EL CAMINO HACIA EL 26-J

Las seis líneas rojas de Sánchez para pactar con Podemos y Ciudadanos tras el 26-J

El candidato presenta los pilares sobre los que quiere construir los acuerdos poselectorales, entre los que incluye el no al referéndum en Cataluña o al control de las instituciones

Foto: Pedro Sánchez, durante su breve comparecencia ante los medios (y sin preguntas) este 26 de mayo, ante el monumento a la Constitución, en Madrid. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su breve comparecencia ante los medios (y sin preguntas) este 26 de mayo, ante el monumento a la Constitución, en Madrid. (EFE)

El PSOE "sale a ganar" las elecciones del 26-J, pero al tiempo es consciente de que no volverán las mayorías absolutas, y por eso quiere marcar de antemano el terreno de juego de los pactos. Fijando sus seis líneas rojas o "principios" irrenunciables, en la terminología empleada por Ferraz, las seis condiciones para cualquier entente con las dos "fuerzas del cambio", Podemos y Ciudadanos, entre las que incluye el no al referéndum en Cataluña. 

Pedro Sánchez presentó esos seis principios este jueves, y escogió un lugar simbólico en Madrid, el monumento a la Constitución, un cubo gigante en la pendiente de los jardines del Museo de Ciencias Naturales, en un lateral de la Castellana, y que la organización decoró con las dos letras 'claim' de la campaña, 'sí', en consonancia con el eslogan del 26-J, 'Un sí por el cambio'. Eso sí, presentó el documento y se marchó, sin querer responder a las preguntas de los medios.

[Consulte aquí en PDF el texto 'Sí a los seis principios para el Gobierno del cambio']

El secretario general explicó que ahora que los periodistas y los ciudadanos cuestiona "con quién" quieren pactar los candidatos, él quería contestar a otra pregunta que considera más importante: "El PSOE aspira a ganar las elecciones, y antes de decir con quién queremos ir, queremos plantear a los españoles a dónde queremos ir". Y por eso plantea "seis pilares para construir" los futuros acuerdos, seis "principios básicos para ese Gobierno del cambio", siempre partiendo de la base de que el PSOE pretende ser "la primera fuerza", que pide el "cambio sin intermediarios". Pero su partido, insistió, no "vetará" a ninguna de las fuerzas que, a su juicio, representan también el cambio, puesto que este no es un "patrimonio exclusivo" del PSOE. Sánchez aseguró que España está en una "encrucijada", no ante una "segunda vuelta" o una "repetición de elecciones" -expresión que usa Podemos-IU y que endemonia a los socialistas-, ya que han de resolverse "muchas de las incógnitas" del país para los próximos 10 o 15 años. "El 26-J va a determinar de manera clara cuál va a ser el rumbo que tome nuestro país para las próximas generaciones", aseveró.

"El PSOE aspira a ganar las elecciones, y antes de decir con quién queremos ir, queremos plantear a los españoles a dónde queremos ir"

Las seis líneas rojas se construyen, en el documento, en torno a un sí y un no. El primer principio es un "sí a una reforma fiscal justa, progresiva y suficiente que garantice la igualdad y no a los recortes en el Estado del bienestar". Y ante la "ruptura del equilibrio de las cuentas públicas", "un Gobierno que yo presida" -dice Sánchez, con una fórmula que calca en el resto del documento- dirá sí a garantizar pensiones dignas, a universalizar la sanidad pública, a un pacto de Estado por la Educación, a un ingreso mínimo vital, a la lucha contra el fraude fiscal y a no eludir "la obligación de pagar la deuda pública". 

Las seis líneas rojas de Sánchez para pactar con Podemos y Ciudadanos tras el 26-J

Contra Podemos por el "control"

El segundo punto es un "sí a un empleo de calidad y con derechos y no a la precariedad de la reforma laboral del PP". Aquí el PSOE incardina su promesa de redacción de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y la "derogación de facto" -precisó el candidato- de la legislación aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012. 

