el confidencial ENTREVISTA A ALBERT RIVERA

"Estoy dispuesto a sentarme con PP o PSOE según cuales sean los resultados el 26-J"

Albert Rivera responde a las preguntas de El Confidencial a solo un mes y medio de las elecciones. Da por seguro que no habrá un nuevo bloqueo: "Los votantes no lo admitirán"

Pasaba la una de la tarde en la semana más calurosa que de momento ha conocido esta primavera. Albert Rivera (Barcelona, 1979) aguanta la entrevista con la americana puesta a casi 30 grados. Madrid se asoma a lo lejos de la azotea mientras el presidente de Ciudadanos insiste en que la campaña del 26-J requerirá mucha empatía con la sociedad, "harta y cansada" de la clase política. El líder naranja está dispuesto a hablar tanto con PP como con PSOE después de que los españoles se pronuncien en las urnas. Con Podemos ni se lo plantea: "Es el cambio a peor". Pero si algo tiene claro es que el bloqueo de estos meses no se volverá a producir. "No va a haber un solo votante de cualquier partido que admita el 'no' por respuesta".

 

Pregunta (P): Tiene buen aspecto. A otros de sus rivales políticos les ha pasado más factura la situación de tensión y negociaciones de estos meses.

Respuesta (R): Nos lo hemos tomado con paciencia. También me he apuntado al gimnasio otra vez para hacer un poquito de deporte ahora que estoy unos días en Madrid y, bueno, con la primavera siempre tiene uno mejor aspecto.

P: Usted dice que no hablará de pactos hasta ver los resultados, pero ya se ha comprometido a reunirse con PP y PSOE tras el 26-J. ¿Insistirá en un acuerdo a tres o ya cuenta con que no es posible?

R: Yo he vivido en mis propias carnes lo que es dos partidos en plena guerra fría. Hablar con el PSOE por un lado y con el PP por el otro. Todo el mundo recordará cómo se llegó al acuerdo en la Mesa del Congreso, que fue un poco surrealista porque el PSOE quería hablar solo con nosotros, el PP, también... En definitiva se llegó a un acuerdo a tres sin que hubiésemos hablado, y luego para configurar Gobierno fue imposible. Todo el mundo tiene la imagen de Rajoy y Sánchez incapaces de darse la mano. Yo no daré mi brazo a torcer, España necesita grandes acuerdos porque en cada reforma de educación, justicia, la ley electoral... se necesitan mayorías muy amplias. Sí es verdad que necesitan ponerse las pilas y cambiar de actitud. No puede estar por delante la silla de España. No se cómo será la aritmética pero hará falta diálogo.

P: Y con Podemos descarta incluso sentarse esta vez.

R: Nosotros nos sentamos para buscar la abstención de Podemos, no para gobernar juntos en unas circunstancias en las que la aritmética no nos daba para otra cosa. Lo que sí que descarto es gobernar con los que quieren un cambio a peor. Yo quiero que la educación sea mejor y que la justicia esté menos politizada, que los medios de comunicación sean libres, que los impuestos para la clase media que está machacada sean moderados... Ciudadanos es el cambio a mejor y Podemos el cambio a peor.

P: Lo que ya parece inevitable es una campaña totalmente polarizada. ¿Cómo va a captar el interés Ciudadanos en una sociedad cansada de la clase política?

R: Si alguien quiere polarizar a España en bandos se equivoca. La mayoría de los españoles están hartos. Llevamos cuatro elecciones este año y las de junio serán las quintas. La campaña que viene tiene que tener mucha humildad, mucha empatía. Por otro lado, estoy convencido de que hay españoles moderados, razonables y sensatos que lo que quieren son soluciones.

P: ¿Siente que está en el punto de mira de Rajoy? Dicen en el PP que ellos son la única alternativa a la alianza de Unidos Podemos.

R: He visto portadas en periódicos afirmando que el enemigo a batir del PP era Ciudadanos. Yo no voy a hacer una campaña contra nadie, es absurdo. El enemigo es el paro y la corrupción, así que si algunos piensan que es Ciudadanos, se equivocan. Nosotros, se lo digo con humildad, somos parte de la solución.

Albert Rivera durante la entrevista de El Confidencial. (E. Villarino)
Albert Rivera durante la entrevista de El Confidencial. (E. Villarino)

P: La gente necesita claridad. ¿El problema con el PP es la corrupción o es Rajoy, por estar al frente del partido durante todos los escándalos?

