LA CAMPAÑA DEL 26-J

El PSOE ignora la presión de PP y Podemos y no definirá su política de pactos antes del 26-J

Cree que no le conviene adelantar su estrategia de alianzas, porque hacerlo sería "caer en la campaña de PP y Podemos". Sevilla pide facilitar que gobierne quien sume más apoyos

Foto: Pedro Sánchez juega al dominó con jubilados en el centro de mayores Anica Torres en Benalmádena, Málaga, este 15 de junio. (Reuters)
Pedro Sánchez juega al dominó con jubilados en el centro de mayores Anica Torres en Benalmádena, Málaga, este 15 de junio. (Reuters)

La pregunta perseguirá hasta el final a Pedro Sánchez. Al PSOE. Con quién pactará. No hay respuesta clara ni la habrá hasta después del 26-J. Ni el partido ni el candidato quieren cerrar puertas ni quieren caer en la "trampa" de la estrategia de PP y Podemos, que presionan para que se defina. La consigna es diáfana, y la comparten tanto en Ferraz como en los territorios. No habrá viraje

Pero este miércoles un tuit agitó las aguas. Uno del exministro Jordi Sevillamiembro del 'Gobierno en la sombra' del secretario general y uno de sus colaboradores de confianza. El extitular de Administraciones Públicas comentaba que, "para evitar terceras elecciones, si no hay mayorías, debería dejarse gobernar al candidato que consiga mayor apoyo parlamentario". 

Sevilla había hablado de "apoyo parlamentario", no de respaldar a la lista más votada, que presumiblemente será el PP. Cosa distinta. Pero ya había alimentado el debate y arreciaban las críticas de Podemos. El exministro tuvo que ir precisando su opinión para frenar el equívoco. La ida y vuelta de tuits incluyó un intercambio de mensajes con Irene Montero, jefa de Gabinete de Pablo Iglesias

Sevilla, en conversación con El Confidencial, explicó que su tuit respondía únicamente a una "reflexión" a raíz de la insistencia del PP en que el PSOE apoye a Mariano Rajoy. "No estoy hablando de que el PSOE deba respaldar a la lista más votada. Tras el 26-J, solo hay dos posibilidades: o repetimos elecciones hasta que alguien consiga mayoría absoluta o buscamos un compromiso de los partidos para que se permita el acceso al Gobierno a aquella formación que más diputados reúna. Es un incentivo a los pactos tras unas elecciones sin mayorías absolutas", manifestó.

El PSOE ignora la presión de PP y Podemos y no definirá su política de pactos antes del 26-J

En línea con Sánchez 

El exministro recuerda que sus palabras están en línea con otras declaraciones del candidato. El secretario general ya dijo en una conferencia en el Cercle d'Economia de Sitges (Barcelona) que podía garantizar que no habría unas terceras elecciones. Días después, y para atajar las especulaciones, subrayó en un foro informativo de 'El Mundo' que descartaba que su partido se abstuviese para facilitar la investidura de cualquier candidato popular -sea o no Rajoy-, y también pidió al PP que se abstuviese si el PSOE reunía más apoyos parlamentarios. 

Sevilla explica que su "reflexión" es un "incentivo a los pactos tras unas elecciones sin mayorías absolutas" y que no habla de respaldar la lista más votada

La dirección y Sevilla, en síntesis, piensan en el escenario que siguió al 20-D: el pacto de PSOE (90 escaños) y Ciudadanos (40) sumó más diputados que el PP (122). Los conservadores o Podemos, a su juicio, tendrían que haberse abstenido para dejar gobernar a Sánchez. ¿Y tras el 26-J? El exministro, en otro tuit, dijo no tener "duda" de que el líder socialista será el "candidato que consiga mayor apoyo parlamentario". Sánchez y su equipo parten de la base de que con Rajoy no querrá pactar "nadie". La incógnita es qué hará el PSOE si, como dicen todas las encuestas, queda tercero en votos y quizá también en escaños. En esa circunstancia tendría que decidir si dar las llaves de La Moncloa al PP o a Iglesias. Sánchez fue preguntado por esa eventualidad durante el debate a cuatro por uno de los moderadores. Se escabulló: dijo que al margen del resultado que consiga, el PSOE volverá a apostar por el cambio a través de un Gobierno progresista.

El PSOE ignora la presión de PP y Podemos y no definirá su política de pactos antes del 26-J

A la vista de la polémica de las palabras de Sevilla por Twitter, habló con él el vicecoordinador de Estrategia de la campaña, Óscar López. Para "alinear posiciones". "La postura no es nueva y ya está suficientemente explicada", indicaban desde el comité electoral. Lo aclaró Sánchez este miércoles en una entrevista en 'Más vale tarde' (La Sexta): "Lo que ha dicho Jordi Sevilla es lo que yo digo constantemente: tiene que gobernar aquel que concite mayor apoyo entre los 350 diputados. No es que gobierne la primera fuerza política, sino el que tenga los mayores apoyos". El secretario general recalcó que son "imposibles" las dos alternativas que baraja el jefe de la formación morada: ni habrá gran coalición ni Unidos Podemos logrará superar al PSOE, por lo que Iglesias no será "presidente del Gobierno", así que volverá a ser él, enfatizó, quien lidere la "mayoría de izquierdas" en el Congreso. 

Con Podemos y C's

¿Y con quién pactará entonces? Sánchez respondió que todo dependerá de la aritmética que arrojen las urnas, pero sí volvió a insistir en que no acordará con el PP y no vetará "a ninguna fuerza del cambio". Es decir, que intentará de nuevo un pacto con C's y Podemos, que ya se probó imposible tras el 20-D y que ahora se antoja si cabe más difícil aún por el enfrentamiento entre los dos partidos emergentes. El líder socialista, ante la presión de la formación morada para que defina su política de pactos, siempre replica -y así lo hizo el lunes en el debate- que él ya eligió tras las generales de diciembre, y fue esa alianza con Podemos y C's

"El PP no quiere hablar del pasado y Podemos del futuro, porque no tiene programa. Ambos solo quieren hablar de encuestas y pactos", denuncian en Ferraz

Sánchez no se moverá de ese baldosín en toda la campaña. Ni prevé introducir la cuestión de los pactos en los mítines. No lo hizo este miércoles en Málaga. "El PP no quiere hablar del pasado para que no se recuerde su gestión y Podemos no quiere hablar del futuro porque no tiene programa. La campaña de ambos está clara: hablar de encuestas y pactos, y están haciendo pinza. Pero nosotros aguantaremos la presión hasta el final", advierte un alto mando del comité electoral. Todas las fuentes consultadas insisten en la misma idea, que anticipar la estrategia de alianzas es "irresponsable", que "nunca se ha hecho" en campaña y que el PSOE "no ganaría nada diciéndolo antes". "Digamos lo que digamos, perdemos", constatan desde el círculo de Sánchez. 

El PSOE ignora la presión de PP y Podemos y no definirá su política de pactos antes del 26-J

Desde el equipo electoral añaden que la posición se corresponde con el planteamiento de una campaña "en positivo". "Lo que es absurdo es plantear la política de pactos antes. Eso se verá tras el 26-J", sostiene una fuente de la dirección. El PSOE andaluz comparte el criterio de Ferraz. "Hablar de alianzas ahora es una trampa para el partido", conviene un dirigente de la máxima confianza de Susana Díaz, que en todas sus declaraciones públicas insiste en que el PSOE sale "a ganar" y no "a pactar"

Sí hay debate en el PSOE

Las palabras de Sevilla, no obstante, sirvieron a PP y Podemos para arrimar el ascua a su sardina. Así, Rajoy, desde Zaragoza, volvió a defender que se debe dejar gobernar al más votado. E Iglesias, desde Almería, retó a Sánchez a tener "agallas" para decir a sus votantes si está dispuesto a permitir un Gobierno del PP. La novedad es que también Albert Rivera pidió al PSOE que elija y diga si está del lado de los constitucionalistas o del populismo y no dio por hecho que se vaya a reeditar su entente con el PSOE. 

El PSOE ignora la presión de PP y Podemos y no definirá su política de pactos antes del 26-J

No obstante, la posible abstención del PSOE a un Ejecutivo de los populares para evitar unas terceras elecciones está en la cabeza de varios dirigentes del partido. Sobre todo si hay 'sorpasso'. No se explicitará hasta que no pasen las elecciones y se conozcan los resultados, pero es una alternativa que no se ha descartado por completo, aunque la dirigencia es muy consciente de que dar paso a los populares supondría un tremendo coste electoral para el PSOE y abocarle a la 'pasokización'. Pero también aterra la posibilidad de facilitar la investidura de Iglesias. Es susto o muerte. En esa difícil tesitura, algunos barones territoriales sí serían más partidarios de facilitar un nuevo mandato del PP, con condiciones y en una legislatura corta. Incluso entre los colaboradores de Sánchez hay quienes entienden que, si Iglesias se pone por delante, investirle como presidente puede conducir a la jibarización del partido. 

En público los que plantean la hipótesis de dejar paso al PP son pocos, pero en privado sí se defiende esa opción antes que facilitar la investidura de Iglesias

Públicamente, y meses antes de la campaña, eran contadas las voces que admitían la hipótesis de dejar gobernar al PP. El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, en una entrevista con este periódico no descartaba la abstención del PSOE. Antes, el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, uno de los mentores de Díaz, también pidió dar paso al PP, alineándose así con la vieja guardia. Dirigentes como José Bono o Alfonso Guerra han alertado de los riesgos de una entente con Podemos. Y Felipe González ya avisó en 'El País' que ni PP ni PSOE "deberían impedir que el otro gobierne". El presidente asturiano, Javier Fernández, advirtió este martes en su mitin con Sánchez que Podemos solo estará dispuesto a pactar con un PSOE "genuflexo"

El PSOE ignora la presión de PP y Podemos y no definirá su política de pactos antes del 26-J

Sánchez ya ha avisado a los suyos de que quiere gestionar el escenario postelectoral. Que no dimitirá y que volverá a someter a referéndum de las bases cualquier alianza, pero si se produce el 'sorpasso' o se agrava la debacle del 20-D sus días al frente del PSOE pueden estar contados. En Ferraz sí hay dirigentes que ven más proclives a algunos barones a facilitar la investidura al PP, pero entienden que es quizá "más una estrategia interna", porque "es muy difícil explicar esa posición públicamente". De cualquier modo, hasta que no se vean los números del 26-J, será complicado anticipar cualquier escenario. 

Sánchez: "Quien quiera decir no a Rajoy que diga sí al PSOE"

Llamamiento al voto útil, a concentrar en torno al PSOE a aquellos electores que quieran echar a Mariano Rajoy del Gobierno. Es el mensaje que Pedro Sánchez repite en campaña y que reformula según los días, pero que lleva al mismo camino. "Quien quiera decir no a Rajoy, que diga sí al PSOE, sin intermediarios", porque "solo hay una cosa peor que cuatro años de [Mariano] Rajoy: cuatro años más", demandó este miércoles desde el aula magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga (UMA), ante unas 800 personas, mil según la organización, informa EFE. 

Sánchez estuvo acompañado en su mitin del secretario provincial y cabeza de lista, Miguel Ángel Heredia, y de la consejera de Educación y exrectora de la UMA, Adelaida de la Calle. No estaba Susana Díaz. Con la presidenta de la Junta compartirá el acto de cierre de campaña, el próximo 24 de junio en Sevilla. 

El secretario general volvió a cuestionar el travestismo ideológico de Pablo Iglesias: "Cuando se reúne con Teresa Rodríguez [la líder andaluza de Podemos], es anticapitalista de toda la vida. Cuando se reúne con [Alberto] Garzón [coordinador federal de IU y número cinco de Unidos Podemos por Madrid], es comunista de toda la vida. Cuando se reúne conmigo, es socialista de toda la vida. Miedo me da que se quede encerrado con Rajoy en un ascensor", ironizó. De nuevo, le afeó que votara en contra de su investidura y mantuviera al PP en el poder. El lunes pasado, y a raíz de la entrevista de Iglesias en 'El País', en la que reconocía que su partido tenía "rasgos peronistas", el portavoz del comité electoral socialista, Antonio Hernando, motejó a los morados como "neoperonistas". 

Sánchez contó que hace unos pocos días -fue el jueves pasado- falleció una de sus abuelas, la única que le quedaba, y ella, como los otros tres, eran socialistas, igual que sus padres. Un recordatorio de que "las convicciones ni se compran, ni se venden" y que el socialismo "se lleva en el corazón, no se compra por catálogo". Otro dardo por el programa-revista de Podemos imitación de Ikea

Sánchez contó que hace unos pocos días -fue el jueves pasado- falleció una de sus abuelas, la única que le quedaba, y ella, como los otros tres, eran socialistas, igual que sus padres. Un recordatorio de que "las convicciones ni se compran, ni se venden" y que el socialismo "se lleva en el corazón, no se compra por catálogo". Otro dardo por el programa-revista de Podemos imitación de Ikea

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