegaría al umbral de los 175 escaños, a uno de la mayoría absoluta. 

Los socialistas perderían peso en los tres territorios históricos, y se disputarían esa cuarta plaza con el PP. No es poca cosa, porque si Ciudadanos no consigue ninguna acta, tal y como prevé el CIS, el último escalón de la tabla queda para el PSE o para los populares. EH Bildu, aun bajando, se queda como segunda fuerza (16 actas), igual que hace cuatro años, pero ahora irrumpe con fuerza Elkarrekin Podemos (15-16), la coalición que integra a la formación de Pablo Iglesias, Ezker Anitza-IU y Equo. La victoria el 25-S se la llevará el PNV, que mantendría sus 27 representantes o ganaría incluso uno más. 

Lo positivo para el PSOE, según el CIS, es que sería llave de gobierno en el País Vasco y que en Galicia cae, pero poco, y podría mantener la segunda plaza

En el caso de Galicia, la pérdida es menor. En 2012, el PSdeG consiguió el 20,61% de las papeletas y 18 escaños en un Parlamento de 75 asientos. Ahora, según la proyección del CIS, se quedaría con el 19,9% de los votos y 16 diputados. Un punto y dos parlamentarios menos. En Marea, la suma de Podemos, Anova, Esquerda Unida-IU y Equo, disputa la segunda plaza: el organismo público le atribuye el mismo porcentaje de voto que a los socialistas, pero entre 15 y 17 escaños. El BNG se hunde, al quedarse con solo dos parlamentarios. La alternativa de izquierdas no suma mayoría absoluta (38 asientos), pues el PP de Feijóo se consolida con entre 40 y 41 representantes. El CIS, por tanto, no habla de 'sorpasso' de En Marea, pero sí apunta que pisa los talones a un PSdeG sin opciones de reconquistar la Xunta desde 2009, cuando Feijóo venció a la primera al entonces presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que lideró cuatro años un bipartito con el BNG. Hay que destacar otro porcentaje: el 51,6% dice no conocer a Leiceaga, un candidato cuyas listas han agravado la división en el PSdeG.

Los datos, aunque malos, no causaron alarma en Ferraz. "El PSOE está curado de las encuestas en general y de los barómetros del CIS en particular", aseguró el portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, quien recordó que ya para las generales del 26-J los datos del centro "santificaron" el 'sorpasso' de Podemos —y con él, el resto de institutos privados—, que al final no se materializó en las urnas. 

Xoaquín Fernández Leiceaga descubre el cartel del 25-S en la apertura de campaña, este 8 de septiembre en Santiago. (EFE)
Xoaquín Fernández Leiceaga descubre el cartel del 25-S en la apertura de campaña, este 8 de septiembre en Santiago. (EFE)

La esperanza del PP es que un batacazo de los socialistas el 25-S haga a Sánchez reconsiderar su posición respecto a la investidura de Rajoy, o que al menos algo se mueva en el partido. Ferraz responde que no, que no habrá cambios. Pero los críticos opinan otra cosa. La sensación que algunos de ellos trasladan es que un mal resultado será achacable al secretario general, pues tanto Euskadi como Galicia son federaciones totalmente alineadas con él, a cuyos candidatos apoya sin fisuras y con los que se volcará en la campaña que comenzó este viernes. En consecuencia, quedaría "debilitado" orgánicamente y su estrategia se vería, cuando menos, cuestionada. 

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"Una oportunidad" y un desincentivo para terceras

"Está claro que se abren más posibilidades de debate si hay un descalabro", comentan fuentes muy próximas a un barón de mucho peso dentro del PSOE. En el Parlamento andaluz, donde este jueves se celebraba pleno, el comentario generalizado de los cuadros y diputados socialistas era que unos malos datos el 25-S "disuadirían" a Sánchez de la conveniencia de abocar al país a unas terceras elecciones, en las que la formación aún podría sufrir más y que podrían servir únicamente para cimentar la ventaja de la derecha, informa Isabel Morillo.

"Unos pésimos resultados no le van a fortalecer. Pero eso a él le resultará indiferente. Se escudará en los militantes y seguirá pedaleando", critica un barón

"Es evidente que unos pésimos resultados en Galicia y Euskadi desde luego no le van a fortalecer. Pero eso a él le resultará indiferente —anticipa uno de los presidentes más distanciados de Ferraz—. Se escudará en los militantes enarbolando el no más radical y seguirá pedaleando para no caerse de la bicicleta hasta que el personal se dé cuenta de que esa bicicleta suya no tiene cadena". "El gran mérito de Pedro será hundir al PSOE y dinamitar la relación con las federaciones en las que su partido gobierna. Pero sí, una caída en Galicia y Euskadi puede ser una oportunidad", aseguran desde otro importante territorio, Valencia. 

