EL SEGUNDO TIEMPO DE DIÁLOGO

Las diferencias entre los negociadores ponen en peligro la cita Sánchez-Iglesias

El diálogo bilateral entre el PSOE y Podemos, que se pretende escenificar con un encuentro entre Sánchez e Iglesias antes de Semana Santa, ha quedado en el aire

Foto: Primer encuentro entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez dentro de la ronda de contactos para formar gobierno el pasado 5 de febrero. (EFE)
Primer encuentro entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez dentro de la ronda de contactos para formar gobierno el pasado 5 de febrero. (EFE)

La reunión entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, agendada para “dos días antes de Semana Santa”, está pendiente de confirmación y desde los equipos negociadores de ambas formaciones reconocen que podría aplazarse. El líder socialista y el de Podemos se emplazaron el pasado miércoles, tras una breve conversación telefónica, a celebrar un encuentro formal antes de las vacaciones. A pesar de las diferencias de criterio, según coincidían en matizar desde los gabinetes de Iglesias y Sánchez, “comparten también que es positivo que se normalice el diálogo entre ambos”.

El anuncio del encuentro se interpretó como el inicio del deshielo entre Podemos y el PSOE, después de que los primeros se levantasen de la mesa de negociación a cuatro el pasado 24 de febrero y vetasen cualquier acuerdo en el que estuviese presente Ciudadanos. La formación emergente sigue insistiendo en que su propuesta pasa por un 'pacto a la valenciana', del que formen parte junto a PSOE, IU y Compromís.

El gesto de Sánchez para desbloquear la situación, accediendo a reunirse sin la presencia de Albert Rivera, fue valorado de manera positiva por Podemos, como un acercamiento, pero según van pasando las horas gana enteros para convertirse en un espejismo. “El acceso del PSOE a sentarse con nosotros sin Albert Rivera es otro gesto de acercamiento hacia un Gobierno de Cambio. El país necesita acuerdos como al que llegamos para la creación de una Comisión de lucha contra la corrupción”, apuntaban a finales de la pasada semana desde la secretaría Política de Podemos.

Las diferencias entre los negociadores ponen en peligro la cita Sánchez-Iglesias

Qué suma y qué no

Estas mismas fuentes atribuían a la “voluntad política” la posibilidad de llegar a acuerdo. “Una vez fracasado el carril que nos llevaba a las políticas de Rajoy, toca explorar el carril hacia un Gobierno del Cambio. Por mucho que hoy se reúnan de nuevo Sánchez y Rivera, y a sabemos que el acuerdo que firmaron no suma para lograr el Gobierno. Un Gobierno de 11,5 millones de votos y de cambio, sí suma”, añadían.

Iglesias y su nuevo secretario de Organización, Pablo Echenique, el pasado 18 de marzo. (Reuters)
Iglesias y su nuevo secretario de Organización, Pablo Echenique, el pasado 18 de marzo. (Reuters)

Desde Podemos argumentan que están haciendo todo lo posible para que se celebre el encuentro en vísperas de la Semana Santa. La semana posterior, concretamente el 2 de abril, está convocado su Consejo Ciudadano Estatal (CCE), el máximo órgano de poder del partido entre asambleas, donde se ratificará la propuesta de Iglesias para que sea Pablo Echenique quien sustituya el cesado Sergio Pascual como secretario de Organización. Este será el espacio donde se dará la batalla entre 'pablistas' y 'errejonistas' tras la crisis interna abierta entre estas dos corrientes en Madrid.

"Una vez fracasado el carril que nos llevaba a las políticas de Rajoy, toca explorar el carril hacia un Gobierno del cambio"

El retraso de la reunión enturbiaría el CCE, máxime cuando existen distintas posturas sobre las posiciones de máximos para permitir un gobierno de Sánchez. Desde el sector 'errejonista' se está abonando la vía a la abstención, justificando que la situación interna dificultaría la correcta organización y preparación de la campaña en el hipotético caso de repetirse elecciones. Los cercanos a Iglesias, en cambio, han reiterado que no están dispuestos a dar un cheque en blanco al líder socialista.

El pacto con C's sigue

La diputada Tania Sánchez insistía ayer lunes en este extremo en que “la cúpula del PSOE está deseando que le caigan los votos del cielo, pero los votos vendrán en la medida en que se haga una propuesta de Gobierno capaz de cambiar este país”. En este sentido, el portavoz de Podemos en el Senado y diputado de la Asamblea de Madrid, Ramón Espinar, explicaba que la clave del encuentro entre Sánchez e Iglesias es que el líder socialista “se atreva a encabezar un Gobierno de cambio y de progreso”. Las cesiones de Podemos pasarían se enmarcarían, dijo, dentro de lo establecido por su programa de gobierno.

Las diferencias entre los negociadores ponen en peligro la cita Sánchez-Iglesias

El líder socialista rebajaba las expectativas de la formación morada, tras mantener un encuentro con el presidente de Canarias, el nacionalista Fernando Clavijo, al defender la firmeza de su acuerdo con Ciudadanos y acusar directamente a Iglesias de mantener un “bloqueo institucional” por su veto a la formación naranja. “Tenemos que decir la verdad, que el bloque de izquierdas no es mayoritario, pero las fuerzas del cambio sí suman”, zanjaba Sánchez, despejando cualquier duda de que su posible acercamiento a Iglesias pasaba por romper el acuerdo con la formación centrista.

Sánchez no confirma cuándo se verá con Iglesias, aunque insiste en que le hablará de "soluciones" y no de "sillones", y que no romperá con Albert Rivera

Sin querer confirmar a los medios de comunicación si se vería o no con Iglesias antes de Semana Santa, como estaba previsto, Sánchez sí lanzó un mensaje sobre sus intenciones: “Hablar de soluciones y no de sillones”. Precisamente, miembros de su comisión negociadora le desaconsejaban que se viera de forma inminente con Iglesias, porque "no tendría sentido" si el jefe de la formación morada no lanzaba señales previas de que pudiese ceder. "Reunirse para certificar que no hay puntos de encuentro es estúpido -sentenciaba uno de los negociadores socialistas a El Confidencial-. Si Pablo quiere hablar de sillones o de que renunciemos al acuerdo con Ciudadanos... no hay posibilidad”, explicaban.

¿Razones de agenda?

La versión oficial dada por ambas formaciones sobre el hecho de que no se haya confirmado todavía el encuentro se circunscribe a “cuestiones de agenda”. Desde Podemos llevan preparando la reunión desde el mismo día en que se concretó y no se resignan a poder encajarlo, aún a última hora, aunque mostrando cierto recelo por el hecho de que Sánchez esté "mareando la perdiz". 

Las diferencias entre los negociadores ponen en peligro la cita Sánchez-Iglesias

En el entorno del líder socialista, por su parte, insistían en que "claro que hay voluntad de que la reunión se haga el miércoles", echaban la culpa preventivamente a Iglesias y recordaban su indisposición del fin de semana, pero eran incapaces de explicar por qué no se había fijado ya la cita, pese a que lleva coleando una semana. Sánchez pasará parte de este martes en Canarias antes de volver a Madrid, pero quien está negociando con Podemos es su jefe de Gabinete, Juanma Serrano. No depende del jefe de los negociadores, Antonio Hernando, que se encuentra fuera de España incluso. Conclusión: que este martes es cuando debería agendarse la entrevista entre Sánchez e Iglesias, una cita abocada, al menos por ahora, a un nuevo fracaso

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