garzón PUEDE OCUPAR EL TRES POR LA CAPITAL Y ERREJÓN, PASAR AL CINCO

La negociación de Podemos e IU amenaza con relegar a Errejón en la lista de Madrid

El avance de las conversaciones para el 26-J ha generado nerviosismo entre los del sector afín al número dos, que temen ser desplazados de las listas en Madrid, Málaga, Valencia o Sevilla

Foto: El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el portavoz parlamentario de IU-UP, Alberto Garzón, en la constitución del Congreso de la XI Legislatura, el pasado 13 de enero. (EFE)
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el portavoz parlamentario de IU-UP, Alberto Garzón, en la constitución del Congreso de la XI Legislatura, el pasado 13 de enero. (EFE)

Las listas no se están negociando todavía, repiten desde Podemos e Izquierda Unida-Unidad Popular. La composición de las candidaturas para una confluencia sobre la que ya se han construido los pilares es uno de los principales puntos de discusión y, precisamente por ello, se ha dejado para el final. Una vez cerrados los flecos sobre el carácter estatal de la coalición, la autonomía de ambas organizaciones en el proceso de confluencia, las siglas y su independencia en la campaña electoral, la cuestión de las listas asoma ya sobre la mesa negociadora. La pretensión de Alberto Garzón es concurrir por Madrid, la circunscripción, según una norma no escrita, de los candidatos a la Presidencia del Gobierno.

En las negociaciones fallidas para el 20-D, el portavoz de la federación de izquierdas realizó esta misma reclamación, pero Podemos se negó a sacrificar a miembros de la dirección para hacerle hueco, limitándose a ofrecerle un puesto de salida por la circunscripción de Málaga. Ahora, la disposición al pacto es total por parte de Pablo Iglesias y del secretario de organización, Pablo Echenique, responsable de las negociaciones, mientras que el líder de IU goza de una posición de fuerza por su mejora en las encuestas, con la que no contaba antes de las generales. Ceder en esta reclamación, el último escollo para dar luz verde definitivamente a la confluencia, relegaría a Íñigo Errejón a una posición secundaria: como número cinco por Madrid.

El liderazgo de Pablo Iglesias, como cabeza de lista, no está en cuestión. La discusión se centra en el tercer puesto de la lista, el mismo que ocupó el secretario político de la formación emergente en las pasadas elecciones. Las listas tanto de Podemos como de IU se confeccionan mediante cremallera, una corrección de género por la que hombres y mujeres ocupan puestos alternos. De este modo, Carolina Bescansa se mantendría como número dos y se desplazaría a Errejón hasta el quinto puesto en caso de integrar a Alberto Garzón como tres. La diputada y jefa de gabinete del secretario general, Irene Montero, concurrió en el cuarto puesto por Madrid en las pasadas elecciones, donde Podemos cosechó ocho escaños e IU dos. A pesar de todo, el debate de fondo para Errejón “no es cuestión de personas”. 

La negociación de Podemos e IU amenaza con relegar a Errejón en la lista de Madrid

Los recelos del entorno de Alberto Garzón hacia las tesis del sector encabezado por Errejón son patentes. Desde su posición ideológica, bautizada como 'transversalidad', han puesto en duda cualquier acercamiento a IU en tanto en cuanto supusiese un giro hacia la identidad de izquierdas. Garzón, por su parte, no ha escondido su crítica contra la transversalidad, provocando el reproche directo de varios de los dirigentes más afines al número dos de Podemos. Como consecuencia del alejamiento entre el portavoz de IU y este sector de Podemos, Iglesias desplazó a Errejón de las negociaciones con la desconfianza de que podrían encallar bajo su batuta, como ya ocurrió el pasado verano. 

Garzón, mientras, se hace valer: lo "natural" es que vaya por Madrid porque está en el imaginario colectivo que los candidatos concurran por la capital

Garzón, por su parte, quiere hacerse valer, y este lunes lo demostró, al insistir primero en la Ser, por la mañana, y luego tras despachar con el Rey, que desea integrarse en la candidatura por Madrid. "Es natural y está preconcebido así en el imaginario social que los candidatos de cada organización política, sin perjuicio de que haya confluencia, van por la lista de Madrid, porque, a efectos mediáticos y de visibilidad, suele ser lo más atractivo y es lo que parece que está naturalizado", aseguró. Rechazó precisar si ambiciona convertirse en el número tres, porque los detalles forman parte de una negociación "global" que aún no ha empezado, apuntó a los periodistas. De entrada, no da la batalla total por esa plaza. 