Un exdirigente que conoce al secretario general y que desde hace semanas apostaba a que iba a intentar liderar una alternativa, coincide con que si vienen mal dadas el 25-S, Sánchez puede quedar debilitado, pero la posición del partido ya no será fácil de mover: "Es imposible a estas alturas que nos abstengamos, ya nadie lo va a poder defender. Hemos llegado muy lejos en el no. Es insólito que él quiera ir a terceras elecciones, sabiendo que perderá por tercera vez y que reforzará al PP. Su liderazgo ahí ya será insostenible", valora esta fuente. 

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No valen "las mismas gafas"

En el círculo de Sánchez, hay responsables que reconocen que un debilitamiento del partido en las vascas y gallegas —sobre todo preocupa el dato de Euskadi— será sentido inevitablemente como un revés al líder, pero a continuación añaden que el escrutinio no tendrá incidencia ni en la vida orgánica ni tampoco en el rechazo rotundo a Rajoy. 

En Ferraz anticipan que con un descalabro pierde "todo el partido", no solo Sánchez, y reivindican su "coherencia", que mantendrá hasta el final

El equipo más directo del secretario general subraya que no esperan que se cumplan los pronósticos del CIS, pero que en cualquier caso unos malos datos los padecerá "todo el partido, y no solo Sánchez". Agregan que él no es "responsable" de los últimos cuatro años en las dos comunidades, pues lleva en el cargo desde julio de 2014. "De cualquier modo, Pedro tira más que la marca PSOE, e influye positivamente en los votantes. Pero hay que tener en cuenta que el panorama ha cambiado: En Marea no existía hace cuatro años [sí una coalición precursora, Alternativa Galega de Esquerda, suma de EU, Anova, Equo y Espazo Ecosocialista], igual que Podemos tampoco. La realidad actual no se puede ver con las mismas gafas que antes. Y Galicia y Euskadi son dos comunidades con fuerte implantación de los partidos nacionalistas". 

El desastre del PSOE en Euskadi y Galicia cuestiona el no de Sánchez tras el 25-S

En Ferraz remachan que lo que ocurra el 25-S "no será extrapolable a nivel nacional", porque lo único que puede cambiar el panorama es que "el PNV se mueva". "No desaparece la reforma laboral, la 'ley mordaza' o la Lomce porque haya elecciones en Euskadi o Galicia. Eso no cambia nada", sostienen fuentes del entorno de Sánchez que hacen hincapié en que el mayor tesoro conseguido por el secretario general en estos dos años es haber preservado la "coherencia" del partido, lo que le ha permitido ganar "credibilidad" ante sus votantes, la que "perdió durante el Gobierno de [José Luis Rodríguez] Zapatero". "Esa coherencia, ese tesón, no lo vamos a perder pase lo que pase el 25-S", añaden, para recordar que en octubre el PP sufrirá un paseíllo por los tribunales por la llegada a juicio de varios escándalos de corrupción en sus filas. Y lanzan una pregunta: "¿Cómo estarían ahora nuestras siglas si nos hubiéramos abstenido el pasado viernes, cuando a los dos minutos del fracaso de Rajoy se comunicó el enchufe de José Manuel Soria en el Banco Mundial? Habríamos tenido que cerrar el partido y echar la llave al mar". 

Díaz quiere Gobierno cuanto antes e Iglesias avisa: no dará un cheque en blanco a Sánchez

Los días pasan y los avances escasean. Este jueves Pedro Sánchez se reunió en el Congreso con el portavoz de la antigua Convergència, Francesc Homs, y el resultado fue el previsto: el dirigente nacionalista le expuso la "prioridad" del referéndum y el secretario general del PSOE mantiene su no. 

Sánchez intenta levantar los vetos mutuos de Podemos y Ciudadanos. Pero no tiene pinta ninguna de que lo vaya a conseguir. Pablo Iglesias insistió ayer en su vía: un acuerdo PSOE-Podemos que configure un Ejecutivo "mínimamente estable" y pueda recabar la abstención de Albert Rivera, que ve muy difícil, o de los nacionalistas. Entretanto, advirtió a Sánchez de que desista de su idea de un Gobierno en solitario con 85 escaños, porque es una "locura" y porque su formación no da "cheques en blanco". Iglesias le apremió a tomar la iniciativa, "dejar de marear la perdiz y ser claro", y si no decir que quiere nuevas elecciones. 

Desde el sur, Susana Díaz mantuvo su apuesta en secreto. En el Parlamento autonómico, pidió que haya "un Gobierno cuanto antes", pero no precisó de quién y cómo. "Como ciudadana y como presidenta de Andalucía, voy a intentar siempre estar a la altura y ayudar, porque para que le vaya bien a Andalucía le tiene que ir bien a España", manifestó. 

Sánchez reaparecerá este viernes en Gijón, en la clausura de la Escuela Internacional de Verano de la UGT de Asturias. El sábado se desplazará a Galicia y el domingo a Euskadi. Es probable que no haya nuevos contactos con líderes políticos hasta el lunes, según fuentes oficiales. Un diálogo encaminado, remacha una y otra vez Ferraz, a buscar una salida al bloqueo entre todos los actores políticos y evitar unas terceras elecciones que el secretario general dice no desear

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