Tercer pilar: "Sí a instituciones independientes y no al control político de la Justicia, la Administración, las Fuerzas de Seguridad, RTVE, los órganos constitucionales y los organismos reguladores". Con este principio el PSOE recuerda una de sus críticas a las propuestas de Podemos, a quienes acusó de querer controlar los resortes del Estado. 

Frente "a quienes quieren romper España, el PSOE va a reivindicar el derecho a convivir unidos entre todos los españoles", y no el derecho a decidir

El cuarto sí lo dan los socialistas a la lucha contra la violencia de género y el no a la desatención a las víctimas. El quinto, un "sí a la reforma federal de la Constitución y no a un referéndum para la independencia". Sánchez recordó que la apuesta de su partido es la modificación del pacto de convivencia, de la Carta Magna de 1978, una posición que hunde sus raíces en la 'Declaración de Granada' de 2013 y que se recogió en los documentos posteriores. El PSOE reivindica, pues, una reforma que "culmine el modelo territorial" de la Transición. Frente "a quienes quieren romper España, el PSOE va a reivindicar el derecho a convivir unidos entre todos los españoles", y no el derecho a decidir. 

Sánchez, durante la presentación de su documento, este 26 de mayo en Madrid. (EFE)
Sánchez, durante la presentación de su documento, este 26 de mayo en Madrid. (EFE)

La inclusión de este punto, como explicaban posteriormente desde el comité electoral, no es gratuita, puesto que el PSOE quiere que no ocurra como en la campaña del 20-D, cuando Podemos "no habló del referéndum" y luego lo impuso como línea roja tras abrirse las urnas. Ahora desea que Pablo Iglesias se retrate y no esconda una cuestión que para Ferraz es clave. 

Los socialistas quieren "enmarcar los contenidos de la campaña" a través de seis ejes "muy elegidos", que se hable de propuestas, y confrontar con PP y Podemos

El último principio es el "sí a una Europa social, democrática y solidaria y un no a un abandono del ideal europeísta", que tenga en cuenta los objetivos de déficit, la unión fiscal, política y social de la UE, que negocie un TTIP "justo" e impulse la acogida de refugiados. 

Seis pilares, por tanto, "básicos para la formación de un Gobierno liderado por el PSOE", y las políticas "derivadas de ellos y no las ambiciones ni los sillones harán que la agenda de gobierno coincida con la de la sociedad". A lo que se añade el compromiso de "decir siempre la verdad a los ciudadanos, sin escamotear los problemas reales" y sin "anunciar unas medidas en España y otras diferentes en Bruselas", una acusación repetida contra el presidente en funciones

Fuentes del comité electoral explicaban que la voluntad del PSOE es "suscitar polémica", que todos los candidatos entren a los temas, "enmarcar los contenidos de campaña". "Queremos confrontar con el PP en materia social y con Podemos en la cuestión de libertades. Son seis puntos muy elegidos para acotar el terreno, seis límites, principios que no se negocian", que son irrenunciables, indicaba un alto mando responsable de la estrategia socialista. 

Las seis líneas rojas de Sánchez para pactar con Podemos y Ciudadanos tras el 26-J

Cree que le viene bien el debate a cuatro

Con la presentación, sin preguntas, de los 'Seis principios para el Gobierno del cambio', el PSOE quería evitar que la atención se focalizase en los debates, después de que ayer miércoles el PP dejara claro que solo habría uno, y a cuatro, y rechazara el cara a cara con Sánchez. Para el comité socialista, era "previsible" que Rajoy solo aceptara ese formato. Aunque seguirán presionando para que ceda. Sánchez, en una entrevista en 'Al rojo vivo' que siguió al acto junto al monumento de la Constitución, pidió al PP que reconsidere su negativa aun a sabiendas de que al jefe del Ejecutivo en funciones "no le gusta rendir cuentas".

Pero en Ferraz advierten de que un duelo del presidente en funciones con Pablo Iglesias, con el objeto de polarizar, y como ayer deslizó Pablo Casado, el vicesecretario de Comunicación de los populares, sería "un asunto feo y sentaría un mal precedente"

El PSOE cree que una salida posible podría ser un debate en el que participaran moderadores de distintas cadenas para que se sintieran representadas

Ferraz entiende que el espacio a cuatro no es negativo para los intereses de Sánchez. El equipo de campaña considera que "le viene bien" incluso, porque "para empezar están los que han votado juntos" contra el líder socialista en su investidura, PP y Podemos, y aventuran que si ambos juegan a hacerle un sándwich, "se verá una pinza como un castillo". "Para nosotros, un debate a cuatro es hoy mejor que el 20-D, porque la gente ya ha visto cositas, ya sabe cómo nos comportamos. También es verdad que con esta fórmula el debate se diluye más que en un cara a cara, donde no tienes escapatoria. Pero nosotros queremos debates porque son un elemento de campaña y te permiten entrar en contenidos, que es lo que queremos", indica un responsable del comité electoral. 

Las seis líneas rojas de Sánchez para pactar con Podemos y Ciudadanos tras el 26-J

El choque en televisión podrá verse, probablemente, el martes 14 de junio. El PP quiere un "terreno neutral", indicando que prefiere TVE antes que una privada. Pero ante la posible indignación de los operadores comerciales, el PSOE plantea que una salida puede ser que se organice en un plató de la Academia de Televisión, buscando una imagen más moderna que en el anterior cara a cara, con presentadores de distintas cadenas (la tele pública, Mediaset y Atresmedia) para que todas las cadenas se sientan representadas. Pero es una mera idea, porque no hay negociación aún de los detalles y no se sabe cómo responderán las privadas y si alguna de ellas puede descolgarse porque no le interese engancharse a un debate que emitan a la vez otros canales. 

Armengol prefiere un Gobierno de izquierdas y no tiene miedo al 'sorpasso'

Pedro Sánchez, antes de presentar su documento, hizo de telonero de la jefa del Ejecutivo balear, la socialista Francina Armengol, en el desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, en el hotel Ritz de Madrid. La elección no era casual: de los siete presidentes autonómicos del PSOE, ella es la única que le ha prestado apoyo incondicional todo este tiempo, pero también es la que dirige una comunidad de menor peso y con un número de militantes a años luz de la federación más poderosa, Andalucía.  

Armengol defendió el acuerdo que ella logró tejer en las islas hace un año con los nacionalistas de izquierda de MÉS (en el Consell) y Podemos (prestando apoyo al Gobierno desde fuera, desde el Parlamento), como una "experiencia de éxito, labrada desde la generosidad de las fuerzas políticas". La presidenta subrayó que no será ella quien tilde de "radical ni extremista a nadie" -en referencia al partido morado-, y que para muestra ahí están sus políticas en Baleares. 

La baronesa socialista recordó que ella siempre preferirá en España "un Gobierno de izquierdas", porque se siente como una mujer de izquierdas. No lo dijo, pero los socialistas baleares sí recelan de Ciudadanos -en las islas, en la oposición- porque entienden que están más escorados a la derecha de como se les percibe en el resto del país. 

De cualquier modo, Armengol señaló que no tiene "miedo"  a un potencial 'sorpasso' de Unidos Podemos -la coalición nucleada por Podemos e IU pero en la que también está MÉS-, porque las sumas "a veces suman, a veces multiplican y a veces restan". 

Sánchez, por su parte, puso Baleares como ejemplo del Gobierno del "cambio" que él quiere para España y como referente de las "políticas progresistas" que devuelven derechos, combaten la desigualdad y generan crecimiento económico, y a la vez controlan el gasto público. "Hagamos extensible el cambio al país el próximo 26 de junio", apremió.

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