PODEMOS E IU ACERCAN POSTURAS

Pablo Iglesias y Alberto Garzón inician contactos "informales" para confluir el 26-J

Este primer contacto en el Congreso no ha sido de carácter oficial y se enmarca dentro de la "normalidad parlamentaria", según confirman las dos fuerzas de izquierdas

Foto: El portavoz de IU, Alberto Garzón, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, durante la sesión constitutiva del Congreso el pasado 13 de enero. (EFE)
El portavoz de IU, Alberto Garzón, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, durante la sesión constitutiva del Congreso el pasado 13 de enero. (EFE)

Los líderes de Podemos e Izquierda Unida-Unidad Popular celebraron esta mañana en el Congreso un encuentro para explorar la vía de la confluencia entre ambas formaciones si se repiten las elecciones. Este primer contacto fue de carácter “informal” y se enmarca dentro de la “normalidad parlamentaria”, según confirmaron fuentes de la formación emergente y de la federación de Cayo Lara.

La conversación se produjo en la cafetería de la Cámara Baja poco después de que Iglesias se mostrase favorable, al contrario que Íñigo Errejón, a abonar la vía de la coalición. Desde el entorno de Garzón relataron que los dos dirigentes se "cruzaron en las escaleras" y acordaron tomar un café. 

El secretario general de Podemos recoge así el guante lanzado por Ada Colau este lunes en Madrid, al defender que la alianza entre ambas formaciones “sería positiva”, aun reconociendo las dificultades para construirla. "El momento nos pide a todos que juntemos fuerzas", espetó la alcaldesa de Barcelona en un desayuno informativo dirigiéndose a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón, ambos presentes en el acto.

En los próximos días está previsto que continúen las conversaciones, ya con carácter formal, para abordar las posibilidades de concurrir juntos al 26-J, si finalmente no se forma Gobierno. El primer intento de coalición de cara a las elecciones del pasado 20-D fracasó, pero existen dos nuevos elementos que empujan al secretario general de Podemos a intentar un nuevo acercamiento.

El primero de ellos es que, ante la caída de Podemos que anuncian la mayoría de sondeos y el considerable repunte de IU, la confluencia se podría convertir en la tabla de salvación de los emergentes. La suma de sus votos el 20-D los habría colocado como segunda fuerza y las previsiones indican lo mismo para el 26-J, produciendo así el 'sorpasso' al PSOE. El segundo elemento tiene que ver con el giro rupturista imprimido por Iglesias durante las últimas semanas, más cercano a las tesis de la formación, y que se desprende del traje socialdemócrata y posibilista vestido durante la campaña.

Pablo Iglesias y Alberto Garzón inician contactos "informales" para confluir el 26-J

El salto hacia estas posiciones protagonizado por Iglesias, que inauguró de puertas hacia fuera en el primer debate de investidura y de puertas hacia dentro con los cambios organizativos ordenados mediante el cese de Sergio Pascual, es precisamente lo que ha generado la oposición de Errejón. El número dos no es partidario de la coalición porque, según defiende, “la hoja de ruta ganadora” no pasa por seguir profundizando en las etiquetas tradicionales de izquierda-derecha, sino en mantener la hipótesis de la “transversalidad”. Es decir, sumar a capas de la población “que vienen de votar a partidos muy diferentes”.

"Creo que hay que hablar. Es difícil y complejo, pero al menos nos debemos esa conversación Alberto y yo", aseguraba este mismo miércoles Iglesias

La confluencia con la IU de Alberto Garzón ha vuelto a dividir internamente a pablistas y errejonistas. Una diversidad de posiciones que no ha negado el número dos del partido y que ha movilizado a los afines de Iglesias y Errejón en las redes y los medios, con artículos de opinión en contra y a favor. De entre los primeros destaca el portavoz en el Senado Ramón Espinar, quien abiertamente señaló en su cuenta de Twitter: "Coincido con Garzón: en un escenario electoral podríamos ganar si somos capaces de acordar herramientas de cambio". El europarlamentario de Anticapitalistas Miguel Urbán se ha manifestado en un sentido similar, en la línea con lo que ya expresó durante las negociaciones del verano pasado.

"Marchar separados y golpear juntos"

Los dirigentes afines al sector errejonista, como el exsecretario de Organización a nivel estatal Sergio Pascual, el dimitido dirigente madrileño Emilio Delgado o el secretario Político de Podemos Euskadi, Eduardo Maura, se han afanado, por el contrario, en defender sus argumentos en contra de la alianza anteponiendo la tan mentada "transversalidad" como fetiche. Todos ellos han insistido en que concurrir a unas nuevas elecciones con IU significaría un repliegue a posiciones clásicas de la izquierda, derrotistas y alejadas de la mayoría social, plural y diversa que pretenden aglutinar bajo las siglas de Podemos.

La federación eleva el listón para la convergencia, pues quiere que se produzca un pacto "federal" y no a la carta, y se respete la autonomía e identidad de IU

El debate está sobre la mesa y mientras Errejón ha tratado de cerrarle la puerta en sus últimas intervenciones públicas, Iglesias lo ha alentado. “Creo que hay que hablar. Las posiciones hasta ahora han estado distantes, pero soy partidario de abrir ese diálogo. Es difícil y complejo, pero al menos Alberto [Garzón] y yo nos debemos esa conversación”, explicó esta mañana Iglesias.

Mucha "cautela" y "tacto"

El próximo líder de IU, mientras, ha elevado el listón para la confluencia, consciente del cambio de actitud entre el núcleo duro de Podemos que rodea a Iglesias, avisando al secretario general de que quiere un pacto "federal" y no "a la carta", como se le propuso en las pasadas elecciones. "Si hay colaboración, será de igual a igual y federal”, zanjó este lunes. En definitiva, y echando mano de la metáfora a la que suele recurrir para explicar su posición: “Marchar separados y golpear juntos”, aludiendo a la preservación de la autonomía de IU como organización política, pero pactando puntualmente con Podemos para aunar fuerzas.

En el entorno de Garzón, prefieren no valorar cada gesto y esperar a que Podemos mueva ficha. "Si se formaliza el diálogo, participaremos de él", explican

En el entorno de Garzón preferían no hacer "valoraciones" sobre las palabras de Iglesias, porque han aprendido de la experiencia anterior, frustrada, y entienden que hay que ir con mucha "cautela" y "tacto", porque la convergencia de la izquierda "es un bien muy serio". "Nosotros ya hemos expresado nuestra voluntad de diálogo y consideramos que la pelota está en el tejado de Podemos. Si hay voluntad de diálogo, bienvenida sea. Y si se formaliza, participaremos de él, pero es mejor no entrar a valorar cada gesto que se hace por el bien del proceso", indicaban desde el círculo de confianza del portavoz parlamentario de IU-Unidad Popular. "Lo que queremos es que Podemos se aclare y si decide abrir negociaciones, tendrán que hablar los segundos escalones, no los líderes, puesto que ellos son los que deben rematar las conversaciones", añadía otra fuente muy próxima al diputado de IU, que precisaba que por esa misma razón en el encuentro de este miércoles en la cafetería del Congreso "no se habló de la confluencia de cara al 26-J". 

La federación de izquierdas, de cualquier modo, dice estar "a la espera" de que Podemos "mueva ficha". Su posición sobre la confluencia, añaden, "está clarísima y es muy mayoritaria". El primer gesto por parte de Pablo Iglesias ya se ha producido. Ahora solo falta que las conversaciones se formalicen y se desbloquee el debate interno en Podemos. Los tiempos, desde luego, son mucho más cortos, porque si se repiten las generales, las coaliciones electorales deben quedar registradas antes del 13 de mayo, y las candidaturas de toda España, antes del lunes 23, porque así marca los plazos la Ley Electoral

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