EMPUJÓN FINAL COINCIDIENDO CON LAS MALAS ENCUESTAS

Ofensiva final del PSOE para movilizar más de medio millón de votos para el 26-J

El comité electoral lanza un plan de medidas para pescar sufragios: duplica los actos, visitará 600.000 hogares, repartirá 10 millones de folletos y llamará a 500.000 domicilios hasta el viernes

Foto: Pedro Sánchez, el pasado 18 de junio, en L'Umbracle de la Ciudad de las Ciencias de las Artes y las Ciencias de Valencia. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado 18 de junio, en L'Umbracle de la Ciudad de las Ciencias de las Artes y las Ciencias de Valencia. (EFE)

"Operación brutal de movilización". El PSOE no le pone nombre a su ofensiva final de captación de votos de la última semana, pero tiene un objetivo claro: intentar mover a su favor "en torno a dos o tres puntos" de porcentaje de voto, que en números redondos se traduciría en más de medio millón de papeletas. Un empujón para los últimos días previos al 26-J con el que pretende darle un vuelco a las encuestas y confirmar su puesto de segunda fuerza del país y primera de la izquierda, que todas las encuestas se han empeñado en negarlo, al situar a la coalición Unidos Podemos por delante en votos y en escaños.

El comité electoral de los socialistas está convencido de que su principal problema radica en la movilización de su electorado, "y más en unas elecciones como estas, que son una repetición de las anteriores", de forma que su 'target', su público objetivo, es el mismo que definió al principio de este viaje hacia este 26-J: los votantes socialistas, los que se abstuvieron el 20-D y los que emigraron a Podemos el 20-D y ahora están indignados con el comportamiento de Pablo Iglesias -al no permitir la investidura de Pedro Sánchez- y pueden volver. Y como ese granero está más inactivo, necesita espabilarlo. Además, el PSOE no olvida que, según todos los sondeos, hay un 30% de indecisos que aún dudan, parte del cual entiende que realmente no es que esté dubitativo, sino que no quiere declarar su opción.

El PSOE básicamente se dirige a sus votantes clásicos, a los que se abstuvieron el 20-D y a los que emigraron a Podemos en diciembre y están molestos con Iglesias

De ahí que Ferraz haya lanzado este mismo esta ofensiva final en varios frentes: se duplicarán los actos en toda España (de los 700 de la pasada semana a los 1.300 de esta semana), se visitarán 600.000 hogares, se repartirán 10 millones de folletos y se harán 500.000 llamadas desde dos 'call centers' instalados en la sede federal y en Valencia. Llamadas a domicilios que están adscritos a 9.800 secciones electorales de zonas prioritarias, y en las que, dice el PSOE, se juegan los votos. Todas estas acciones están encaminadas a "mover dos o tres puntos de porcentaje de voto", según fuentes del equipo de campaña del partido. Teniendo en cuenta de que cada punto porcentual, dependiendo de la participación, oscila entre "200.000 y 300.000 sufragios", se puede concluir que el equipo de Pedro Sánchez se ha lanzado a la caza y captura de al menos medio millón de votos. Y, en la horquilla máxima, en torno a 900.000 papeletas.

Ofensiva final del PSOE para movilizar más de medio millón de votos para el 26-J

"Radiografía completa" de 9.800 secciones

"Es una gran operación de movilización del voto que siempre ha funcionado", remarcan desde el comité electoral para defender su iniciativa. El PSOE había desplegado operaciones similares en anteriores convocatorias, pero de forma "menos intensa".

El partido condensa las razones de voto: pensiones, sanidad, educación, igualdad... las proclamas y conquistas clásicas de los Gobiernos socialistas

En esta última semana, y hasta el viernes, cuando se cierre la campaña, el PSOE quiere sintetizar al máximo las razones de voto. Por eso ha lanzado para las televisiones un nuevo vídeo electoral y 5 millones de folletos en los que condensa los argumentos del partido: "Si piensas en la sanidad y la educación como un derecho para todas las personas [...], que las mujeres deben tener las mismas oportunidades [...], en los mayores, en sus pensiones y en las pensiones de las próximas generaciones, en los dependientes y en los familiares que los cuidan [...], si piensas que tener un trabajo digno es un derecho, es el momento de decir sí con tu voto". En las llamadas que los militantes, simpatizantes y trabajadores del partido hacen desde los 90 puestos instalados en Ferraz y en Valencia también se acude a los mismos argumentos: se pregunta al interlocutor si está de acuerdo con medidas como el ingreso mínimo vital, la derogación de la reforma laboral o la recuperación de la universalidad de la sanidad pública -medidas contenidas en el programa socialista- para inducir el voto a Sánchez.

Pedro Sánchez y la líder del PSE, Idoia Mendia, en el puerta a puerta del barrio de Arana, en Vitoria, este 19 de junio. (Borja Puig)
Pedro Sánchez y la líder del PSE, Idoia Mendia, en el puerta a puerta del barrio de Arana, en Vitoria, este 19 de junio. (Borja Puig)

En la cúpula federal subrayan que esos electores a los que se dirigen no están tan preocupados por los pactos -la pregunta eterna que persigue a Sánchez y a todos los candidatos allá donde van-, sino por el mantenimiento del Estado del bienestar, con qué pasará con sus pensiones, o la sanidad y la educación públicas, o las becas. Por eso el mensaje del PSOE pretende dar lustre a sus conquistas básicas, las que Sánchez también menciona en sus mítines.

"Bombardeo sistemático" de encuestas

Las 500.000 llamadas a los domicilios -cada 'agente' electoral hace unas 400 al día- no son aleatorias. El PSOE dispone de un sofisticado programa informático, Bloise, que disecciona cada una de las 36.195 secciones electorales -una por cada 1.000 votantes, más o menos-, detallando el comportamiento de voto de cada una de ellas: los sufragios a cada candidatura en comicios anteriores, el nivel de participación... Al ser una "radiografía completa", facilita la búsqueda del votante potencial, según explican en Ferraz. El objetivo son 9.800 secciones, algo menos de un tercio del total. Ahí entiende que es donde se juegan los votos... y los escaños. En el equipo de campaña se anticipa que si el porcentaje de respuesta positiva es de un 10%, habrá logrado captar el voto de 50.000 ciudadanos. "El PSOE depende mucho de la movilización de su electorado, es como un chicle", que cosecha grandes victorias y grandes derrotas, comentaba un miembro de la comisión electoral en charla informal con los periodistas en la sede federal en la tarde de este lunes.

Ofensiva final del PSOE para movilizar más de medio millón de votos para el 26-J

A la acción directa de llamadas a 500.000 teléfonos fijos se suma la intensificación de la campaña del candidato en medios y en el territorio -hoy en Madrid, en Onda Cero y en 'El hormiguero' de Antena 3; mañana en Fuenlabrada (Madrid) y Badajoz; el miércoles en Cáceres y Albacete; el jueves, en Alicante y Murcia, y el viernes, en Madrid (con Felipe González) y Sevilla (con Susana Díaz)-, y la multiplicación de actos en las federaciones, en los que se implicarán presidentes autonómicos, secretarios generales, 2.800 alcaldes y portavoces, activistas, voluntarios... "Participará a fondo el conjunto del partido". La programación del tirón final de la campaña recae en el vasco Rodolfo Ares.

Ferraz sigue defendiendo que las encuestas "inflan" a Podemos porque en diciembre le subestimaron, y cree que hay mucho voto oculto que es para el PSOE

Desde el comité electoral subrayan que la "realidad instalada" con este "bombardeo sistemático" de encuestas -a partir de mañana martes, ya estará prohibida su publicación, pues lo impide la ley electoral- no coincide con lo que los cuadros detectan en la calle y en las llamadas a los domicilios. El ánimo en las bases, remarcan, es "mayor", y el partido en su conjunto está "en mejores condiciones" que el 20-D, como siempre incide el propio Sánchez. Entonces, ¿por qué todas las encuestas coinciden? Ferraz sigue defendiendo que igual que para los comicios de diciembre "se sobrevaloró a Ciudadanos y se subestimó a Podemos", ahora las empresas demoscópicas están "inflando" la estimación de votos de la coalición de Pablo Iglesias.

