BEIRAS insta a "no traicionar" el pacto

Podemos e IU frenan la pretensión de En Marea de tener grupo propio en el Congreso

Anova, socio de Podemos en Galicia, ha registrado En Marea para concurrir al 26-J como partido y poder asegurarse grupo parlamentario gallego, pero los de Iglesias los retienen

Foto: El portavoz parlamentario de Podemos, Íñigo Errejón, junto a los portavoces de En Comú, Xavier Domènech, y En Marea, Alexandra Fernández. (EFE)
El portavoz parlamentario de Podemos, Íñigo Errejón, junto a los portavoces de En Comú, Xavier Domènech, y En Marea, Alexandra Fernández. (EFE)

Las confluencias de Podemos buscan tener grupo parlamentario propio en la próxima legislatura, una pretensión que se frustró en las pasadas elecciones por haber concurrido en coalición. Presentarse con la fórmula jurídica de partido facilitaría los trámites para no tener que integrarse dentro del grupo de Podemos, como ocurrió en esta legislatura. Compromís, como fuerza autonómica, ya contaba con un partido registrado y En Comú lo hizo el pasado 21 de enero. Anova, socio de Podemos en Galicia, hizo lo propio la pasada semana, al registrar en el Ministerio de Interior En Marea. Sin embargo, tanto Podemos como Izquierda Unida, las otras dos fuerzas integradas en la confluencia, se oponen a modificar la fórmula jurídica.

El debate sigue sobre la mesa de los órganos de decisión de En Marea, pero el veto de dos de las tres fuerzas que componen la confluencia ha llevado a los defensores del cambio de fórmula jurídica a tirar la toalla. La propia portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, defendió en repetidas ocasiones la necesidad de ensayar el formato que permitiese contar con un grupo parlamentario gallego en el Congreso, pues esta es una de las propuestas que movieron a la candidatura y por la que se hizo campaña. “La voluntad no es mayoritaria y que Podemos e IU vayan en coalición a las elecciones generales tampoco ayuda”, explican fuentes de Anova. Con todo, el líder de Anova, el histórico del nacionalismo gallego Xosé Manuel Beiras, ha aumentado la presión al instar tanto a Podemos como a IU a "no traicionar" el pacto fundacional de En Marea, entre cuyos fines se encuentra la opción de un grupo propio. En una entrevista en la Cadena Ser, Beiras ha arremetido contra las distorsiones en los órganos de decisión de la confluencia, provocadas, a su juicio, por Podemos e IU.

El plazo para la inscripción de las coaliciones en la junta electoral se cierra el próximo jueves, por lo que la decisión final deberá tomarse en los próximos días. Los socios gallegos de la formación emergente están sumidos ya en el proceso de confluencia de cara a las elecciones autonómicas que se celebrarán el próximo mes de octubre, por lo que no quieren que esta batalla genere tensiones innecesarias. Sin embargo, la sombra de la ruptura pesa sobre la confluencia, aunque el propio dirigente nacionalista "confía" en que finalmente no suceda.

La prioridad es la Xunta, reconocen desde la dirección de Anova, y aunque seguirán presionando para asegurarse una fórmula que permita la obtención de un grupo gallego en el Congreso, no establecerán líneas rojas en este sentido. Si el sentir mayoritario pasa por mantener la coalición, añaden fuentes de la dirección del partido, se asumirá.

Colau se descuelga

Estas resistencias son menores con vistas a los comicios autonómicos, por lo que todo apunta a un consenso para que Podemos imponga su fórmula de cara a las generales y Anova para la Xunta. El propio Íñigo Errejón ya mostró su voluntad de ceder a las presiones de la dirección de Anova al apelar a la autonomía de un “espacio político propio” de Galicia durante unas jornadas celebradas el pasado mes de marzo en Pontevedra. Los nacionalistas gallegos esperan la respuesta de Podemos, pero advierten sobre la necesidad de acelerar los tiempos de las decisiones.

Las tesis de Errejón, partidario de mantener la misma fórmula que en las pasadas elecciones por considerar que fueron exitosas para las confluencias, se impondrían en Galicia pero no en Cataluña

Las tesis de Errejón, partidario de mantener la misma fórmula que en las pasadas elecciones por considerar que fueron exitosas para las confluencias, se impondrían así en Galicia, pero en Valencia y Cataluña no está tan claro. La impulsora de En Comú Podem, Ada Colau, ya anunció el pasado mes de abril, coincidiendo con una visita a Madrid, que su apuesta era “mejorar” la candidatura para obtener grupo propio en el Congreso. En el mismo sentido, Compromís no quiere tropezar en la misma piedra.

La dirección de Podemos es reacia a finiquitar la fórmula jurídica de la coalición electoral con sus socios, y es que las confluencias le aportaron 27 de los 69 escaños que obtuvo el 20-D (65 tras la marcha de los cuatro diputados de Compromís). En Cataluña, la formación emergente apenas cuenta con peso en los órganos de decisión de la confluencia, por lo que tomarán cuerpo las tesis que defienda el sector liderado por la alcaldesa de Barcelona, como ya ocurrió tanto con las listas como con el programa y la campaña de las pasadas elecciones. “Más allá de que las formaciones sean generosas para sumar a otras fuerzas, hay que sumar a la ciudadanía en general. El sistema de partidos se está actualizando, va a necesitar tiempo porque estaba muy desfasado, pero hay que estar a la altura de las circunstancias”, exhortó la alcaldesa de Barcelona.

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