ESPERAN TAMBIÉN EL AVANCE DE LAS NEGOCIACIONES

Ciudadanos no fijará una posición sobre el apoyo a Rajoy hasta el encargo del Rey

Las decisiones esperarán aún. El partido de Rivera insiste en que la pelota sigue en el tejado del PSOE y no fijará una posición hasta el encargo de Felipe VI

Foto: El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, comparece en la sede nacional del partido en Ventas. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, comparece en la sede nacional del partido en Ventas. (EFE)

Las negociaciones empiezan estos días, pero las decisiones no se tomarán hasta después de que Felipe VI haga el encargo a un candidato de formar Gobierno. La repetición de elecciones no sirvió para que el escenario político tuviera menos complejidad. Todo lo contario: las mayorías siguen sin existir, los pactos vuelven a ser necesarios y los partidos chocan todavía más en sus vetos y exigencias. Las Cortes se constituirán el 19 de julio y la ronda de contactos en la Zarzuela entre el Rey y los representantes parlamentarios podría producirse de forma inmediata, incluso esa misma semana.

La teoría dice que los aspirantes a la presidencia deben acudir a su cita con el monarca con las sumas hechas: esto es, habiendo mantenido contactos con el resto de líderes y sabiendo si contarán o no con la suficiente confianza de la Cámara Baja. Entonces, el Rey -que recaba toda la información necesaria al escuchar a todos los dirigentes con representación parlamentaria- encarga a un candidato someterse a la sesión de investidura para después formar Gobierno. Sin embargo, las dos fuerzas llamadas a llegar a un acuerdo con el partido más votado, el PP de Mariano Rajoy, siguen enrocadas en no retratarse ni dar su veredicto final hasta después de que el Rey se pronuncie y agotar así los plazos al máximo posible.

Ciudadanos tomó la iniciativa al convocar la primera reunión entre las tres formaciones, que PP y PSOE rechazaron. A partir de entonces, la estrategia de los de centro es clara: esperar a que Rajoy dé los siguientes pasos y dejar claro que son los socialistas los que antes deben pronunciarse, porque con su abstención bastaría para que hubiera Gobierno. El PSOE busca precisamente lo contrario: que otros partidos, entre ellos Ciudadanos, se movilicen a favor de permitir el Gobierno de Rajoy para ellos dar el apoyo estrictamente necesario. En la formación naranja perciben la importancia que para los socialistas tendría permitir un nuevo Ejecutivo popular con apoyos de más fuerzas, antes que convertirse en los únicos artífices de la investidura del candidato conservador.

Ciudadanos no fijará una posición sobre el apoyo a Rajoy hasta el encargo del Rey

En todo caso, Albert Rivera acudirá a la reunión con Rajoy cuando el presidente en funciones le cite. A partir de ahí empezaría la negociación, a pesar de que el líder naranja reiteró tras los comicios del 26 de junio su negativa a apoyar al jefe de Génova. El verdadero escollo en el entendimiento de conservadores y centristas no es ya tanto el candidato -que ganó las elecciones por amplia mayoría- sino la insistencia del PP en poner por delante de las reformas que deberán acometerse en la próxima legislatura el nombre de su candidato a la presidencia. Esa es la verdadera línea roja de Ciudadanos: sin el compromiso de cambios en políticas y medidas concretas, no habrá acuerdo.

Entre las prioridades del partido naranja están una reforma en la ley electoral, un pacto nacional por la educación y varias medidas encaminadas a la regeneración política y lucha contra la corrupción. El pasaporte hacia el acuerdo será una hoja llena de reformas que Rivera o su equipo negociador trasladarán en las futuras reuniones que mantengan con PP y PSOE. Evitar las terceras elecciones está entre los objetivos de todos los partidos, y ese será el motor real para llegar a algún tipo de entendimiento entre las tres fuerzas.

La dificultad del pacto sin el PSOE

Lo que es ya una evidencia es que ninguno de los líderes quiere retratarse primero. El PSOE pretende forzar un entendimiento entre PP, Ciudadanos y PNV -Coalición Canaria ya confirmó que apoyaría a Rajoy- para, en última instancia, dar el mínimo apoyo que permita poner en marcha el Ejecutivo. Sin embargo, estos planes chocan frontalmente con la pretensión de los de centro. Para C's, la presencia de un partido nacionalista en el pacto "sería contra natura". Rivera se ha convertido en el 'azote' de los nacionalistay su ideario tiene una premisa clara: no estar en ningún acuerdo que atente contra la igualdad de los españoles.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera (d), preside la reunión de la ejecutiva de su partido en Madrid. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera (d), preside la reunión de la ejecutiva de su partido en Madrid. (EFE)

Los socialistas, por su parte, no moverán ficha como mínimo hasta el próximo sábado, cuando el comité federal, máximo órgano de dirección del partido, adopte su resolución. Y aunque Ferraz y los territorios tienen asumido que el resultado de las urnas del 26 de junio los manda directos a la oposición, no tienen intención de dar su brazo a torcer de momento. El PSOE quiere desmarcarse de la presión que Ciudadanos le ha trasladado y pretende que Rajoy siga avanzando en llamadas, contactos y búsqueda de "afines ideológicos". Será ya al final, y completamente al final, cuando los socialistas se planteen de verdad facilitar la investidura del conservador con los apoyos estrictamente necesarios.

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