LA DIFÍCIL FORMACIÓN DE GOBIERNO

Los barones se toman unos días de descanso antes de que la presión crezca sobre el PSOE

Los presidentes manchego y aragonés ya han cogido vacaciones y en los próximos días lo harán los otros cinco. Sánchez se quedará en Madrid en agosto, pero se escapará los fines de semana a Mojácar

Foto: Susana Díaz, en la sesión de control al Gobierno en el Parlamento andaluz del pasado 28 de julio. (EFE)
Susana Díaz, en la sesión de control al Gobierno en el Parlamento andaluz del pasado 28 de julio. (EFE)

El PSOE, pese a lo que podría pensarse, no está en total ebullición. No ha llegado el momento. La resolución de la investidura se ve lejana y todavía no se ha cruzado el puente que puede activar -entonces sí- la presión interna, que el PP cierre un pacto con Ciudadanos y se acerque a la mayoría absoluta. El partido trabaja al ralentí. En Ferraz, porque quiere desplazar todos los focos a Mariano Rajoy. Y en las cúpulas regionales, por la misma razón y porque consideran que es en todo caso Pedro Sánchez quien debe tomar las decisiones. No hay previsión de una próxima reunión de los órganos de dirección, y en particular del comité federal, su máximo escalón de poder. 

Los principales barones, de hecho, están o de vacaciones o a punto de cogerse unos días de descanso. El secretario general, mientras, se quedará en Madrid aunque los fines de semana escapará hacia su residencia de verano en Mojácar, Almería

Los equipos de los presidentes recuerdan que el año pasado no pudieron hacer un paréntesis porque estaban montando sus nuevos Gobiernos

Los presidentes socialistas de Castilla-La Mancha y Aragón, Emiliano García-Page y Javier Lambán, ya están de relax. En ambos casos, explican sus equipos, han optado por hacer un paréntesis este año porque el pasado verano les pilló, como a otros barones, montando sus nuevos Gobiernos tras las elecciones autonómicas. Y el año anterior, el de 2014, casi era el comienzo de una larga precampaña. "No obstante, Emiliano está pendiente, al tanto de todo, y habla tanto con sus compañeros como con su Gobierno", indican por ejemplo fuentes próximas al jefe del Ejecutivo manchego, que ha dejado de guardia estos días a su vicepresidente, José Luis Martínez Guijarro.

Lecturas y política

En el caso de Aragón, quien se ha quedado al frente es la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez. Lambán, no obstante, sigue escribiendo desde su cuenta de Twitter, comentando tanto sus lecturas estivales -'El verano del inglés', de Carme Riera, o 'Apóstoles y asesinos', de Antonio Soler, "sencillamente magnífico"- como dejando algunos mensajes sobre la cuestión de la investidura. Este miércoles se mostraba algo enigmático: la combinación de PSOE, Podemos y Ciudadanos, la apuesta que respaldaban los firmantes de un manifiesto publicado la semana pasada, es "deseable pero poco posible". "Inténtese, ¡pero ya! ¿Terceras elecciones? ¡No! (no es no)". Sorprendió porque él ha sido uno de los barones más contrarios a que Sánchez intente buscar una mayoría alternativa. Él, como Page, se encuentra dentro del grupo de críticos del secretario general. Este jueves aclaraba su posición a través de la misma red social: "No hay opción" de un Gobierno transversal. "Sigamos deshojando", apremia. O sea, que el PSOE no se sitúe en el escenario de la alternativa al PP. 

Pero la gran desbandada comenzará a partir de este fin de semana. Desde hoy viernes y en los próximos días, de forma inminente, cogerán sus días de vacaciones los presidentes de Andalucía, Susana Díaz; Valencia, Ximo Puig; Extremadura, Guillermo Fernández Vara; Asturias, Javier Fernández, y Baleares, Francina Armengol. En todos los casos, serán paréntesis cortos, de diez días o en torno a dos semanas. O sea, hasta últimos de mes. 

Díaz tendrá su última actividad institucional antes del parón el próximo lunes. Luego hará "escapadas en familia" y estará "pendiente de la actualidad"

En el caso de Díaz, su última actividad institucional antes del parón estival la tendrá el lunes, 8 de agosto: la entrega y nombramiento de la subestación Andalucía, en los astilleros de Navantia, en Puerto Real (Cádiz). A partir de ahí, hará "escapadas en familia". "Vacaciones Guadiana", que dicen en su equipo, para resaltar que irá y volverá. El año pasado no tuvo exactamente vacaciones, sino baja por maternidad, por el nacimiento de su primer hijo, José María. "Se pilla unos días pero está pendiente de la actualidad", y no obstante, "todo su Gobierno tiene actividades en agosto", confirman varias fuentes de su círculo de confianza en el Ejecutivo andaluz. 

