LA RECTA FINAL DE LAS CONVERSACIONES PARA FORMAR GOBIERNO

PSOE, Podemos y Ciudadanos inician la decisiva reunión a tres con 18 negociadores

Llegaron puntuales, sonrientes y con paso firme. Ya ha comenzado la reunión a tres bandas en el Congreso de los Diputados entre las tres formaciones. Agotarán la vía de un acuerdo

Foto: Los jefes de los equipos negociadores de Podemos, PSOE y Ciudadanos se reúnen en la sala Lázaro Dou del Congreso, este 7 de abril. (EFE)
Los jefes de los equipos negociadores de Podemos, PSOE y Ciudadanos se reúnen en la sala Lázaro Dou del Congreso, este 7 de abril. (EFE)

Llegaron puntuales a la esperada reunión. En total, 18 negociadores de PSOE, Podemos y Ciudadanos aparecieron pasadas las cuatro y cuarto para sentarse a una misma mesa de la sala Lázaro Dou en un encuentro que tiene ya más dificultades que puntos comunes antes de empezar. Los socialistas fueron los primeros en posar frente a decenas de fotógrafos. Como ha sido habitual en todas las reuniones negociadoras, el equipo del PSOE está formado por Antonio Hernando, Jordi Sevilla, José Enrique Serrano, Meritxell Batet, Rodolfo Ares y Luisa Carcedo. A continuación, desfilaron por la alfombra los negociadores naranjas con sus cuatro habituales, José Manuel Villegas, Miguel Gutiérrez, Luis Garicano y Marta Martín, y el portavoz parlamentario Juan Carlos Girauta. En un principio acudía un sexto negociador también de perfil económico, Toni Roldán, pero finalmente no asistió.

El último en llegar fue el partido morado, el único encabezado por su líder y secretario general, Pablo Iglesias. Junto a él, el cerebro negociador y número dos, Iñigo Errejón; otros tres habituales: Nacho Álvarez, Irene Montero y Carolina Bescansa; y un representante de En Comú Podem y otro de En Marea, Josep Vendrell y Antón Gómez-Reino Varela, respectivamente. La formación de Iglesias cuenta para la cita de hoy con siete negociadores en total.

PSOE, Podemos y Ciudadanos inician la decisiva reunión a tres con 18 negociadores

Todos llegaron sonrientes, caminando con paso firme y acompañados de carpetas con el logo de sus respectivos partidos. El único que aparentemente llevó consigo un documento con 20 propuestas divididas en dos ejes de trabajo fue Pablo Iglesias, dispuesto a adaptarse en materia de déficitgasto públicoreforma laboral y fiscalidad. En lo sustancial, el secretario general está dispuesto a partir de la base del programa con el que el PSOE se presentó a las elecciones, mucho más ambicioso de lo materializado en su acuerdo con los naranjas. Los de Rivera acudieron con un texto en el que recogían los puntos que podrían tener más en común con Podemos sobre regeneración democrática y lucha contra la corrupción.

Respecto a la colocación en la mesa, los dirigentes tomaron asiento de manera que los negociadores de PSOE separan a los de Ciudadanos y Podemos. De hecho, los socialistas se dividieron a izquierda y derecha, dejando en un extremo a los naranjas y al otro a los diputados morados. Iglesias se sentó entre el portavoz socialista, Antonio Hernando, y su número dos, Errejón. 

PSOE demanda "claridad" a Iglesias y Rivera

Calendario, metodología y, sobre todo, "claridad". Eso es lo que demanda el PSOE de los dos interlocutores, Podemos y Ciudadanos, con los que se reúne este jueves a las 16:30. O sea, que se ponga fecha a los siguientes encuentros, que se consensúe cómo ir avanzando y cómo ir desbrozando el camino y que muestren su "predisposición" al pacto y a la búsqueda de un Gobierno para España. Pablo Iglesias, por su parte, que acude como jefe de su equipo negociador, ofrece nuevas cesiones en un documento que el PSOE no ha recibido por anticipado. 

