elecciones 26-j

Podemos hará su campaña más rural a la caza de los “escaños colgantes”

Romper la barrera de las zonas rurales, así como de la tercera edad que va asociada, es uno de los objetivos marcados por Podemos para la campaña electoral del 26-J

Foto: El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante el inicio de la campaña electoral el 20-D en la pequeña localidad zamorana de Villaralbo. (Reuters)
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante el inicio de la campaña electoral el 20-D en la pequeña localidad zamorana de Villaralbo. (Reuters)

El cambio político empieza por el mundo urbano, suelen insistir los analistas políticos de Podemos. Un argumento que se utiliza internamente para justificar los raquíticos resultados de la formación emergente en las localidades y ciudades pequeñas, pero que se pretende combatir en la campaña de las elecciones del 26-J. Romper la barrera de las zonas rurales, así como de la tercera edad que va asociada, es uno de los objetivos marcados por Podemos. El último CIS apuntala las posibilidades de avanzar hacia caladeros de votos en los núcleos con poblaciones entre los 50.000 y los 100.000 habitantes, una tendencia que se tratará de apuntalar con una campaña más rural.

En estas elecciones Podemos se dispone a disputar hasta el último voto, según indican fuentes del partido, porque será el número de sufragios y no tanto de escaños lo que se utilizará para negociaciones con el PSOE de cara a intentar formar un hipotético Gobierno progresista. “Si obtenemos solo un voto más que el PSOE creemos que deberíamos ser nosotros quienes liderásemos el Gobierno de coalición, a expensas de que tenderemos siempre la mano a los socialistas, quedemos por arriba o por abajo”, explica un miembro de la ejecutiva del partido.

"Si obtenemos solo un voto más que el PSOE creemos que deberíamos ser nosotros quienes liderásemos el gobierno de coalición", consideran en Podemos

El que quede por encima debería ostentar la presidencia y el siguiente la vicepresidencia, matizan estas mismas fuentes, siempre contabilizando votos, en lugar de escaños. Es por ello que aunque en varias provincias pequeñas Podemos no tiene opciones de sacar escaño, no las desatenderá para sumar el mayor número posible de votos. Con todo, se priorizarán las provincias donde Podemos no obtuvo representación el 20-D y en las que tras la unión con IU tienen más opciones. Este es el caso de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Teruel o Jaén (donde encabezará la lista el líder jornalero Diego Cañamero), pero también tratará de ganar terreno en Zamora o Soria. La coalición de Unidos Podemos también permitirá rebajar el número de votos que les costará la obtención de escaños, igualándose prácticamente al PSOE (una media de 61.000 votos para el primero y de 63.000 para el segundo).

Podemos ya inició la campaña del 20-D con la pegada de carteles en la pequeña localidad zamorana de Villaralbo. Un gesto inédito entre las grandes formaciones, que habitualmente arrancan sus campañas electorales en Madrid o, en menor medida, en otras grandes capitales de provincia. El mundo rural también es esencial para el cambio, explicaban ya entonces los responsables de campaña del partido, para quienes “el proyecto de país que Podemos quiere poner en marcha no se gesta únicamente en las ciudades”.

Íñigo Errejón en un acto en San Fernando de Henares, junto a Auxiliadora Honorato (d) y Marina Avia. (EFE)
Íñigo Errejón en un acto en San Fernando de Henares, junto a Auxiliadora Honorato (d) y Marina Avia. (EFE)

La confluencia catalana En Comú Podem ha recogido el testigo y este sábado eligió a la localidad más pequeña del Cataluña para presentar su campaña electoral: Sant Jaume de Frontanyà. Su censo es de 26 habitantes, según los últimos datos recogidos por el Institut d'Estadística de Catalunya. “Queremos ganar el cambio desde el pueblo más pequeño a la ciudad más grande. Pueblo a pueblo, ciudad a ciudad”, explicaron los candidatos de la confluencia catalana.

La formación impulsada por Ada Colau cosecha solo un punto de potenciales votantes en las localidades de menos de 2.000 habitantes y sigue una tendencia ascendente hasta llegar al 8,8% en las de más de un millón (Barcelona), según los datos del último barómetro del CIS. En el caso de Compromís, su caladero es Valencia. Podemos, en cambio, sigue avanzando en su conquista del voto rural, aunque este todavía es su principal talón de Aquiles.

“Queremos ganar el cambio desde el pueblo más pequeño a la ciudad más grande", aseguran

En las europeas, la mayor parte de los votos de Podemos provinieron de las ciudades con más de un millón de habitantes (Madrid y Barcelona). En el CIS de abril de 2015 ya se observaba un avance hacia caladeros de votos en los núcleos con poblaciones entre los 50.000 y los 100.000 habitantes. Una tendencia que se consuma en el CIS del pasado mes de abril. A la pregunta “Suponiendo que mañana se celebrasen elecciones generales, es decir, al Parlamento español, ¿a qué partido votaría usted?”, el porcentaje de personas de municipios menores de 2.000 habitantes que responden Podemos es incluso mayor al de los habitantes de ciudades con una población superior al millón: un 7% frente a un 6,8%. En las localidades de 2.001 a 10.000 habitantes, es de 8,5%, en las de 10.001 a 50.000 es de 9% y en las de 50.001 a 100.000 baja a 5,7%.

La precampaña de Podemos ya ha puesto el foco en las pequeñas localidades con los actos denominados 'El Congreso en tu plaza', una suerte de caravana que ha llevado a la mayor parte de los diputados a realizar actos pequeños y de cercanía con sus simpatizantes y militantes.

Elecciones Generales

El redactor recomienda