EL CAMINO HACIA EL 26-J

Iglesias pidió un cara a cara con Rajoy pero el PP fuerza un solo debate a cuatro

El presidente en funciones se sale finalmente con la suya: participara en un solo debate con sus tres principales oponentes y rechaza esta vez lo que quiso para el 20-D, un duelo con Sánchez

Foto: Mariano Rajoy y Pablo Iglesias, durante la inauguración del museo de la agencia EFE, el pasado 15 de marzo en Madrid. (EFE)
Mariano Rajoy y Pablo Iglesias, durante la inauguración del museo de la agencia EFE, el pasado 15 de marzo en Madrid. (EFE)

Mariano Rajoy se va a salir con la suya: en la campaña del 26-J: solo hará un debate a cuatro (con Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera) y ningún cara a cara con el candidato socialista. En la dirección del Partido Popular argumentan esta vez, y en contra del criterio seguido ante el 20-D, que la situación ha cambiado por completo después de los últimos comicios y los debates deben ser a cuatro porque ahora son cuatro las principales fuerzas políticas con representación parlamentaria: PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos.

Las mismas fuentes añaden con maldad que no está claro quién es el referente en el campo contrario, en la izquierda. Se refieren a que la coalición entre Pablo Iglesias e IU, más los presagios de los sondeos, apuntan a que Unidos Podemos puede quedar por encima de los socialistas el 26-J.

Fuentes del PP aseguran que la propuesta original que el responsable de negociar los debates por parte del PSOE, Óscar López, les planteó de entrada consistía en celebrar dos entre los cuatro candidatos principales: Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera. Agregan que no les había trasladado la idea de un mano a mano de su jefe con el presidente del Gobierno en funciones.

Iglesias pidió un cara a cara con Rajoy pero el PP fuerza un solo debate a cuatro

El PSOE quería al menos dos a cuatro

La versión del PSOE es parcialmente coincidente. Desde el comité electoral, confirman que este miércoles López habló con el director de campaña del PP, Jorge Moragas, "tras varios días persiguiéndole", y le expresó la posición del partido: debates a cuatro. "Como mínimo dos, un ida y vuelta, para que cada grupo audiovisual [Atresmedia y Mediaset] pueda organizar uno, como ocurrió en 1993, cuando Antena 3 celebró el primer careo entre Felipe González y José María Aznar y Telecinco se quedó con el segundo".

"Por supuesto, públicamente y desde que nacimos, siempre hemos propuesto tener un debate con el candidato del PP", confirman en Podemos

Pero López, según indican fuentes de su entorno, sí trasladó a Moragas que "había una petición de mano a mano de Rajoy y Sánchez y que el PSOE quería que el PP aceptara". De ahí que el coordinador general de la campaña socialista y secretario de Organización, César Luena, emplazara públicamente al presidente en funciones a aceptar un cara a cara, porque "no se les puede hurtar a los españoles un debate entre quienes ahora gobiernan y entre la alternativa que gobernará a partir del 27 de junio".

El PP dijo no. Moragas manifestó a López, prosiguen desde el entorno de Sánchez, que el partido había decidido que Rajoy solo participaría en un debate a cuatro y punto. Y eso fue lo que el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, contó a los medios: es "el formato más idóneo" al ser "el que mejor representa la pluralidad" del nuevo Parlamento. El dirigente alegó que la del 26-J es una campaña "corta" en la que el presidente en funciones tiene que estar "en todos los territorios y en otros formatos televisivos".

Iglesias pidió un cara a cara con Rajoy pero el PP fuerza un solo debate a cuatro

En el PP reconocen que Podemos sí había pedido un cara a cara con el jefe del Ejecutivo, por considerar que Iglesias representa la alternativa de cambio real en el poder a los populares y encabeza la fuerza hegemónica de la izquierda: Unidos Podemos. El ninguneo público del líder de Podemos a Sánchez se mantiene en las conversaciones con los demás partidos. En el equipo de Iglesias, no niegan la oferta a Rajoy: "Por supuesto, públicamente y desde que nacimos, siempre hemos propuesto tener un debate con el candidato del PP".

Santamaría como primera opción

Aunque los populares podrían tener la tentación de acentuar la polarización de la campaña entre el PP y Podemos, Rajoy solo quería un debate, y a cuatro, desde el principio, según comentaban los principales dirigentes de su partido a la espera de que Moragas confirmara la decisión. Para las demás citas de candidatos, a cuatro, a siete o de contenido sectorial que se planteen, el PP enviará a la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, como primera opción. Después entrarán en liza los demás ministros y principales dirigentes del partido.

Óscar López: "Rajoy pone otra vez excusas para no dar la cara. Lo que está haciendo es dilatar los tiempos para no ir a los debates, porque no le interesa"

Rajoy se cerró en banda en la campaña del 20-D a la posibilidad de debatir con otro candidato que no fuera Pedro Sánchez, como representante del principal partido de la oposición. No le valió entonces el argumento de que los sondeos anunciaran que Iglesias y Rivera iban a romper el esquema básico del bipartidismo, eran fuerzas extraparlamentarias y no admitía ponerse a su nivel. Se celebró pues el único mano a mano de la campaña con el dirigente socialista sin que a ninguno de los dos le valiera de nada para ampliar sus expectativas electorales.

Pedro Sánchez saluda a Soraya Sáenz de Santamaría antes del debate a cuatro de Atresmedia, el pasado 7 de diciembre, ante Pablo Iglesias, Vicente Vallés, Ana Pastor y Albert Rivera. (Reuters)
Pedro Sánchez saluda a Soraya Sáenz de Santamaría antes del debate a cuatro de Atresmedia, el pasado 7 de diciembre, ante Pablo Iglesias, Vicente Vallés, Ana Pastor y Albert Rivera. (Reuters)

A Sánchez, no obstante, sí le sirvió para coger oxígeno y para insuflar ánimo a las bases en la recta final. Algo que necesitaban tras el devenir de una campaña más bien plana y en que la dirección fue consciente de que el debate a cuatro no había ayudado al candidato y sí había venido muy bien a Iglesias, sobre todo por el minuto de oro final. Por eso, este miércoles, Luena lanzó el envite públicamente: gracias a la percha de la oferta de Antena 3, podía colocar en los medios el debate sobre un mano a mano con Rajoy y retratar al PP diciendo que no.

"El presidente en funciones pone otra vez excusas para no dar la cara. Lo que está haciendo es dilatar los tiempos para no ir a los debates, porque no le interesa", apunta López, en conversación telefónica con este diario.

El 'Salvados' se repetirá

Así las cosas, y teniendo en cuenta que tanto Sánchez como Rivera han condicionado su presencia en los debates a la participación en ellos de Rajoy, todo apunta a que, salvo cambio de última hora, solo habrá un debate a cuatro entre los primeros espadas. Uno y nada más que uno. Y eso que se dijo desde el principio que la del 26-J iba a ser una campaña austera y más volcada en los platós. Pero lo estará menos que el 20-D, elecciones para las que se celebraron un encuentro a tres -Rivera, Sánchez, Iglesias- en 'El País', uno a cuatro -los tres candidatos más Santamaría- en Atresmedia y un cara a cara Rajoy-Sánchez organizado por la Academia de Televisión (ATV), aparte del 'face to face' de los líderes de las dos formaciones emergentes en 'Salvados', el programa conducido por Jordi Évole, y en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).

En esta ocasión, sí se repetirá el mano a mano de Rivera e Iglesias en La Sexta, que el secretario de Comunicación de Ciudadanos, Fernando de Páramo, defendió, porque "no se puede tener miedo a debatir" y porque "al populismo y a los que venden humo hay que desenmascararlos con hechos y soluciones", informa EFE.

Al final, habrá menos choques en la tele que para el 20-D: un solo debate a cuatro y el careo de Iglesias y Rivera con Jordi Évole en La Sexta, por ahora

"Sí, al final Rajoy se sale con la suya. Ellos imponen, y son lentejas, punto", lamentan en el comité electoral socialista. En Ferraz, además, sí se ha discutido sobre la posibilidad de que el PP pudiera acceder a un cara a cara con Iglesias, lo que podría contribuir a la estrategia compartida de ambos partidos de polarizar al máximo la campaña. "Sería una burrada. ¿En virtud de qué iban a justificar ese debate? Alguna gente en el PP maneja esa opción, pero no vemos al presidente haciendo eso. No tendría excusa, y menos cuando nosotros hemos ofrecido un Rajoy-Sánchez", analiza un destacado miembro del equipo del candidato.

Iglesias pidió un cara a cara con Rajoy pero el PP fuerza un solo debate a cuatro

El PSOE lo que también rechaza de antemano es un cara a cara de su jefe con Iglesias, como han demandado algunos medios. En la dirección entienden que no tendría ningún sentido, sobre todo cuando quiere centrarse en la confrontación con el líder del PP, y hacer ver a los votantes que solo hay dos opciones reales: o Rajoy o Sánchez. Ninguna más.

Los detalles, aún sin cerrar

Los detalles del debate a cuatro se irán conociendo en los próximos días. El PP quiere que se celebre en "territorio neutral", con lo que el PSOE y Podemos interpretan que preferirá Televisión Española o la fórmula escogida en otras ocasiones, la ATV que preside Manuel Campo Vidal. ¿Cabe el riesgo de que el formato sea más antiguo, como el cara a cara de Rajoy-Sánchez, en lugar de la puesta en escena más ágil y flexible que exhibió Atresmedia en el debate a cuatro que condujeron los periodistas Vicente Vallés y Ana Pastor? En el equipo de Sánchez esperan que no, que no se den pasos atrás, y confían en que los detalles se cierren lo antes posible para no alargar "el debate sobre el debate".

Lo previsible es que la organización del debate a cuatro recaiga en TVE o en la Academia de Televisión, la entidad que ya se encargó del cara a cara

Fuentes de Atresmedia indican, por su parte, que visto el planteamiento que acepta el PP, lo previsible es que su organización no recaiga en ninguna cadena privada, y prefieren que se encargue la ATV -por mucho que la realización o la iluminación sean menos vistosas- antes que el grupo rival. Si la señal la sirve la Academia, todos los canales que lo deseen pueden engancharse a ella, asumiendo parte de los costes de producción en función de la audiencia. El cara a cara de Rajoy y Sánchez, por ejemplo, fue difundido tanto por TVE como por Atresmedia. No así por Mediaset, que pese a su interés en los debates, se quedó fuera de todos.

Pedro Sánchez, Manuel Campo Vidal y Mariano Rajoy, antes del comienzo del cara a cara del 20-D, el pasado 14 de diciembre. (Reuters)
Pedro Sánchez, Manuel Campo Vidal y Mariano Rajoy, antes del comienzo del cara a cara del 20-D, el pasado 14 de diciembre. (Reuters)

Lo único confirmado hasta el momento, pues, es el encuentro a cuatro con los principales líderes y el 'Salvados' de Rivera e Iglesias el 5 de junio, a menos de una semana del arranque oficial de la campaña. Para el día siguiente estaba previsto el debate de los cabezas de PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos en la UC3M, organizado por la asociación de estudiantes Demos. Pero este peligra, porque Rajoy ya ha rechazado ir, lo que provocará que se descuelguen Sánchez y Rivera.

La incógnita recurrente en todas las campañas, los choques en televisión, ya se despeja, a falta de los detalles. Pero el resultado, ya se ha visto, no tiene por qué superar las expectativas del 20-D. Aunque la novedad será que Rajoy se enfrentará ante las cámaras y, por primera vez, a Sánchez, Rivera e Iglesias.

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