Fue el mismo secretario general de la formación morada el que anticipó por la mañana a los periodistas que presentará un documento con "más cesiones", porque "en política hay que ceder". "Además de las que ya hemos hecho, hoy vamos a proponer y hacer unas cuantas más. Ojalá de aquí salga el compromiso y el acuerdo a explorar la vía de un Gobierno de coalición progresista", alternativa que "no se ha explorado todavía". Podemos, pues, sigue apostando por un Ejecutivo a la valenciana, en el que no podría integrarse Ciudadanos porque el partido de Albert Rivera, recordó, ya lo ha descartado. "Yo creo que es imposible que Ciudadanos y nosotros estemos dentro de un mismo Gobierno y eso es una cuestión de coherencia. Quizá nos podamos poner de acuerdo en regeneración democrática o lo que tenga que ver con el sistema electoral, pero no para estar juntos en el Gobierno", admitió, informa efe. Lo que la formación morada busca es que C's facilite con su abstención o su apoyo ese Gabinete de coalición con el PSOE. 

Podemos pretende que C's apoye o se abstenga ante un Ejecutivo progresista, y la formación naranja exige a los de Iglesias que se adhieran al pacto

Iglesias restó importancia a los duros reproches que se intercambió con Rivera en el pleno de ayer, y sostuvo que una cosa es el duelo parlamentario y otra el tono de una negociación. Aunque, de nuevo situando a la otra fuerza emergente como la parte intransigente, le pidió que abandone su "maximalismo verbal" y su "radicalismo" para permitir "por activa o por pasiva" un cambio de Gobierno. 

PSOE, Podemos y Ciudadanos inician la decisiva reunión a tres con 18 negociadores

Seguros de que habrá más citas

Los socialistas no disponían por la mañana del documento anunciado por Iglesias, pero sí consideran que es "bueno hablar de politicas concretas", porque es ahí donde se pueden producir los acercamientos, en palabras de Meritxell Batet, secretaria de Estudios y Programas de la ejecutiva y miembro del equipo negociador. Ferraz quiere hablar "de qué medidas" se pueden poner encima de la mesa para "atender emergencias sociales" y constatar las "muchísimas" políticas de regeneración democrática o la necesidad de "abordar la crisis territorial que existe en España mediante una reforma de la Constitución" que comparten los tres partidos. "Yo sé positivamente que Podemos está de acuerdo en parar los desahucios, en aprobar un ingreso mínimo vital, universalizar la sanidad, concebir las becas como un derecho, paralizar la LOMCE y trabajar en serio para un pacto educativo", enumeró la dirigente. 

Batet esgrimió "optimismo" horas antes del comienzo de la cita a tres bandas. Pero también "realismo", porque es "muy difícil" el acuerdo, ya que se sientan tres formaciones de posiciones ideológicas "muy distintas y distantes". 

Los negociadores socialistas ven "muchos incentivos" para acordar: que se vaya Rajoy, que no se repitan las elecciones y que pronto se visualice el cambio

Los socialistas tienen como principal objetivo que de esta primera 'cumbre' a tres en el Congreso salgan más reuniones para los próximos días, de forma que se pueda ir hilando más fino y entrando al detalle de los contenidos. Así lo comentaban fuentes del equipo de diálogo designado por Pedro Sánchez esta mañana en la Cámara Baja, a escasas horas del arranque de la cita. Porque, para empezar, siguen estando "seguros, convencidos" de que la negociación no acabará este jueves, de que nadie se levantará de la mesa porque a ninguno de los dos emergentes, ni Podemos ni C's, les conviene.

Los dirigentes del PSOE subrayan que hay "muchos incentivos" para que el diálogo siga adelante: "Que España no vaya a nuevas elecciones, que se ponga fin al Gobierno de Mariano Rajoy y que en los dos primeros Consejos de Ministros se materialicen algunas de las medidas pactadas" y se visualice así el cambio. No creen, por tanto, que siga siendo tan fuerte la tentación de probar suerte en unas generales repetidas el 26 de junio, ni que una nueva convocatoria electoral pueda beneficiar tanto a la formación naranja, que en los últimos días ha subrayado que prefiere otros comicios antes que dar el poder a Iglesias, coincidiendo con la hornada de encuestas de las últimas semanas que prefiguran un escenario al alza de Albert Rivera, premiado por los ciudadanos por su pacto con Pedro Sánchez.  