R: Corrupción en España, lamentablemente, hemos visto mucha. Está saliendo mucha y seguro que seguirá saliendo. Mordidas a la obra pública, extorsión a empresas... Hemos vivido años muy lamentables. Ahora bien, el problema no es solo de Rajoy. Él lleva 35 años en política, habrá hecho cosas bien, cosas mal y cosas regular, pero está claro -a mi juicio- que España tiene que abrir una nueva etapa política y que eso, con gente del PP, de Ciudadanos, del PSOE... estoy convencido de que tiene que tener nuevas políticas y nuevas personas. El que ha tenido mayoría absoluta y no lo ha hecho, quien no ha sabido combatir la corrupción... pues no creo que sea la persona en la que la gente piense para abrir esa nueva etapa. Pero bueno, en todo caso esto es una decisión de los partidos porque cada uno tiene su líder y sus mecanismos. Los escaños de Ciudadanos, sean los que sean, van a servir para un cambio y para llegar a acuerdos.

P: Porque si hay otros muchos puntos en común con los populares, el escollo se reduce al líder. ¿Sería más fácil un entendimiento con una cara nueva como es la de Pablo Casado?

R: Si intentamos buscar los puntos comunes entre PP, PSOE y C's se pueden encontrar. Lo que pasa es que no creo que estemos de acuerdo en tantas cosas. Yo no estoy de acuerdo en politizar la justicia como han hecho ambos, en cambiar la ley de educación cada cuatro años y que sea un desastre, en subir el IRPF y el IVA a los ciudadanos o en machacar a los autónomos con una cuota antes de empezar a trabajar. Tendríamos que tener muchos escaños y mucha fuerza para convencer a otros socios de que hay que hacer todos esos cambios. Si pones a un político nuevo en un partido que hace exactamente lo mismo que han hecho en los últimos años, no sirve. Tiene que ser gente nueva que tenga las manos libres para cambiar cosas. Y que asuman errores porque algunos no han entonado todavía el 'mea culpa'.

"No hay ya opciones al fracaso. El fracaso ha llegado y tras el 26-J no va a haber un solo votante de ningún partido que admita el 'no' por respuesta"

P: ¿Puede afirmar que no apoyará un Gobierno presidido por Mariano Rajoy?

R: La clave es el cambio de las políticas. Si quieren hacer reformas o no. Yo creo que un partido que ha tenido todos los instrumentos del mundo con mayoría absoluta y no lo ha hecho... E incluso ha dado pasos atrás en justicia, educación o lucha contra corrupción. Hay que abrir una nueva etapa que cuente con gente que crea en un proyecto nuevo, que diga: "Hemos hecho cosas bien y cosas mal, vamos a arreglar lo que no hemos hecho bien". Y no olvidemos que el mayor deseo del populismo y los independentistas es que todo siga igual porque donde ellos se alimentan es en la desigualdad y en la corrupción. O sea, que si las cosas siguen igual quien se va a poner las botas es el populismo. Hay que descomponer las causas que le han dado alas. Si no hacemos nada, como Rajoy en los últimos años, Pablo Iglesias y los suyos aprovecharán la ocasión.

P: Sobre las listas, los cambios en muchos de sus números uno para las próximas elecciones con sustituciones y bajas que suplir en muchos casos, ¿se deben al crecimiento de Ciudadanos a marchas forzadas?

R: Nosotros hicimos las primarias el verano pasado y de las 50 provincias ha habido una que el comité electoral ha propuesto al consejo general -que es donde están representados los afiliados- un cambio de candidato por otro que también es afiliado del partido. En el resto de circunscripciones lo que hemos hecho es renovar ahí donde había bajas o renuncias y cubrir los huecos porque hay que presentar a la junta electoral las listas completas. Y eso es lo que ha hecho la ejecutiva y lo que ha ratificado la militancia. A partir de aquí, siempre lo he dicho, Ciudadanos es un partido con gente que tiene experiencia profesional, pero muchos no tenían experiencia política. Yo mismo soy un ejemplo cuando llegué. Hay que crecer, hay que aprender y, de hecho, estamos formando a nuestros equipos porque para ser diputados, concejales y ocupar cargos públicos hay que mejorar cada día.

El presidente de Ciudadanos insiste en una campaña electoral con mucha empatía con la gente. (E. Villarino)
El presidente de Ciudadanos insiste en una campaña electoral con mucha empatía con la gente. (E. Villarino)

P: La exdiputada en la Asamblea de Madrid Eva Borox pasó por muchos partidos antes de entrar en C's. Ahora, según el sumario de la trama Púnica, se ha conocido un pago que le habría hecho David Marjaliza de 30.000 euros. No les hizo falta actuar porque dimitió antes.

R: Efectivamente Eva Borox fue concejal del PSOE y esto que está hablando Marjaliza es de aquella época. Y esa persona que luego estuvo en C's, que ya no está, si hubiera estado involucrada en cualquier caso de corrupción estoy seguro de que no habría hecho falta decir nada porque la propia persona habría tomado la decisión. Para ser justos, ella dijo públicamente que si alguna vez tuviera una causa, dejaría su cargo. Hemos conseguido una cosa que es buena: que los imputados por corrupción política ya no tengan cabida en ningún partido. Y humildemente eso tiene mucho que ver con nuestros pactos anticorrupción en las CCAA. Ocurrió con Chaves y Griñán en Andalucía, que se tuvieron que apartar y ha ocurrido en la Comunidad de Madrid con gente de la Púnica o de la Gürtel. La otra batalla es acabar con los aforamientos, que tiene mucho que ver con esto. Rajoy ha dejado protegida a Rita Barberá en la diputación permanente del Senado.

P: El programa de Ciudadanos se mantiene prácticamente igual. ¿Algún matiz en medidas que suscitaron cierta polémica como el contrato único o la reforma de la ley de violencia de género?

R: Hay dos novedades en el programa. El contenido es el mismo porque se aprobó y no se ha podido aplicar. Sí, vamos a hacer dos cosas: explicarlo comunicativamente mejor para que la gente entienda qué es un complemento salarial o un contrato único y qué consecuencias buenas para su bolsillo tiene. Y dos, dotar de una memoria económica el programa con Luis Garicano al frente para decirle a la gente: "Yo le propongo esto y se paga de esta manera".

P: Y sobre la afirmación de que el Ibex 35 financia a su partido, ¿qué puede decir?

Pues una gran carcajada. Ciudadanos es el partido con menos donaciones de España, por supuesto ninguna de ellas de empresas del Ibex. Y somos el partido que consigue recaudar cuatro millones de euros de nuestros afiliados, que se dejan 10 euros cada mes y eso es algo que quiero reivindicar porque nos hace independientes. Con cuatro millones al año de tus afiliados más el dinero público que te corresponde por tus grupos parlamentarios, por tu entrada en el Congreso... Ciudadanos puede decir que es el único partido de España que no tiene déficit, tiene ahorro. Cuando tú gastas un tercio de lo que gasta el PP en una campaña, se entiende.

"No nos sentamos a negociar con Podemos. Había un acuerdo con el PSOE y pensábamos que Iglesias se podía abstener pero dinamitó cualquier opción"

P: Estos meses de negociaciones han terminado en fracaso. Usted fue el primero en advertir que lo sería si no había acuerdo. Aunque el acuerdo firmado con el PSOE ya no tiene validez, ¿habrá un pacto de 'no agresión' durante la campaña? No podrán tirarse trastos a la cabeza...

R: Bueno, yo creo que el pacto de no agresión debería ser entre todos. Si la gente nos paga el sueldo para formar Gobierno, lo que tendría sentido es que ya lo hubiéramos conseguido. Es verdad que la aritmética, con la renuncia de Rajoy a presentarse, hizo que el PSOE tomara la iniciativa y, por el otro, la insuficiencia de ninguna mayoría parlamentaria -más allá de PP y PSOE- provocó aquella situación. Yo estoy convencido de que el 27 de junio nadie va a tener las narices -con perdón- de decirle a los españoles "es que yo quiero la silla y si no la tengo vamos a repetir elecciones". Rajoy quería su silla, Sánchez quería su silla, Pablo Iglesias su vicepresidencia, su CNI, su Ministerio de Defensa... y eso fue un error. Plantear en términos de poder y de sillas lo que es una solución para un país es empezar la casa por el tejado. No hay ya opciones al fracaso. El fracaso ha llegado y después del 26-J no va a haber un solo votante de ningún partido que admita el "no" por respuesta.

P: ¿Retratarse con Pedro Sánchez le penalizará en las nuevas elecciones?

R: Pues mire, depende. Si la gente lo que busca es una especie de trinchera ideológica donde enfrentarme con todos los demás españoles, pues seguramente no le gustará que lleguemos a acuerdos. Pero la gente que quiere soluciones y que España tenga un Gobierno reformista, nuevo, estable y que hagamos un cambio a mejor, lo valorarán. También es trabajo nuestro explicarle a la gente que sin mayorías absolutas hay que llegar a acuerdos. El otro día veíamos a Pedro Sánchez presentando a su supuesto equipo de Gobierno y si nadie va a tener mayoría absoluta la pregunta es: ¿Cómo vamos a presentar un equipo si ni siquiera vas a poder formar Gobierno sin hablar con otros? O el caso de Rajoy, que lo fía todo a que los demás se abstengan y que él siga haciendo lo mismo. La política del siglo XXI pasa por mayorías parlamentarias amplias, gobiernos en coalición y, sobre todo, cambios que los españoles anhelan y volverán a pedir en las urnas.

El líder de centro afirma que no dará su brazo a torcer y tratará de llegar a acuerdos 'muy amplios'. (E. Villarino)
El líder de centro afirma que no dará su brazo a torcer y tratará de llegar a acuerdos 'muy amplios'. (E. Villarino)

P: ¿Y fue un error sentarse a negociar con Podemos sabiendo de antemano que aquello era inviable?

R: No nos sentamos a negociar con Podemos. Había un acuerdo con el PSOE y Podemos dijo que quería hablar de poner en marcha la legislatura. Pensábamos que se podía abstener ya que el PP no quería hacerlo. Pero claro, Podemos en la propia reunión dinamitó cualquier posibilidad, quería pedir sillas, quería un Gobierno con seis partidos... Eso fue un juego de estos habituales ya de Pablo Iglesias. Esa misma tarde todo el mundo se dio cuenta de que Podemos no quería llegar a un acuerdo de gobernabilidad, sino que quería justificar su batalla contra PSOE y C's. Yo creo que hicimos lo correcto, que fue intentar buscar salida. Y espero que esta campaña sirva a Ciudadanos para pedir más apoyo todavía a los españoles.

P: ¿Cómo puede influir la alianza de Iglesias y Garzón? Supongo que estarán estudiando las consecuencias electorales.

R: En política cinco más uno no son seis y creo que se está demostrando. Si sumas los votos que tuvieron Podemos e Izquierda Unida el 20 de diciembre se van por encima del 25%. Y parece que podrían quedar por debajo de ese porcentaje actualmente, pero además hay que ver cómo justifican su cambio de posición en muchos temas. Son la coalición de España que más dinero debe a los bancos. Podemos e IU han asumido que el ideario comunista, que es muy respetable aunque yo no lo comparto, es la política económica para España, cuando el comunismo ya está obsoleto. Yo creo que Podemos en este caso, y me consta porque lo han manifestado Errejón y otros miembros del partido, sabe que la alianza con IU puede ser táctica pensando en escaños, pero ideológicamente y políticamente les deja sin muchos de los argumentos que les han dado éxito.¿Cómo van a criticar a otros partidos por según qué cosas y cómo van a defender que son transversales? Les desdibuja el mensaje de movimiento civil para pasar a ser un partido de corte comunista que ni es transversal ni pide reformas.

P: Pensemos en el 27 de junio. ¿Pactará con el PP si las izquierdas no suman?

R: Vamos a ver cuáles son los resultados. Yo estoy dispuesto a sentarme con el PP o con el PSOE según cuales sean los resultados para intentar formar Gobierno, pero también para pedirles cambios. Si no hay cambio de políticas y nuevos equipos, esto va a seguir muy mal. Si vamos a un cambio a mejor y los españoles se ilusionan, Ciudadanos puede ser el artífice de ese cambio. Vamos a esperar a ver cuántos escaños nos dan a cada uno, a ver la voluntad de diálogo que hay, pero también siendo conscientes de que los votantes de C's nos piden que seamos duros y pidamos cambios.

"Si pones a un político nuevo en un partido que hace lo mismo, no sirve. Tiene que ser gente nueva que tenga las manos libres para cambiar cosas"

P: De acuerdo, con cambios y con sus exigencias. ¿Podría haber ese pacto?

R: Lo repito. Claro. Ciudadanos es un partido de Gobierno y es un partido que puede formar Gobierno. Pero no cualquier Gobierno. Un partido que quiere gobernar para que la gente se vuelva a ilusionar con su país, para que España sea equiparable a la mejor sociedad y economía de Europa. Nos jugamos mucho y ese debe ser el modelo a seguir, no lo que propone Podemos, que al fin y al cabo ya sabemos de donde vienen; dónde daban clases, en Venezuela; y con quién se daban abrazos, con Tsipras y Syriza.

P: Las encuestas más recientes mantienen el porcentaje de votos de C's o lo suben. En el último CIS es el partido que más crece, pero viendo lo que ocurrió en diciembre, ¿es partidario del optimismo o la prudencia?

R: Prudencia sin duda. Hay mucha indecisión, hay mucho voto en juego. Muchos españoles no tienen claro si irán a votar y a quién lo harán. Sí que es verdad que hay una tendencia que dice que las cosas no van a cambiar demasiado y parece que la gente puede valorar la actitud optimista y constructiva de Ciudadanos. Nos toca hacer una campaña con más empatía que nunca, escuchando a la gente y proponiendo soluciones. Y creo que en eso podemos colaborar mucho.

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
34 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios