RUMBO A LA REPETICIÓN DE LAS ELECCIONES GENERALES

Sánchez reclama a los barones "unidad" y "confianza" en él para afrontar el 26-J

Subraya que el PSOE está en "mejores condiciones" que el 20-D para ganar al PP. Dice que no pretende "asaltar los cielos" como Podemos, sino sacar a España del "infierno de la desigualdad"

Foto: Pedro Sánchez charla con su número dos, César Luena, antes del comienzo del comité federal extraordinario de este 30 de abril. (EFE)
Pedro Sánchez charla con su número dos, César Luena, antes del comienzo del comité federal extraordinario de este 30 de abril. (EFE)

Quinta reunión del comité federal del PSOE desde las elecciones del 20-D. Esta vez, para preparar las siguientes, las del 26 de junio. Pedro Sánchez, y el resto del partido, se pone en modo campaña. El mensaje es el lógico, que sólo cabe "ganar" y que los socialistas están más fuertes que hace cuatro meses tras el fracasado proceso negociador. 

Pero el secretario general sabe que no tiene el partido aseado, que no están prietas las filas del todo, aunque siempre que se acercan elecciones, las críticas se acallan y se activa la maquinaria. La guerra latente con Susana Díaz y los barones críticos sigue ahí. Y eso explica la apelación que dirigió este sábado a sus compañeros del comité federal, el máximo órgano de dirección del PSOE: "En este momento trascendente, en esta encrucijada en la que se sitúa España, durante las próximas semanas y hasta el próximo 26 de junio, lo que os quiero pedir es la unidad y la confianza en vuestro secretario general".

[Lee aquí en PDF la intervención de Pedro Sánchez en el comité federal]

Dicho de otro modo, Sánchez pidió a los barones que bajen las armas y le respalden, y procuren el mejor resultado para el partido. Ese fue el mensaje central de su breve discurso en abierto, de menos de 14 minutos, en el que no hubo referencias no obstante a la situación interna ni a los puestos en las listas, precisamente cuando todos los focos están centrados ahora en la posición que ocupará en ellas el dirigente vasco Eduardo Madina, al que el líder quiere mantener en la séptima plaza por Madrid

Sánchez reclama a los barones "unidad" y "confianza" en él para afrontar el 26-J

Ante los medios, su principal rival interna, Susana Díaz, brindó su apoyo y colaboración al secretario general. Pero le lanzó una advertencia: no se puede gobernar con sólo 90 escaños como los que obtuvo el PSOE el 20-D. "Otros [por Podemos] que salgan como quieran, a empatar, a pactar, a dar 'sorpassos', a lo que quieran. Nosotros a ganar", apremió la presidenta andaluza a los periodistas. No dijo qué hará en caso de que haya otra debacle. "España necesita como nunca que gane el PSOE", añadió.

Sánchez solemniza que concurre a las primarias abiertas del PSOE, que arrancan este domingo. Los avales se recogen hasta el próximo sábado

Según las tesis del secretario general, el PSOE está en "mejores condiciones" para vencer al PP que en las generales del 20-D, porque los ciudadanos han visto en la organización "un verdadero instrumento de cambio", que "cumple con la palabra dada", un partido que "antepone el interés general" al particular, que "habla de soluciones y no de sillones, que habla de propuestas y no se centra en los reproches". Porque los españoles habrán comprobado, argumentó, que él trabajo "con todas" sus fuerzas para la alianza con Podemos y Ciudadanos, y en ese empeño la sociedad "ha visto crecer al PSOE". "Y ahora, cuando se abre el proceso de primarias, quiero anunciaros que doy un paso al frente, como lo di el 1 de marzo cuando me presenté a la investidura, y quiero volver a ser el candidato a la Presidencia del Gobierno", remachó, solemnizando ante el comité federal lo que ya era más que conocido: que se presentará por segunda vez a las primarias a La Moncloa. Este sábado se aprueba el calendario y mañana domingo todos los aspirantes deberán formalizar su precandidatura, y dispondrán de una semana, hasta el 7 de mayo, para recoger los en torno a 9.500 avales necesarios, el 5% del censo total. 

Sánchez reclama a los barones "unidad" y "confianza" en él para afrontar el 26-J

"Hagamos que Rajoy deje de estar"

Sánchez se dirigió a sus dos principales contrincantes electorales. Al PP, que oficialmente es el "adversario" de los socialistas, y a Podemos. En este último caso, de forma algo menos beligerante. El líder aseguró que es "mucho más humilde" que otros responsables políticos. "No aspiro a asaltar los cielos sino a sacar a los españoles del infierno de la desigualdad en el que lo han metido las políticas de recortes de la derecha". 

Lo que se ventila el 26-J es "o cambio o inmovilismo", resume Sánchez, que sostiene que los socialistas salen a "ganar", "esta vez sí" a los populares

Las elecciones del 26-J las plantea el PSOE en términos binarios: "O cambio o inmovilismo", "o cambio o continuismo de un presidente" en funciones, Mariano Rajoy, "que no aceptó los resultados del 20 de diciembre" y que no tiene "capacidad de diálogo", la cualidad que más necesita España. Encontró un "aliado inesperado", Pablo Iglesias, que tampoco "aceptó" el veredicto de las urnas y "nunca quiso" que hubiera un "presidente socialista". Pero "el adversario del PSOE no es Podemos", sino la desigualdad, la corrupción, la falta de oportunidades laborales. "Y por eso queremos poner punto final al Gobierno de Rajoy". Al líder del PP "no se le espera", tras "cuatro meses de absentismo laboral", pero "está". "El 26-J hagamos que Rajoy deje de estar". 

Sánchez reclama a los barones "unidad" y "confianza" en él para afrontar el 26-J

Los socialistas, afirmó, salen a "ganar las elecciones, a ganar al PP", con el mensaje de que toca "abrir una nueva etapa política" y "cambiar la forma de hacer política", dejando "atrás" el 'y tú más' y hablando de lo que les "une" con otras fuerzas, y por eso en el proceso de negociación tendieron "puentes a izquierda [Podemos] y derecha [Ciudadanos]" y cumplieron con la "palabra dada", puesto que prometió que no sería presidente "a cualquier precio", con el sí de la formación morada y el "apoyo oculto" de los independentistas. 

"Orgullo, trabajo y a ganar, porque esta vez sí, ahora sí vamos a ganar al PP", se despidió Sánchez. Punto final a un discurso átono, plano que repescó pasajes de sus intervenciones de los últimos días, como la que hizo el pasado miércoles ante su grupo parlamentario. 

Atonía que siguió después, a puerta cerrada. Ocho palabras pedidas, ninguna de un barón territorial -faltaron además los presidentes de Valencia, Ximo Puig, y Extremadura, Guillermo Fernández Vara-, y una reunión corta, que acabó a las dos horas con la aprobación del calendario de primarias y de la propuesta de cambios mínimos de las listas. 

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