EL PSC PIERDE VOTOS PERO RECORTA DISTANCIA

El 'cinturón rojo' de Barcelona frena a Podemos y Ciutadans y da alas al PP

El 'cinturón rojo' de Barcelona volvió a ser decisivo en estas elecciones, como ocurrió en el año 2004, cuando arrebató el poder a Mariano Rajoy

Foto: Fernández Díaz y García Albiol, en rueda de prensa. (EFE)
Fernández Díaz y García Albiol, en rueda de prensa. (EFE)

El 'cinturón rojo' de Barcelona volvió a ser decisivo en estas elecciones. Si en el año 2004 fue la clave para arrebatar el poder a un entonces Mariano Rajoy que se estrenaba como candidato a presidente del Gobierno, ahora ha sido al contrario: frenó el ascenso de Podemos, haciendo ganar terreno a los socialistas, y relegó a Ciutadans, materializando un importante trasvase de votos de esta fuerza al PP. La consecuencia fue que, en muchas localidades de este cinturón, la formación que encabeza Albert Rivera pasase de tercera a cuarta posición a favor del PP, mientras que permitió que los socialistas aguantasen el tirón y que Podemos (que tenía en Cataluña su principal feudo y a quien se auguraba un resultado espectacular en estas tierras) se llevase su primer gran batacazo electoral, a pesar de ganar los comicios en las demarcaciones de Barcelona y Tarragona.

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En Hospitalet, feudo socialista por excelencia, En Comú Podem (ECP) fue primera fuerza con 36.973 votos el 20-D, y sigue siéndolo con 32.354. Son casi 4.500 votos menos. Ahí, los socialistas perdieron apoyos, al pasar de 31.512 a 29.607 sufragios. Pero recortaron distancias, ya que perdieron menos de 2.000 votos. En cambio, Ciutadans salió más perjudicado: perdió el tercer puesto (había sacado 18.455 frente a los 13.906 actuales, un importante varapalo) en beneficio del PP, que pasó de 17.085 a 18.381 sufragios.

En Comú ganó en Badalona con 28.485 votos, un importante recorte sobre los 32.624 del 20-D

Algo parecido ocurre en Santa Coloma de Gramanet, donde los socialistas recortan distancias: En Comú obtuvo el 20-D 17.463 votos frente a los 15.615 actuales, mientras que el PSC pasó de 15.707 a los 14.750. En este feudo del 'cinturón rojo', Ciutadans perdió igualmente la tercera posición (tenía 8.125 por 6.353 de ahora) frente al PP, que pasó de 7.525 a 8.025.

Badalona, la tercera ciudad catalana, en manos del PP durante cuatro años y ahora regida por los podemistas gracias a un pacto multilateral, le va también a la zaga a las anteriores plazas. En Comú ganó allí con 28.485 votos, lo que significa un importante recorte sobre los 32.624 del 20-D. El PSC bajó de 21.603 a 20.316, pero ganó en porcentaje. En el feudo de Xavier García Albiol, el PP pasó de 15.981 sufragios a 16.483, mientras que Ciutadans mantiene la cuarta posición a pesar de su descenso de 15.752 a 12.402.

Xavier Domènech, el candidato de En Comú Podem. (EFE)
Xavier Domènech, el candidato de En Comú Podem. (EFE)

El PP siempre gana

La localidad de Castelldefels, donde también hizo falta un pacto raro para desalojar al PP del Ayuntamiento, es otra de las plazas que dieron la puntilla a Ciutadans en beneficio de los populares. En esta ciudad costera, En Comú Podem pasó de 8.267 a 7.237 votos, pero mantuvo la primera posición. El PP, en cambio, que había sido cuarto en diciembre, es ahora segunda fuerza, al pasar de 4.614 votos a 5.275. Ciutadans pasó de segunda fuerza (con 6.085 sufragios) a tercera (con 4.823). Y el PSC, que era tercera (con 4.628) pasa ahora a cuarta con 4.582 votos. En realidad, el porcentaje de voto socialista es mayor que en diciembre (solo perdió 46 votos) y el recorte con Podemos, su principal rival, importante.

Más 'cinturón rojo': Viladecans, plaza que había sido ganada por ECP con 11.580 sufragios, continúa igual, pero los podemistas bajaron aquí a 10.045. Los socialistas perdieron votos también, aunque no tantos: de 8.760 a 8.086, lo suficiente para conservar la segunda posición. Como tercera fuerza continúa Ciutadans, aunque bajó de 6.293 a 4.961 sufragios. Y el PP mantiene la cuarta plaza, al pasar de 4.174 a 4.654, a solo 300 sufragios de los naranjas. Un recorte más de los populares.

En Esplugues de Llobregat, feudo tradicional de la izquierda, ECP ganó con 6.172 (el 20-D había obtenido 7.010) y el PSC es segundo, con 5.374 (había obtenido en las últimas elecciones 5.549). Pero de nuevo Ciutadans cayó en picado: pasó de 4.250 a 3.326 votos y de la tercera a la cuarta posición. El PP, en cambio, pasó de cuarto a tercero, al obtener 4.304 sufragios frente a los 3.889 de diciembre.

También Cornellà fue escenario de una situación similar: ECP sigue siendo la primera fuerza con 13.465 (había sacado antes 14.949) y el PSC, segunda (tiene 11.258 frente a los 11.829 de diciembre). Pero Ciutadans vuelve a perder la tercera plaza (que tenía gracias a 6.761 votos) al arañar solo 5.287 sufragios. El PP, sin embargo, recupera la tercera plaza con 6.067 votos frente a los 5.614 del pasado 20-D.

Pisando los talones a Rivera

El tradicional feudo comunista de El Prat de Llobregat sigue la tónica de la comarca roja: ECP bajó de 12.761 a 11.393, mientras que los socialistas pasaron de 8.087 a 7.733. Ciutadans volvió a perder aquí el tercer lugar (pasó de 5.064 a 3.964) a favor del PP, que subió de 3.916 a 4.209.

Donde los naranjas han mantenido más su aplomo es en Sant Boi de Llobregat. ECP es la primera fuerza, pero cayendo de 15.236 a 13.663 votos, mientras que los socialistas son segundos (pasó de 10.402 a 9.717). Y Ciutadans conserva de milagro la tercera posición: pasó de 6.804 a 5.336. El PP le pisa los talones, al pasar de 4.807 a 5.291 votos, solo un puñado menos (45 votos) que su principal rival ideológico.

Algo parecido ocurre en otro feudo socialista, Gavà: ECP continúa de primera fuerza (7.111 votos en diciembre frente a 6.121 de ahora) y el PSC, de segunda (bajó de 5.105 a 4.813). Ciutadans se mantiene pese a descender de 4.443 a 3.412. El PP le vuelve a pisar nuevamente los talones, al pasar de 2.907 votos el 20-D a 3.324 votos en estos comicios.

 

La lectura de los datos obtenidos es sencilla: los socialistas, a pesar de perder algunos votos por el camino, lograron resistir en su principal feudo. Pero hay algo que es lo que preocupa a los podemistas: en porcentaje de voto, el PSC recortó distancias de manera importante. En la demarcación de Barcelona, donde el PSC perdió 22.000 votos, pasó de tener el 16,25% a tener el 16,84% del voto emitido. Y ECP, que perdió unos 80.000 votos, pasó del 26,88 al 26,23%. Trasladados a toda Cataluña, estos datos se atenúan: ECP perdió casi 84.000 votos y pasó del 24,71% al 24,5%, pero el PSC, pese a perder casi 34.000 votos, pasó del 15,69% al 16,11% del pastel. Aun así, es la cuarta fuerza por escaños (sacó más votos que Convergència, pero obtuvo un representante menos).

En Sant Cugat, por otra parte, CDC perdió la mayoría. El 20-D había obtenido 10.092 votos y ahora tiene solo 8.937. Su feudo es ahora de ERC, que pasó de 8.329 sufragios (era la tercera fuerza) el 20-D a 9.080 ahora. Y En Comú Podem pasó de 9.090 y ser la segunda fuerza a 8.274 y a ser la tercera. Es de destacar que esta localidad fue, durante muchos años, el mayor ayuntamiento catalán gobernado por Convergència, que ahora continúa a su frente, aunque en las dos últimas legislaturas ya conquistó otras plazas más fuertes, como Barcelona o Girona.

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