Las diferencias estratégicas entre Iglesias y Errejón no dejan de ser igualmente visibles. Este mismo domingo, durante el arranque no oficial de la precampaña de Podemos, el secretario general puso en duda las tesis de Errejón y lo situó públicamente en el sector más moderado de su partido. “Liderazgo no es convertir la transversalidad en una identidad que excluya, porque si excluye no es transversal. Debemos reivindicarnos como lo que somos, un espacio abierto a todo el mundo, pero también capaz de abrirse y revolucionar el actual momento político”, espetó sobre el escenario.

La negociación de Podemos e IU amenaza con relegar a Errejón en la lista de Madrid

Resistencias internas en ambos partidos

Las palabras de Iglesias y el avance de las negociaciones han generado nerviosismo entre las filas del sector afín al número dos, temerosos de ser desplazados en las listas de otras circunscripciones. Máxime si finalmente no repite como jefe de campaña, tras la decisión de Iglesias de crear un directorio de coordinación descentralizado y trasladando responsabilidades a los consejos autonómicos. En Málaga, por ejemplo, ya dan por perdido el primer puesto de la lista, que el pasado 20-D encabezó Alberto Montero y tuvo como número dos a Isabel Medina, muy próxima a Errejón. Con todo, Montero insiste en que "sería un honor volver a encabezar la candidatura de Podemos en la provincia de Málaga", una idea que ha manifestado en repetidas ocasiones públicamente.

Errejón, Garzón e Iglesias conversan durante un pleno en el Congreso. (EFE)
Errejón, Garzón e Iglesias conversan durante un pleno en el Congreso. (EFE)

Sevilla es otro de los campos de batalla donde se producen más resistencias a la entrada de miembros de IU en las listas. El cesado como secretario de organización Sergio Pascual ocupó el primer puesto en las pasadas elecciones y tuvo una fuerte influencia en la recolocación de los candidatos surgidos del proceso de primarias. Una vez destituido de su cargo, las llaves las tendrá la secretaria general, Teresa Rodríguez, defensora de la confluencia y cada vez más cercana al líder del partido.

La construcción de un acuerdo a nivel estatal entre Podemos e IU supone una apertura de las listas con dimensiones también estatales. En Cataluña y Galicia la coalición de izquierdas ya confluyó en los comicios con En Comú Podem y En Marea, respectivamente, pero en Valencia no formó parte de la candidatura de Compromís-Podem-És el Moment. Un amplio sector de la formación liderada por Mònica Oltra apuesta por una inclusión generosa de Esquerra Unida del País Valencià (EUPV), la franquicia valenciana de Izquierda Unida, en las listas. De los nueve diputados que obtuvo la coalición en las pasadas elecciones por esta comunidad, cinco pertenecen a Podemos y cuatro a Compromís. Ambos deberán ceder puestos de salida, y el mejor situado es el exdiputado de EUPV Ricardo Sixto. Este mismo lunes, Errejón se reunió con Oltra aprovechando su visita a Valencia para participar en los actos de celebración de la Diada.

La negociación de Podemos e IU amenaza con relegar a Errejón en la lista de Madrid

Los flecos que quedan por negociar para la confluencia entre ambas fuerzas se centran principalmente en las listas y generan fuertes resistencias internas tanto en Podemos como en IU. La incertidumbre reina entre los candidatables, pues varios de los actuales diputados de la formación emergente podrían quedarse fuera de los puestos de salida de cara al 26-J. En IU-Unidad Popular, la diputada Sol Sánchez también tiene un difícil encaje por Madrid, más allá del puesto número 10. El escaño que marcaría el corte si se extrapolan los resultados de los pasados comicios. 

Aparte de las listas, entran en la negociación el "programa mínimo común", el reconocimiento de las dos formaciones y el tipo de campaña

No sólo los puestos en las listas formará parte de las conversaciones de Podemos e IU -que, en todo caso, se enmarcarán en un proceso "muy rápido", porque lo obligan los plazos legales: el 13 de mayo tienen que estar registradas las coaliciones electorales-, sino también otras cuestiones importantes como la fórmula jurídica y política, el programa o el tipo de campaña. IU quiere que se le busque un acomodo que garantice el "reconocimiento" de las dos organizaciones, y que permita que se vea "reflejado" su millón de votantes. Garzón admitió que puede haber un "programa mínimo común", que habilite a las dos formaciones defender las bases fundamentales que comparten pero sin renunciar a sus proclamas de máximos -como la aspiración de una España republicana, caso de la federación- y que puede diseñarse una campaña con actos conjuntos y actos individuales. Garantizó que habrá "siglas de IU durante toda la campaña y a lo largo de todo el país".

Aún falta saber exactamente cómo. Una primera idea la proporcionará la presidencia ejecutiva federal de IU de este miércoles y el desarrollo de las conversaciones en los siguientes días, que pilotarán los secretarios de Organización de las dos fuerzas: Pablo Echenique y Adolfo Barrena. En unos diez días, el retrato será más afinado. El paso final, las consultas a las bases de Podemos e IU. 

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios