EL CAMINO HACIA LAS SEGUNDAS ELECCIONES GENERALES

Las primarias abiertas del PSOE que nunca acaban de llegar

El PSOE prevé arrancar los mecanismos de elección del candidato, si se confirma el 26-J, en su comité federal de finales de abril. Será un proceso exprés: las listas deben estar registradas el 23 de mayo

Foto: Pedro Sánchez saluda a Susana Díaz en su visita a la Feria de Abril de Sevilla, el pasado miércoles. (Reuters)
Pedro Sánchez saluda a Susana Díaz en su visita a la Feria de Abril de Sevilla, el pasado miércoles. (Reuters)

Fue hace algo más de cuatro años. Un partido en ruinas, el PSOE, devastado tras la pérdida de un enorme poder institucional. Primero, varias comunidades autónomas y ayuntamientos y después, en noviembre de 2011, el Gobierno central, con un humillante resultado, el peor de su historia hasta entonces. Los socialistas buscaron un revulsivo para profundizar su democracia interna, al hilo de las demandas gritadas en las calles meses antes, el 11-M. Primarias abiertas a la ciudadanía. A la francesa, como las que ganó François Hollande con una importante participación y que le llevaron a El Elíseo. Esa novedad, las primarias abiertas, quedaron aprobadas en el congreso de Sevilla de febrero de 2012, en el que Alfredo Pérez Rubalcaba se hizo con la Secretaría General del PSOE frente a Carme Chacón.

Más de cuatro años después, esas primarias abiertas aún no se han llevado a la práctica en el partido a nivel nacional, para la elección del candidato a La Moncloa. Por unas razones o por otras, pero siempre se han quedado en el armario y nunca se ha podido comprobar la capacidad de movilización ciudadana de la (todavía) primera formación de la izquierda en España. Tampoco se podrán desplegar esta vez si se repiten las generales. No daría tiempo material a desplegar un proceso como el regulado por el PSOE, con apertura de los censos para la inscripción de los simpatizantes durante dos semanas. La razón se halla en los plazos: el 2 de mayo, a las 23.59 horas, si el Congreso no ha elegido presidente del Gobierno, las Cortes se disolverán y se convocarán los comicios para el 26 de junio. Y del 18 al 23 de mayo las listas deberán presentarse ante la Junta Electoral. Con el reglamento actual del PSOE en la mano, el proceso de primarias abiertas consume en torno a dos meses, aunque obviamente se acorta si sólo hay un candidato que recoja los avales necesarios –el 5% de firmas sobre un volumen total de cerca de 190.000 militantes-.

Las primarias abiertas del PSOE que nunca acaban de llegar

Pedro Sánchez, el pasado miércoles, en una entrevista en Telecinco, aseguró que habría primarias en el PSOE si finalmente hay elecciones porque “Pablo Iglesias haya bloqueado el cambio”. “Me presentaré a las primarias y serán los militantes del PSOE los que decidan”, afirmó.

Mirando a la consulta de Podemos

Lo cierto es que esas primarias no están aún ni convocadas. Este lunes, 18 de abril, coincidiendo con la divulgación de los resultados de la consulta a las bases organizada por Podemos, Sánchez reúne al plenario de su ejecutiva, y se espera que, además de hacer balance del proceso negociador que ha protagonizado en los últimos meses, dé algunas pistas de los siguientes pasos. Lo previsible es que la ejecutiva convoque al comité federal –el máximo órgano de poder del PSOE- para finales de mes, y que este a su vez abra el proceso de primarias o bien proceda a la proclamación exprés de Sánchez como candidato a La Moncloa.

No hay tiempo para hacer unas primarias como están diseñadas, pues requieren de dos meses, el periodo que se habilitó en 2015, cuando sólo Sánchez opto

El 18 se sabrá por cuánto margen gana Iglesias su plebiscito. El líder de Podemos ya defendió de forma inequívoca cuál es su opción: el sí a un Gobierno a la valenciana y el no al apoyo a un Ejecutivo basado en el pacto suscrito por Pedro Sánchez y Albert Rivera el 24 de febrero. Iglesias condicionó el resultado a una posible dimisión suya y de su cúpula si sus 393.538 inscritos no avalaban su apuesta. Conclusión: el PSOE da por hecho, obviamente, que vencerá Iglesias con holgura y que no habrá más remedio, salvo giro imprevisto, que ir a nuevas elecciones. Pero dado que el Rey hará ronda con los líderes políticos el 25 y 26 de abril, en Ferraz se maneja por ahora la previsión de que el comité federal tenga lugar el 30, sábado, el día de la semana que se suele reservar para la reunión de la dirigencia socialista. Después de las consultas de Felipe VI, se sabrá con certeza si hay propuesta de candidato a la investidura o nuevas elecciones.

Jesús Montero, Carolina Bescansa, Ramón Espinar y Luis Alegre, el pasado 13 de abril en un acto informativo de la consulta de Podemos. (EFE)
Jesús Montero, Carolina Bescansa, Ramón Espinar y Luis Alegre, el pasado 13 de abril en un acto informativo de la consulta de Podemos. (EFE)

En 20 días es materialmente imposible celebrar unas primarias abiertas, según el reglamento actual, aprobado en 2014 y puesto en práctica –no totalmente, porque no hubo competición- en 2015. La recogida de avales lleva entre 10 y 20 días. Si hay dos o más rivales, se abriría el censo para los ciudadanos que deseen participar “un mínimo” de 20 días y la campaña informativa consume otro “mínimo” de dos semanas.

Por ejemplo, si se toma como base el proceso inmediatamente anterior, el de 2015, refleja el siguiente cuadro: el comité federal convocó las primarias a La Moncloa en su reunión del 30 de mayo, del 5 al 16 de junio se podían presentar los avales, del 21 de junio al 10 de julio se abrían los censos, del 11 al 25 se hacía campaña, el 26 de julio se votaba y el 31 de julio se cerraba el proceso con la proclamación definitiva del candidato. Como sólo Sánchez recogió las firmas necesarias, se le pudo coronar como aspirante a las generales el 21 de junio.

Díaz se reserva

Fuentes de Ferraz consultadas por este periódico insisten en que “sí se abrirá el proceso de primarias”, pero se añade que aún no se ha abordado la readaptación del reglamento vigente para acortar los plazos y que dé tiempo a culminarlo en 20 días… con el añadido de que las listas, todas las listas, las de las 52 circunscripciones, tendrán que quedar registradas sí o sí antes del 23 de mayo. Desde Organización se apunta que será en los días previos al comité federal, como ocurre siempre, cuando se evaluarán las alternativas y se consultará con los territorios. Una liturgia que recae en el número dos, César Luena.

Aunque hay dirigentes y exdirigentes que empujan a la baronesa andaluza, ella en principio no tiene interés en la candidatura a La Moncloa, sí en el congreso

En este caso, aplazado el 39º Congreso sine díe, se cuenta con que sólo habrá un candidato a La Moncloa con opciones: el propio Pedro Sánchez. Aunque dirigentes y exdirigentes de peso –caso de José Luis Rodríguez Zapatero, Pepe Bono o Pepe Blanco- consideran que es un error ir a unas segundas elecciones con la misma cabeza de cartel –Sánchez obtuvo además el 20-D los peores resultados de la historia del PSOE-, y han empujado a Susana Díaz a dar el paso, la presidenta de la Junta no lanza señales de que ahora entrará en batalla. Se reserva para el congreso. Ahora tendría que precipitar su salida del Ejecutivo andaluz, y no hay un sucesor claro, y asumir la candidatura en un momento complicadísimo para el PSOE y con el equipo de campaña de Sánchez. O sea, con Luena, que para los críticos es una bestia negra, al frente de Organización.

Sánchez y su mujer, Begoña Gómez, en su proclamación como candidato, el pasado 21 de junio. (EFE)
Sánchez y su mujer, Begoña Gómez, en su proclamación como candidato, el pasado 21 de junio. (EFE)

Así que aunque se convocaran primarias abiertas, el proceso sería exprés y, casi con seguridad, con un único candidato con posibilidades, y no se abrirían los censos a los simpatizantes. Otra oportunidad perdida.

Una discusión eterna con Rubalcaba

Durante el corto mandato de Rubalcaba (febrero de 2012-julio de 2014), sí hubo un debate que contaminaba recurrentemente su gestión era el de las primarias. Y, más en concreto, la fecha de las mismas. El exvicepresidente partía con una debilidad de origen: se le invistió como líder frente a Chacón –aunque por apenas 22 votos de los delegados del 38º Congreso-, pero no se le acababa de ver de nuevo como candidato, y él nunca quiso despejar la incógnita hasta que tuvo que dimitir tras la debacle de las europeas del 25 de mayo de 2014. Ríos de tinta se escribieron en aquel bienio sobre el calendario de las primarias, porque en el partido se debatía si era mejor celebrarlas antes o después de las europeas, discusión que a punto estuvo de arruinar la puesta al día ideológica de la Conferencia Política de noviembre de 2013. Al final, Ferraz y los barones pactaron hacerlas en noviembre de 2014, justo antes del ciclo electoral de autonómicas, municipales y generales.

Sí se han celebrado primarias abiertas para elegir candidatos autonómicos o al cabeza por Barcelona, aunque la movilización de simpatizantes fue baja

El derrumbe de las europeas hizo estallar todos los planes. Rubalcaba dimitió (en diferido) y convocó un congreso extraordinario en el que se adoptó, por primera vez, la máxima de un militante, un voto. Tres candidatos lograron los avales: Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. Participaron 132.850 afiliados, el 66,76% del total, y barrió el madrileño con 64.116 votos (el 48,67%). No se abrieron las urnas para los simpatizantes, ya que se trataba de un proceso congresual para la elección de un nuevo líder. Fueron lo que se conoce en el argot socialista unas primarias internas, entre militantes. Sánchez se había comprometido en su campaña en mantener el mecanismo de designación del aspirante presidencia en noviembre, pero los barones -entre ellos Díaz, a quien por entonces sí estaba más unido, pues ella fue clave para catapultarle a Ferraz- le persuadieron de que lo pospusiese hasta el verano de 2015. Así fue. Sánchez optó y nadie podía disputarle el puesto, pues el partido había salido bien parado de las autonómicas y municipales de mayo, en las que recuperó parte del poder perdido. 

Ximo Puig celebra con la entonces número dos del PSOE, Elena Valenciano, su victoria en las primarias abiertas del PSPV, el 9 de marzo de 2014. (EFE)
Ximo Puig celebra con la entonces número dos del PSOE, Elena Valenciano, su victoria en las primarias abiertas del PSPV, el 9 de marzo de 2014. (EFE)

Las primarias abiertas, no obstante, sí se celebraron (y llegaron hasta el final) en varios territorios. En Valencia, 55.488 militantes y simpatizantes participaron en la designación del candidato a la Generalitat valenciana. Ganó el secretario general del PSPV, Ximo Puig, hoy president de la comunidad. En Baleares, también venció la líder regional, Francina Armengol, presidenta de las islas desde el año pasado. En Navarra y Canarias también hubo primarias abiertas, en las que se impusieron María Chivite –que luego tomó las riendas del PSN- y Patricia Hernández –vicepresidenta del Gobierno insular desde el verano pasado-. En Barcelona, el PSC organizó primarias abiertas –y sin cierre del censo previo- para la Alcaldía de la capital catalana, que ganó Jaume Collboni. En todos estos procesos, se apuntó en torno al 1%-1,5% del censo electoral. Volúmenes muy por detrás de los registrados en Italia o Francia, donde se implicaron millones de ciudadanos.

Ahora, muy probablemente, no se podrá comprobar qué movilización es capaz de alcanzar el PSOE entre las personas de a pie, no entre sus ejércitos de afiliados. Quedará para las siguientes generales, las que sucedan al 26-J. 

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