EL CAMINO A LA INVESTIDURA

Sánchez reaparece ajeno a la presión: ni otro comité federal ni consulta a las bases

Ferraz descarta convocar un nuevo comité federal en el que se vuelva a debatir la postura sobre la investidura de Mariano Rajoy. Tampoco se baraja preguntar a las bases

Foto: Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, a su llegada a la reunión que mantuvieron el pasado 2 de agosto. (EFE)
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, a su llegada a la reunión que mantuvieron el pasado 2 de agosto. (EFE)

El líder de los socialistas, Pedro Sánchez, reaparecerá este miércoles en el Congreso de los Diputados, tras dos semanas ausente, para reunirse con el núcleo duro de su ejecutiva -comisión permanente- y con la dirección del grupo parlamentario, simultáneamente. Ajeno a la presión de PP y Ciudadanos, Sánchez se mantiene en el no a Mariano Rajoy y al PP, desplazando la responsabilidad hacia el candidato popular, a quien exige que no demore su investidura y fije una fecha cuanto antes tras haber aceptado el encargo del Rey.

El PSOE no variará pues su posición respecto a la hipotética investidura del presidente en funciones, marcada en su último comité federal del 9 de julio. Este órgano es en última instancia el que decide la postura de los socialistas, y desde Ferraz descartan volver a convocarlo, cerrando la puerta a un posible cambio que facilite la investidura de Rajoy. Tampoco se valora remitir esta decisión a las bases convocando una consulta interna, como ya se hizo en la pasada legislatura para refrendar el acuerdo con Ciudadanos.

No hay margen para más debate. La decisión está tomada y no ha habido elementos novedosos para el análisis que puedan implicar un cambio de postura. Al menos, en una primera sesión de investidura, que sin la abstención de una parte de los diputados socialistas estaría condenada al fracaso, descartada la vía imposible que pasa por el apoyo conjunto de las formaciones nacionalistas y Ciudadanos. Como ya manifestó Sánchez tras su reunión con Rajoy, solo el comité federal, que representa el poder territorial del partido, está validado para provocar un cambio de opinión o de posición en este sentido.

La cita de los socialistas se ceñirá a los órganos que ocupan los cargos de mayor confianza de Sánchez. Ni participarán el conjunto de los diputados del PSOE ni los vocales de la ejecutiva federal, por lo que no hay margen a posibles voces discordantes o a que se matice la hoja de ruta que se mantiene invariable desde el 9 de julio. La consigna no es otra que trasladar la presión sobre Rajoy con el fin de que fije ya una fecha para la investidura. Tanto es así que uno de los objetivos de la reunión es colocar los mimbres sobre los que se sustentará el discurso de Pedro Sánchez contra Rajoy en la hipotética investidura. El PP, en cambio, ha vuelto a incidir este martes en que la investidura carece de sentido sin antes recabar los apoyos suficientes.

El no del PSOE se ciñe a una decisión ideológica y no tiene marcha atrás. Se trata de una negativa, según sostienen, a la LOMCE, a la reforma laboral, a la ley mordaza y a un partido, añaden, imputado por corrupción que se personifica en Rajoy como su líder. Sobre las presiones para cambiar del no a la abstención, desde las filas socialistas recuerdan que cuando Sánchez se presentó a la investidura en la pasada legislatura no osó demandar al PP esta misma facilidad por incompatibilidad de proyectos. “Es una anomalía democrática que la derecha apoye a la izquierda” y viceversa, remarcan.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy (i), y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy (i), y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

El techo de gasto, las iniciativas presentadas en el Congreso durante la presente legislatura -más de un centenar- y el fin de la reválida de la LOMCE, a la que ya se han opuesto diferentes consejeros socialistas, serán el resto de temas a tratar en la reunión conjunta de la comisión permanente del partido y de la dirección del Grupo Socialista.

Desde el PSOE entienden que “por coherencia” Ciudadanos debe exigir igualmente al PP que se ponga una fecha para la investidura este mismo miércoles, pues de lo contrario no tendría sentido sentarse a negociar con un candidato que no es tal. Hoy se reúne además el comité ejecutivo del PP para votar las condiciones impuestas por Ciudadanos, con la previsible aprobación que dé luz verde a la apertura de negociaciones formales entre ambos partidos. En este caso, se formarán cuatro mesas de negociación: reformas institucionales, política económica, política educativa y política social.

La presión sobre los socialistas también procede del eje situado a su izquierda. Podemos reclama que la negativa reiterada del PSOE a la investidura se acompañe “de pasos hacia un Gobierno alternativo”. Mientras tanto, según añaden desde la secretaría política que dirige Íñigo Errejón, se mantendrá la exigencia a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para que fije una fecha de investidura. “España necesita resolver esta incertidumbre”, concluyen.

Al margen de la fecha de investidura, Pastor tiene pendiente convocar una reunión de la Mesa del Congreso para cerrar la distribución de los escaños en el hemiciclo entre los diferentes grupos parlamentarios. Esta semana no figura en la agenda ninguna convocatoria, y los grupos descartan que se celebre sin antes haberse producido un acuerdo entre las cuatro formaciones con representación en la Mesa del Congreso. La pelea entre los grupos parlamentarios por ocupar los mejores asientos vuelve a producirse, como ya sucedió en la pasada legislatura, con el gallinero como principal localización a evitar y con la novedad de quién heredará los ocho asientos que ocupaba la antigua Convergència, ahora integrada en el Grupo Parlamentario Mixto.

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