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y su número dos en el Gobierno, José Luis Martínez Guijarro, el pasado 22 de abril en el pleno de las Cortes regionales. (EFE)
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y su número dos en el Gobierno, José Luis Martínez Guijarro, el pasado 22 de abril en el pleno de las Cortes regionales. (EFE)

Vara acudió este jueves al funeral del joven militar Rubén Rangel en Ahillones (Badajoz), fallecido el pasado martes en Huesca durante unas prácticas, y hoy ya se marcha; Fernández se tomará un pequeño descanso -"sus periodos vacacionales son habitualmente muy cortos", dicen en su equipo-; Armengol espera relajarse unos días, después de la cena de despedida de los Reyes, el próximo domingo, pero se quedará en Mallorca y dejará al frente a su vicepresidente, el nacionalista de MÉS Biel Barceló... Los relatos que se ofrecen en los territorios son parecidos: un pequeño paréntesis aunque conectados con la actualidad, en alerta. 

Quien está ya oficialmente de vacaciones es el primer secretario del PSC, Miquel Iceta. Está fuera la primera quincena de agosto y ya en Barcelona, de guardia, la segunda mitad del mes, según confirmó él mismo a este periódico.

Ejecutiva al ralentí

La ejecutiva federal también funciona a medio gas. Sánchez pasará el mes en Madrid, aunque, como alegan sus colaboradores, sí saldrá de la capital los fines de semana hacia Mojácar, adonde de hecho ya estuvo justo después de las elecciones del 26-J y adonde se marchó la semana pasada, después de haber 'huido' al Festival de Benicàssim y a La Rioja. Los miembros de la dirección también están turnándose en los periodos de descanso, aunque están prevenidos por si hubiera que reunirse de forma extraordinaria. 

En Ferraz y en los territorios se insiste en que no hay "novedades". Lo que puede hacer cambiar la situación interna es que el PP atraiga hacia el sí a Ciudadanos

En Ferraz y en los territorios insisten en que no hay "novedades" en el horizonte. Que formalmente la situación sigue exactamente igual que hace unos días, porque Rajoy no ha logrado amarrar aún ni ningún pacto, ni sumar un solo apoyo más a los 137 que ya tiene, los suyos. Si eso no cambia, no habrá agitación interna, por mucho que lluevan artículos o entrevistas de los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapateroeditoriales de periódicos o blogs de diputados. Así lo asume también el PP, cuyo vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maíllo, advertía de que si C's pasa al sí, al PSOE se le hará "más difícil" conjugar el verbo "bloquear". 

Este jueves, el portavoz en el Senado, Óscar López -uno de los hombres de confianza de Sánchez y que sigue de guardia-, recalcaba en Onda Cero que espera que el "caminito" abierto por el PP con Ciudadanos le lleve a desbloquear la situación del país. El dirigente reiteró la posición del partido, el no al presidente en funciones y a los populares, y rechazó que esa postura conduzca al país a unas terceras elecciones. Argumentó que esa es la estrategia del Gobierno para presionar a los socialistas, pero en realidad hay otra vía para construir una mayoría parlamentaria en la que no esté el PSOE, así que lo que debe hacer el jefe del Ejecutivo es "ponerse las pilas" y trenzar acuerdos. Con "las derechas", como dijo Sánchez el pasado martes

Los barones se toman unos días de descanso antes de que la presión crezca sobre el PSOE

No hay "voluntad" de cambio

López valoró que se ha producido "un cambio de actitud, de tonos, e incluso de mensajes" por parte de Albert Rivera. Rajoy, por tanto, "debería haber empezado por ahí, por quienes pueden apoyarle y tienen un pensamiento conservador mucho más cercano al suyo, y no haciendo reuniones con el PSOE, que es su alternativa y tiene muy claro su no". El portavoz descartó la posibilidad de convocar de nuevo al comité federal, ya que "no hay un cambio de escenario" y la posición está "definida". Sánchez, en su comparecencia posterior a su segunda reunión con el presidente, manifestó que "en última instancia" sería el máximo órgano de poder del partido el que podría autorizar ese viraje.

Los barones se toman unos días de descanso antes de que la presión crezca sobre el PSOE

El secretario de Acción Política y Ciudadanía, Patxi López -presidente del Congreso en la pasada y breve XI Legislatura-, insistió en la Ser en que el comité federal apoyó el no por unanimidad y por tanto sólo se convocaría otra reunión si hubiera "voluntad de cambiar" la postura. "Pero de momento puedo asegurar que no la hay", añadió. No obstante, ese eventual comité no tendría lugar antes de últimos de mes o principios de septiembre, y para entonces el partido, en Madrid y en las federaciones, estará a pleno rendimiento. La previsión de un debate de investidura de Rajoy para el 23 de agosto se va diluyendo, y ya en el PSOE se oye que no habrá cambios sustanciales, quizá, hasta finales del próximo mes, pasadas las elecciones vascas y gallegas del 25-S. Para entonces, especulan, el PP tal vez pueda recuperar como socio al PNV si este necesita a los populares para mantener el Gobierno y no le basta con su hasta ahora aliado, el PSE. 

En el fondo, la cuestión de la investidura no se puede escindir de la pelea orgánica. Los barones críticos, en principio más proclives a estudiar la abstención siempre y cuando el PP cierre un pacto con C's y alcance los 169 diputados o 170 (con Coalición Canaria), no tienen intención de alzar la voz. Ya encomendaron a Sánchez que fuera él quien pilotara la situación, y entonces ellos responderían con "lealtad", como dijo Díaz. Y el secretario general, por su parte, quiere corresponsabilizar a los territorios. Ninguna parte, ni Sánchez ni los barones, quiere retratarse ante la militancia, que es la que votará en el 39º Congreso para elegir a su líder, como aquel que facilitó el Gobierno a la derecha. Esa clave es fundamental para entender el dilema del PSOE. 

Los socialistas se quejan del "chantaje" del PP y avisan de que sólo habrá comité federal si hubiera "voluntad" de cambio, y de momento "no la hay"

Y también su intención de sacudirse la presión de encima. Patxi López criticaba que el PP intente "una especie de chantaje" diciendo a los socialistas que si no hay un nuevo Ejecutivo no se pueden cumplir con las exigencias de Europa, o hablando de una potencial multa. El expresidente del Congreso incidió en la Ser en que la "responsabilidad" es de Rajoy, y en que la situación no es la de 2009, cuando el PP le apoyó a él para que se convirtiera en lehendakari y desplazar así del poder al peneuvista Juan José Ibarretxe. López también se quejó de que "los medios y el Ibex 35" presionen al PSOE para que gobierne la derecha, cuando hace unos meses no lo hicieron para que los populares permitieran a Sánchez alcanzar La Moncloa. 

Los barones se toman unos días de descanso antes de que la presión crezca sobre el PSOE

España, pues, está de vacaciones. Y la política también se apaga algo, pese a la parálisis institucional, que no parece tener pronta solución. El PSOE no escapa a ese (pequeño) letargo. 

Zapatero pide al PSOE que abra el debate de la investidura... e irrita a parte de la dirección

José Luis Rodríguez Zapatero había estado hasta ahora casi desaparecido, sin querer hablar de la investidura, ocupado con sus viajes a Venezuela -la Unión Europea avala su trabajo de mediación, pero no lo ha nombrado enviado especial-, y siempre siendo menos explícito que Felipe González

Este jueves, Zapatero participaba en un acto de homenaje al fallecido alcalde de Villagatón-Brañuelas (León), Benjamín Geijo, y antes hizo declaraciones. Sería "negativo e inconveniente" que hubiera unas terceras elecciones y apremió al PP a hacer "todos los esfuerzos" para conformar un Gobierno. Y en clave interna, sostuvo que el PSOE "debe dialogar, debe abrir un proceso de diálogo interno que aúne el máximo consenso posible" junto a la actual ejecutiva de Pedro Sánchez. 

El expresidente apeló a la responsabilidad de todas las formaciones para evitar unos nuevos comicios. Algo que no recae sólo en el PSOE, sino también en otros partidos. Entre ellos, Podemos y el PNV, del que destacó su capacidad de diálogo. Acordar con fuerzas independentistas, en cambio, es "más complicado", aseguró, informa Efe. 

Zapatero no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de abstención del PSOE para facilitar la formación de un Gobierno del PP, pero sí se dijo convencido de que no habrá terceras elecciones, aunque "cada partido tendrá que defender sus posturas y responder ante sus votantes". Cualquier salida al desbloqueo debe llegar lo antes posible, abundó, pero sobre todo "deberá ser bien explicada, fundamentada y transparente" y que "dé respuesta a la mayoría del electorado". 

El exdirigente socialista no fue tan claro como González o como otros notables que sí han pedido directamente la abstención. Lo que Zapatero quiere, según advertían a este periódico quienes le conocen bien, es que se hable, que se abra el debate sobre la conveniencia de mantener el no hasta el final, que Sánchez dialogue con los presidentes y líderes autonómicos para saber cuál es el mejor camino, "como siempre se ha hecho en situaciones complicadas". Una de las críticas que se hacen al secretario general es, precisamente, que no consulta algunas de sus decisiones. Ni con los barones ni con algunos miembros de su ejecutiva incluso que son de su cuerda. 

En Ferraz, fuentes oficiales respondieron con indiferencia a las palabras de Zapatero. "Son respetables todas las opiniones, las suyas como las de cualquier otro compañero", decían. Pero algunos integrantes de la ejecutiva sí manifestaban cierta "irritación" por sus declaraciones. "A él y a otros les puede el ego, parece que no pueden estar callados", decía uno de ellos. 

González es uno de los consejeros áulicos de Sánchez. No así Zapatero, que pese a ser uno de los que le aupó al poder del PSOE luego se distanció de él. Su relación ahora mismo es gélida, por no decir que está rota. El expresidente cree que el actual secretario general no puede ser el futuro del partido, mientras cubre de parabienes a la baronesa andaluza, Susana Díaz

En cualquier caso, el pronunciamiento de Zapatero no cambia nada la posición del partido, como tampoco la varió el de González. La dirección mantiene su no al PP y a Mariano Rajoy y hasta que no se modifique el escenario -o sea, que pacten populares y naranjas-, no habrá alteraciones en esa partitura. 

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