Ofensiva final del PSOE para movilizar más de medio millón de votos para el 26-J

Además, el comité electoral insiste en que el PSOE es el partido preferido por los españoles, el que genera más simpatía, y también cree que hay mucho "voto oculto". El encargado de destripar las encuestas y de fijar la estrategia, Óscar López, lleva semanas recalcando que el trasvase de sufragios entre Podemos y el PSOE sale favorable a Sánchez, y que la coalición de Podemos e IU le sale rentable en términos de escaños, pero arrebatándoselos sobre todo al PP, como primera fuerza en la mayoría de circunscripciones. De cualquier modo, oficialmente Ferraz se pone en la tesis de que resistirá como segundo en votos y escaños, aunque sí hay dirigentes, incluso dentro de la cúpula federal, que consideran que el 'sorpasso' en papeletas es posible, y que además la formación morada y la federación de Alberto Garzón ya sumaron más votos el 20-D, aunque yendo por separado.

En esa política de movilización encaja la carta que Sánchez remitió este lunes a los militantes del partido, a la que tuvo acceso El Confidencial, en la que les recuerda que los socialistas tienen por delante "una gran oportunidad", la de echar a Mariano Rajoy de La Moncloa y acabar con el "bloqueo" de los "extremos", y una "altísima responsabilidad", de conseguir el cambio que "necesita" España. Tras recordar las políticas del PP de los últimos años y también las conquistas de los Gobiernos socialistas, les apremia a "pedir el voto a esos millones de progresistas". "Tenemos la obligación de merecer su confianza y para ello pido tu colaboración. Tenemos el reto de volver a movilizar con argumentos y con pasión socialista a esa mayoría social que siempre ha transformado España. Ha llegado la hora de que les pidamos un sí alto y claro. Un sí por el cambio", remata el secretario general en su misiva.

Sánchez no hará presidente a Iglesias por el referéndum y por poner en peligro el crecimiento

La gobernabilidad no parece que quede despejada tras el 26-J. Al menos, si hay que fiarse de las encuestas. El PSOE no descubre todas sus cartas, ni lo hará antes de que se abran las urnas. Pero Pedro Sánchez ya ha anticipado que no investirá a ningún candidato del PP y que tampoco apoyará a Pablo Iglesias como presidente del Gobierno si el PSOE queda por detrás de Unidos Podemos, ya que son escollo insuperable tanto su plan económico como el referéndum catalán. 

"No voy a apoyar al Gobierno del PP e Iglesias no va a ser presidente", aseguró el candidato en una entrevista en Onda Cero este lunes por la mañana. Tenía las encuestas sobre la mesa. Las últimas, porque a partir de mañana no podrán publicarse más. "No vamos a apoyar a ningún Gobierno que fragmente la soberanía nacional de España y no vamos a apoyar a ningún Gobierno que cuestione la viabilidad económica y social de nuestro Estado del bienestar y del incipiente crecimiento económico que ahora estamos disfrutando", afirmó Sánchez. Unidos Podemos, a su juicio, "no cumple" ninguno de los dos puntos. 

Tras la entrevista, Sánchez se desplazó hasta el distrito madrileño de Villa de Vallecas, tradicional feudo socialista, que en las municipales viró hacia Ahora Madrid -el partido de la actual alcaldesa, Manuela Carmena- y en las generales hacia Podemos. No en las autonómicas. El candidato se besó e hizo selfis con los vecinos del barrio, y charló bastante con ellos, escuchando sus problemas y sus sugerencias. Por la tarde, difusión de un vídeo dirigido a los residentes británicos en España para que voten en contra de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Y, por la noche, entrevista en 'El hormiguero' de Antena 3. 

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