Meritxell Batet, en la sede del PSOE el pasado 29 de marzo. (EFE)
Meritxell Batet, en la sede del PSOE el pasado 29 de marzo. (EFE)

Por eso mismo, los negociadores socialistas sostienen que la reunión de este jueves es sólo la primera de otras tantas, y que es una primera toma de contacto en la que, no obstante, se tienen que despejar varias incógnitas. Las dos primeras, el calendario y la metodología. Quedan escasamente dos semanas para cerrar un nuevo acuerdo o bien constatar que no hay más remedio que acudir otra vez a las urnas. Aunque la fecha límite para investir a un presidente del Gobierno es el lunes 2 de mayo a las 23:59, los plazos se achican por la necesidad de cumplir los trámites constitucionales -ronda del Rey con los partidos, convocatoria de pleno y previsión de dos votaciones de investidura separadas por 48 horas-, que requieren de más o menos una semana, y también por las consultas a las bases que tanto Sánchez como Iglesias han anunciado. Conclusión, sobre el 20-23 de abril debería estar todo claro. Para bien (pacto) o para mal (elecciones). 

Reuniones más operativas

Como no queda mucho tiempo, los socialistas quieren que se vaya avanzando de forma rápida y en reuniones de trabajo más operativas, porque una 'cumbre' a tres como la de hoy entienden que es menos eficaz. Si siguen las conversaciones, lo previsible es que se constituyan mesas sectoriales con menos integrantes y se acuerde cómo ir acercando posturas en distintas materias. 

Los de Sánchez pretenden que los dos emergentes muestren sin ambages si desean seguir avanzando hacia un pacto o prefieren nuevas elecciones

Pero lo que quiere despejar el PSOE, sobre todo, es la "predisposición" o voluntad de las partes a negociar. Los negociadores de Sánchez insisten en que ellos se atornillarán a la mesa hasta el final, porque quieren un pacto por encima de todo. Y desean que los demás sean igual de "claros". Saben que Podemos y C's parten de posiciones "muy alejadas", que una alianza a tres es "muy difícil", "casi imposible" -como reconoció el propio secretario general hace una semana-, pero que si hay voluntad se puede conseguir. Creen que por mucho que C's reitere ahora que no se moverá "una coma" del texto suscrito por Rivera y Sánchez el 24 de febrero, sí estará dispuesto a hacer modificaciones, porque de hecho ya se han introducido tras las reuniones con colectivos sociales de las últimas semanas, aunque sí hay reformas "que no se cambiarán". "C's también sabe que 131 escaños [los que agrupan sus 40 escaños, los 90 del PSOE y la diputada de Coalición Canaria] no suman", recuerdan desde el equipo de Sánchez. Batet recordó la doctrina oficial: el documento con Cs es una "excelente base para empezar a trabajar, enmendar, enriquecer, con las aportaciones que haga Podemos".

PSOE, Podemos y Ciudadanos inician la decisiva reunión a tres con 18 negociadores

Además, los negociadores del PSOE quitan hierro al choque dialéctico de ayer miércoles entre Iglesias y Rivera. "Lo que se percibió es que no hay piel entre ellos, que no hay química. Por supuesto que una parte de la política es cuestión de piel, pero lo que les pedimos es que dejen la piel a la entrada de la reunión y que se eleven por encima, porque allí no van como personas individuales, sino como dirigentes políticos en busca de un Gobierno para España, que es algo muy serio".

Ciudadanos, por su parte, también insistió en el mensaje de los últimos días. Su portavoz económico, Toni Roldán, subrayó que lo que su partido pide a Podemos y al PP es que "dejen gobernar" a su formación y al PSOE, y siempre sobre la base del texto del 24 de febrero. "Yo diría que este acuerdo representa un ambicioso plan social y de regeneración. Está refrendado por el 80% de las bases del PSOE y creo que Podemos debería sumarse", añadió. 

La reunión de hoy se cierra con tres comparecencias de prensa sucesivas en el Congreso, de menor (C's) a mayor (PSOE). Entonces se sabrá si España se acerca más a elecciones o a tener un nuevo Gobierno. 

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios